Desde Ryūnosuke Akutagawa, maestro indiscutible del relato breve, al premio nobel Kenzaburo Ōe; desde la irreverencia de Yasutaka Tsutsui a las novísimas voces femeninas de Yukiko Motoya y Yoko Tawada, dos escritoras que han revolucionado el panorama literario nipón, y muchos otros autores nos ofrecen su visión incisiva y mordiente sobre la sociedad, la política, el sexo o la muerte. Agárrense a las páginas de los relatos para hacer parapente y disfruten de un descenso tan vertiginoso como sublimador cuya única tragedia tendrá lugar a la hora de cerrar el libro. ¡Guau!»
Kenzaburō Ōe (大江 健三郎) was a major figure in contemporary Japanese literature. His works, strongly influenced by French and American literature and literary theory, engages with political, social and philosophical issues including nuclear weapons, social non-conformism and existentialism.
Ōe was awarded the Nobel Prize in Literature in 1994 for creating "an imagined world, where life and myth condense to form a disconcerting picture of the human predicament today."
El prólogo me pareció súper interesante y muy bien escrito. Me gustó que no fuera una antología para idealizar la sociedad japonesa, sino todo lo contrario. En general disfruté más de las historias de las autoras mujeres como Yōko Tawada o Yukiko Motoya, aunque la de Masaoka Shiki también me gustó mucho. Creo que es un buen libro para acercarte a la literatura japonesa de forma diversa, me alegro de haberlo leído.
Me gustó leer historias de diferentes autores de un mismo tema, todas son muy diferentes entre si. Me gustó tambien que hay notas al pie de la pagina por los traductores para explicar ciertas palabras japonesas que tienen más sentido en su idioma original. Un libro liviano, sencillo y agradable de leer.
Fantástica recopilación de relatos de algunos de los más famosos autores japoneses de todos los tiempos, en los que descubriremos ―bien a través de los ojos de un perro, bien centrando la atención en nuestros amigos caninos― el lugar extraño, salvaje, violento, puro, incómodo o entrañable que estos animales han ocupado en la cultura del país del sol naciente. ¡Pero ojo! Con toda probabilidad, ese lugar no será el que ―llevados por el bonito diseño de cubierta o por la imagen estereotipada de la filosofía zen que mucha gente asocia a todo lo nipón― nos imaginábamos al abrir el libro. Y eso es (muy) bueno; de hecho, el prólogo a cargo de los traductores Iván Díaz Sancho y María Lucía Correa Ortiz ya anticipa las intenciones del volumen: no es un libro de terror y tampoco un thriller, pero va directo al pecho. Algunos de los cuentos provocan inquietud por cómo se abordan; otros, por la mera temática; algunos ―los menos, todo sea dicho― son simpáticos y humorísticos. Por todas estas razones, me atrevería a decir que estamos ante un libro que no solo tiene valor literario, sino también antropológico: mucho de lo que vemos reflejado en sus páginas acerca de cómo se comportan/comportaban los japoneses con los perros es aplicable a nosotros mismos como sociedad ―e incluso como individuos aislados.
Los relatos que más me han gustado son los siguientes:
(i) Un trabajo singular (Kenzaburo Oe) - Este relato introduce al lector la figura del inugoroshi, tristemente popular hasta hace bien poco, y narra, con la precisión que solo un escritor de la talla de Oe es capaz de lograr, una de sus espeluznantes jornadas de trabajo, logrando sacar a la luz varias de las vergüenzas y mentiras que nos damos a nosotros mismo con respecto a conceptos como la piedad o la moral. Sobrecogedor por su violencia sin excusas.
(ii) El novio era un perro (Yoko Tawada) - La maestra Tawada ganó el Akutagawa por este cuento, y no es para menos. Una historia desconcertante, poliédrica, que puede analizarse desde varias perspectivas, pero que descoloca al lector poniéndole en todo tipo de situaciones incómodas, para ofrecerle un significado final ambiguo y cercano al surrealismo.
(iii) Perros y muchachos (Yumiko Kurahashi) - En la línea surrealista de Tawada o Motoya, este breve relato con tintes fantásticos es una metáfora clara de la juventud, el despertar sexual y el ímpetu animal.
(iv) Los perros (Yukiko Motoya) - Motoya es una de las voces más actuales de la literatura japonesa, y aquí nos trae un relato incómodo, desasosegante y simbólico, donde los perros blancos como la nieve tienen un significado por descifrar. Por cierto, quienes sean lectores de esta ganadora del Akutagawa ya lo habrán leído en la antología Mi marido es de otra especie, publicada por Alianza.
(v) El perro cojo (Jun Takami) - Quizás uno de los más costumbristas y sencillos del conjunto, pero también de los más entrañables. En él, un hombre que, a priori, se ufana de no sentir ninguna simpatía por los perros ―y menos aún por uno como el que aparece en este relato― descubrirá cosas que quizás digan más sobre él que sobre los canes.
(vi) Perro (Masaoka Shiki) - Una fábula tan breve como bella y terrible, que alude a alguno de los seres mitológicos más populares de Japón ―los guardianes Jizo― y los relaciona con el origen y límites morales del perro como concepto.
Como en muchas antologías, hay relatos mejores y peores, pero los que son buenos son espectaculares. Y qué casualidad que sean dos de tres escritos por mujeres.
