La identidad también puede lograrse sin ser de ninguna parte. Desamparo de la pertenencia, soledad, transparencia, exclusión, la muerte, la vida escurridiza, se cuelan con un cierto humor negro en cada uno de estos cuentos, reclamando allí la identidad soñada.Niños, adolescentes, adultos y ancianos son los personajes de estas historias que nos invitan a participar de diversas estrategias propias de "supervivientes testarudos". Relatos que bien podrían ser una novela de la vida, pero sin trama, sin suspenso, como fotos que intentan resumir lo fugaz del tiempo y de los recuerdos. Una vaga sensación de no pertenecer, de estar fuera, de orfandad voluntaria, atraviesan los relatos de Pasajeros en tránsito, como si fueran la historia de muchos que, calladamente, transitan con la curiosidad del peregrino, sabiendo que el existir no es más que el sortear lo que venga, con una porfiada resiliencia que se enorgullece de su libertad, pero que navega en solitario.
, son cuentos que se caracterizan por el humor negro, pero también algo que los atraviesa a la mayoría es la perseverancia y pasión de los personajes. Ya sea sobreviviendo, instruyéndose e investigando para saciar curiosidades, o para llegar a un objetivo. . Mis favoritos, quizás no tienen tanto de este tipo de humor, pero son los que más me llegaron y quiero compartir: . - Hacker: un niño introvertido y encerrado en si mismo pero muy curioso, comienza a sus 7 años a navegar por internet y descubre todo lo que puede hacer y cambiar a través de la computadora. Sus padres nunca lo vieron y lo tienen como un vago, pero no es lo que parece. - Eloísa: una mujer que trabaja para World Visión, va en busca de un niño/a que protagonizará una historia con el objetivo de conseguir apadrinamientos. En esta búsqueda encuentra a Eloísa, una mujer cuya historia la tocará de un modo que nunca lo olvidará. “Cuando se te quita el miedo a la vida ya no le tienes miedo a la muerte” . Si les gustan los cuentos y este género no duden en leer este libro.