En plena fiebre por los ochomiles y las cimas del mundo, el viajero guipuzcoano Josu Iztueta enroló a un grupo de expedicionarios para recorrer durante nueve meses las depresiones geográficas más profundas de la Tierra. «Nunca he tomado una decisión tan rápida, tan clara, tan feliz», recuerda el autor de este libro, Ander Izagirre, veinte años después de participar en la expedición Pangea.
Izagirre viajó con este grupo por el Valle de la Muerte, en América del Norte; el lago Eyre, en Australia; la Laguna del Carbón, en América del Sur; el mar Caspio, en Europa; el mar Muerto, en Asia; y el lago Assal, en África. Algunos son territorios enigmáticos, a veces hostiles, pero en todos ellos Izagirre encuentra voces y vidas: pastores, maestras, pescadores, mineros, refugiados, emigrantes...
Me ha gustado este viaje por las mayores depresiones de los continentes contado en seis artículos que mezclan la descripción del paisaje, los inevitables encuentros con el paisanaje, la historia de cada lugar... Alguna parte muy particular se me ha hecho un poco pesada, pero en su mayoría me han resultado ágiles e ilustrativos.
Sobre el enfoque en sí, aparte de la falta de fotografías, me ha dejado un regusto un poco amargo la concepción como textos estancos. En cada periplo se repiten una serie de cuestiones que conectan a la mayoría de depresiones: ecosistemas desolados y condiciones extremas de supervivencia; historias sobre sus exploradores, colonizadores y diferentes tipos de explotación... Creo que daba para una introducción un poco más extensa que apenas cuatro páginas.
Probablemente el mejor libro de viajes que he leido desde En las Antípodas, de Bill Bryson. Ander Izaguirre viaja a las depresiones geográficas más profundas del mundo, y, como los grandes escritores y viajeros (Bruce Chatwin, por ejemplo), usa el viaje como excusa para contarnos docenas de historias alrededor del lugar. Los aborígenes australianos, la fiebre del oro de California, el éxodo palestino, la destrucción de la Patagonia... cada uno de los seis viajes que realiza nos acercan a mundos e historias desconocidos y contados de manera absolutamente prodigiosa.
Imprescindible en todos los sentidos en los que un libro puede ser imprescindible.
Tremendamente informativo, curioso e insólito. Viajes en su sentido más amplio: los sitios, su gente, su historia, sus particularidades, los encuentros, las experiencias, las reflexiones que surgen... Qué ganas de salir zumbando y perderse por los mapas del fin del mundo.
Que libro tan bellamente escrito, me transportó a cada uno de los escenarios, a esas interacciones con cada personaje, se coloca dentro de mis favoritos del año.
La magia de los libros es transportando y muchas veces sentí sed o bochorno solo con las descripciones en las páginas.
Creo q buscaré más del autor, porque esa forma de escribir fue perfección para mi
Un viaje por las grandes depresiones del mundo contada con mucho detalle y que se acompaña de historias personales apasionantes de pescadores, mineros, pastores y un sin fin de personajes que se encuentran durante toda la travesía. He echado en falta fotografías del viaje. Una pena no poder contar con un documento gráfico que acompañe el relato. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un libro de viajes. Se convierte en un libro de viajes de lectura obligatoria.
Lleno de datos curiosos, contexto e historias interesantes sobre los lugares que recorre. El autor describe lo que ve con un lenguaje certero y vivo, sin empalagar ni aburrir. De lo mejor que he leído.
Un buen libro de viajes (el primero del autor) sobre destinos más que peculiares, las depresiones o lugares más bajos del planeta y su entorno e historia, todos ellos exóticos, de difícil acceso y muy hostiles para la vida humana, auténticos infiernos, aunque siempre hay algún ser humano en ellos por increíble que parezca. Escrito con agilidad y buen ritmo, con historias y datos muy curiosos. Una buena lectura.
El libro es una crónica del viaje del autor por las mayores depresiones geográficas de la Tierra y a través de él se curiosea sin parar en estos territorios, algunos misteriosos. Se lee con el disfrute de una buena novela y el poder visual del álbum de fotografías de un reportaje que cuenta la historia de los lugares y de la gente que los habita.
Probablemente en el top de libros de viajes que he leído. Trufado de datitos, a cada página era más consciente de mi ignorancia supina no ya de los recovecos del mundo si no de países tan recónditos como Australia. No solo es informativo, la sensibilidad de Ander está en cada una de sus páginas así como su sentido del humor. Vamos, imprescindible.
Sería un 3.5. Curioso viaje a las profundidades de los distintos continentes, similares pero distintas. Muy bien contado lo histórico aunque ligeramente desequilibrado, quedando territorios de los que nos gustaría saber más. Pero bueno, lo mismo es inabarcable…
Excelente. Interesante, muy documentado. Algo denso en algunas partes. Pero el nivel del escritor es extraordinario, al nivel de la mejor literatura de viajes. Francamente bueno.
Es el mejor libro de viajes que he leído (aunque seguramente no sea mucho decir; he leído pocos). El periodista Ander Izagirre cuenta su experiencia en la expedición Pangea, que se desplazó a los puntos más bajos de los seis continentes. Los capítulos dedicados a las dos Américas y a Oceanía son extraordinarios. Los de Europa y Asia, seguramente debido a dificultades para hacerse entender en Rusia y en el Oriente Próximo, bajan un poco el nivel. Los textos de cada destino muestran más empeño por trazar crónicas periodísticas de esos lugares y de sus habitantes que por extenderse en descripciones arabescas de los lugares en sí. Lo que en otros libros de viajes serían textos pétreos hablando de los monumentos, del clima o de la flora de los destinos, aquí son retazos de vida. Lo he encontrado muy recomendable.
Un libro de viajes hacia las mayores depresiones geográficas de los cinco continentes (durante el 2001 más o menos) mezclando la experiencia vital del autor con hechos acaecidos en los lugares que visita. No faltan el humor, la crítica social y sobre todo el calor asfixiante que empapan al lector en la aventura.
Si te gusta la literatura viajera te va a gustar "Los sótanos del mundo". Extraordinario viaje por los puntos más bajos del planeta conociendo el contexto social y geopolítico de los diferentes territorios que albergan las citadas depresiones.