Un trabajo singular, de Kenzaburo Oe, es un relato que nos presenta la figura del Inugoroshi, el asesino de perros que hasta hace pocas décadas se dedicaba a cazar y matar (a palos) a los perros callejeros que poblaban las calles de Japón. Y con esta figura, Oe explora sobre conceptos como la piedad o la misericordia con los animales y la hipocresía que los rodea.
Pero es que luego Yoko Tawada te entrega un El novio era un perro y te quedas mudo. ¿Cómo se puede escribir un relato tan maravilloso y quedarse tan pancha? Tantas aristas, poniendo al lector en una posición incómoda y con tantas interpretaciones que da para mucho.
Y el tercero es de Yukiko Motoya, Los perros, un relato que usando lo fantástico reflexiona sobre la soledad, sobre el deseo y con unos perros, misteriosos y blancos como la nieve, que son prácticamente los únicos que podemos "ver" además de la protagonista.
En definitiva, un interesante volumen para leer estos tres relatos que comento (no es el que el resto sobren, pero se quedan cortos), y además descubrir un poco más sobre Japón, un país que muchas veces idealizamos y romantizamos, pero que bueno, no es oro todo lo que reluce.
Me costó un poco enganchar con las historias, pues, en la mayoría de los casos, sentía que los autores se desviaban innecesariamente de aquello que nos querían contar. “¿Para qué me están diciendo todo esto?”, me preguntaba constantemente. Y no me malinterpreten, no era porque no entendiera la finalidad de los relatos, sino porque estos venían adornados con capas que me resultaron innecesarias. Entiendo que es una característica propia del relato japonés, pues estaba presente en la mayoría de los textos, pero me costó seguirles el hilo. Lo que sí reconozco es lo acertado de la selección, pues no solo había variedad en la representación de género y de edad, si no también en los estilos y en las perspectivas desde las cuales se tocaba el eje central de la compilación: los perros. Ha sido una experiencia interesante, pero el resultado final no llegó a cubrir mis expectativas. Me faltó algo para comprometerme al 100%.
A nivel personal, éste libro ha sido en algunos momentos complicado y duro de leer, incluso en un par de ocasiones he pensado, no puedo acabarlo, pero al final pensé, dale la oportunidad que se merece como libro y como sus diferentes historias complejas, tiernas, de amor…nos cuentan.
No sé si será porque tengo perro y siento una gran cariño y respeto hacia ell@s o porque me ha cogido en un momento cerebral tierno, pero lo que primero se me pasa por la cabeza antes de recomendar la lectura de este libro, si os decidís a leerlo, que espero que sí 😊 y como ya he comentado anteriormente, y aunque es un libro diferente a los que había leído hasta ahora, me quedo con la sensación que me ha dejado al finalizarlo: ha sido el recuerdo de las partes tiernas, dulces y los sentimientos que habían detrás de cada historia y eso és un punto muy a su favor. 😊
Un conjunto de relatos que tienen como tema central la figura del perro en la cultura japonesa. Algunos de ellos más crudos que otros, en estas narrativas se presenta una crítica a Japón, desde diferentes puntos de vista, de tal manera que hace frente a la idea del Cool Japan. Los diferentes relatos pueden conectar, o no, con el lector. En mi caso algunos no fueron tanto de mi agrado, mientras que otros, como “Blanco”, me llegó directo al corazón. Quien esté interesado en la literatura japonesa debe leer este libro, pues da una perspectiva diferente del mundo japonés, todo a través de los ojos del llamado “mejor amigo del hombre”.
Lo mejor del libro es, sin duda, la edición. Pese a que hay un par de relatos que me han gustado bastante, el resto me han llegado a parecer aburridos, incluso algunos innecesariamente explícitos e incómodos, por ejemplo: (sin entrar en spoilers) en un relato concreto la protagonista le hace una gayola a un perro así porque sí, sin aportar nada a la trama. Te comienza a hilar la historia, mete un párrafo en el que describe como lo masturba, y sigue contando la historia...
Compilación de relatos de varios autores japoneses, que parten desde relatos tradicionales de algunas regiones hasta ficciones mas contemporáneas. En cada relato te permite conocer aspectos de la vida y la historia del Japon a través de la mirada de los perros.
Está bien, pero no me encantó. Si que hay alguna historia que me pareció muy buena, pero luego pasaba a otra y no me gustaba y así continuamente. Y repito que está bien, pero no sé si lo recomendaría.
Algunos cuentos merecen las 5 estrellas pero otros no salen de lugares comunes. Se ve buena la traducción, explica cuándo hay juegos de palabra que no son traducibles o expresiones cómo existen en el japonés.
Libros como este deberían traer un trigger warning en la portada. Tiene zoofilia y mucha crueldad animal, se me revolvía el estómago con cada cuento, a penas lo pude terminar.
"El margen". Esa es la palabra que me ha quedado luego de leer estos 11 relatos. El Japón de los márgenes, lo sucio, lo extraño, lo que no se quiere ver; y sin embargo conmovedor y sorprendente. Seguramente este libro se convertirá en uno de mis favoritos. Dejo a continuación el link de un artículo que escribí para Unitokio. http://www.unitokio.com/2020/12/recom...