¿Qué es la salud? ¿Qué criterios se utilizan para identificar y clasificar las enfermedades? ¿De qué forma se debe conjugar la perspectiva de los médicos con la de los pacientes? ¿Existen realmente las enfermedades mentales? A la consciencia de que tenemos una naturaleza frágil le acompaña la esperanza de que podemos tomar medidas para combatir el sufrimiento y postergar la amenaza de la muerte. A lo largo de los siglos y en todas las culturas nos hemos esforzado por identificar, prevenir y tratar de revertir aquellos estados corporales que consideramos molestos o peligrosos, lo que ha dado lugar a esa particular síntesis de ciencia y arte a la que llamamos medicina. Con un lenguaje accesible y cercano, esta obra demuestra que la medicina es un objeto de estudio ineludible para la filosofía. A través de la descripción de casos médicos concretos, del recurso a ejemplos históricos, e incluso de la alusión a diferentes productos de la cultura popular como el arte, el cine o la televisión, se analizan críticamente las cuestiones que conforman la emergente filosofía de la medicina, al tiempo que se ofrecen herramientas conceptuales para comprender qué asunciones presupone y qué consecuencias implica la práctica médica. https://www.tecnos.es/ficha.php?id=62...
Clara, bien estructurada y muy abarcadora pese a su brevedad, esta introducción de Cristian Saborido es de lo mejor que hay en español para quien quiera conocer el salvaje mundo de la filosofía de la medicina. El tema que más interesante me resulta es la reflexión en torno al concepto de salud y enfermedad, no solo porque es fascinante de por sí, sino porque me ha permitido conocoer una idea de Georges Cangulhem, un filósofo francés poco conocido, que me ha cautivaldo: que los seres vivos somos seres normativos, es decir, que nos pasamos la vida haciendo distinciones entrr lo que es bueno para nosotros y lo que no. Dicho así, rápido y mal, no mola tanto, pero si leéis a Saborido (o a Cangulhem) le sacaréis más partido. Muy recomendable es también el tema de las enfermedades y su catalogación, en especial en lo tocante a las enfermedades mentales. La conclusión general del libro propone un enfoque prsgmatista y responsable, que dea científicamente rigurosa pero que esté a la vez al servicio de ,a salud humana.
Un libro muy divulgativo de la materia a tratar, que permite hacer reflexionar a los lectores sobre conceptos tan asumidos por, incluso, los mismos médicos como pueden ser la vida y la enfermedad. Se hace un breve repaso a definiciones otorgadas por distintas corrientes epistemológicas como son el naturalismo y el constructivismo, con el objetivo de sopesar estas y otras posturas para abrir el debate con respecto al proceder médico y aspectos relacionados. Lectura recomendada, sobre todo en el contexto pandémico actual, en donde se ha puesto en la discusión mediática (y a veces, en tela de juicio) el papel de la medicina y la ciencia en el combate de las enfermedades y el gran avance de los métodos para combatir tales.
Da gusto encontrarse con una obra de divulgación que expone sus ideas con sencillez, sin rebajar sus pretensiones de profundidad y rigor. Cristian Saborido introduce al lector en la Filosofía de la medicina, una de las disciplinas especializadas de la Filosofía de la ciencia. Por aquí pasean, dentro de un esquema ordenado, los principales planteamientos teóricos que interesan no solo al filósofo, sino, por supuesto, al profesional sanitario; quizás en especial al que trabaja en Medicina familiar y comunitaria, por su enfoque holístico, pero también al investigador, al clínico especializado, al enfermero... No es necesario hacer aquí un listado completo de las profesiones englobadas en esta práctica social institucionalizada que conforma la medicina y el sistema sanitario. Como el propio autor indica al final de la obra, hay varias temáticas generales que no han podido encontrar espacio en el libro, como por ejemplo el problema de la demarcación en medicina, pero, tirando de refranero, son todos los que están: no sobra nada. En suma, un libro de interés y muy disfrutable.