El profesor Abellán, con su hábil uso de la historia de las ideas, va desentrañando los hilos de su madeja hasta conducirnos a la situación actual, y describe minuciosamente cómo la muerte de Ortega y Gasset enlaza con los sucesos que se produjeron en el ambiente universitario de 1956, la aparición de la generación de ese mismo año, las luchas antifranquistas y los orígenes de la transición política a la democracia. Una obra, en definitiva, imprescindible para quien quiera conocer la historia de España reciente y algunos de sus secretos.
Tras licenciarse en filosofía obtuvo el doctorado en la misma diciplina en la Universidad Complutense de Madrid con la tesis doctoral "Miguel de Unamuno a la luz de la psicología", dirigida por José Luis López Aranguren, en 1960. Fue becario del Instituto Luis Vives de Filosofía del CSIC entre 1959 y 1961 y obtuvo una diplomatura en psicología en 1961.
Ha ejercido la docencia en Puerto Rico, en Irlanda del Norte y, posteriormente, como profesor de la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Historia de la Filosofía Española, puesto en el que se jubiló en 2003. Fue miembro del Consejo Ejecutivo de la UNESCO (1983-86) en España y en París (1983-1985) en representación de España, y presidente de la “Confederación Española de Clubs UNESCO”. Ha presidido hasta el año 2009 el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid (2001) y ha sido profesor y conferenciante en numerosas universidades de Europa y América. Su obra más importante es la Historia crítica del pensamiento español (7 volúmenes, 1979-1991), en la que sintetiza la evolución de las ideas y de la filosofía en España desde la época romana, y también destacan sus estudios sobre el erasmismo. También ha escrito monografías sobre Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, María Zambrano, George Santayana, Antonio Machado y José Gaos.
El volumen que nos ocupa puede dividirse en dos partes claramente diferenciadas:
1) Biografía vital de José Ortega y Gasset, y digo “vital” a modo de aclaración, dado que esta no es una biografía intelectual. Aquí no vamos a abordar el pensamiento filosófico del autor en profundidad. Hay pequeñas inmersiones en la influencia alemana y las posiciones que toma Ortega pero nunca se llega a adentrar en las mismas. Por tanto, el relato acaba abarcando otra serie de temáticas más terrenales (permítanme la expresión) como son sus entresijos familiares, sus inicios en el espacio público, sus pasiones más desaforadas o sus vivencias durante los años de más difícil asimilación en la historia reciente de España.
2) El nacimiento y desarrollo, en el seno del franquismo, de una generación pro-democracia que, bajo el amparo de las ideas y la figura de Ortega, intentó cambiar el panorama, al menos intelectual, y más tarde político, de una España oscura.
Entre tanto, el autor introduce una sección adicional, denominada "Apéndices", donde encontraremos material diverso en su forma y fondo, y que viene a complementar la lectura en su conjunto.
El libro es correcto. Me habría gustado una mayor inmersión en el pensamiento filosófico de Ortega, y el libro peca de repetitivo en algunos aspectos, pero el balance final es positivo. La segunda parte del libro casi funciona a modo de biografía generacional (la del José Luis Abellán, claro), y se suceden una cantidad de nombres, acontecimientos y fechas que pueden llegar a desconectar al lector. Entiendo que alguien de aquella generación pueda encontrar muy estimulante esta parte, pero para los ajenos a ella, se puede hacer algo pesada. Recomendable.
Biografía sobre el filósofo Jose Ortega y Gasset donde José Luis Abellan nos descubre como el “acatolicismo” de Ortega le llevó al exilio y, al mismo tiempo, a ser el origen del despertar del conjunto de los universitarios que, después de su muerte, arremetieron contra la dictadura franquista nacional-católica, conocido como la generación del 56. Un retrato claro sobre los efectos que la dictadura ejerció sobre el pensamiento español y del que pudo liberarse en 1975 tras la muerte de Franco. Un retraso social con respecto a la Europa a la que quería equipararse Ortega para no dejar a España en la miseria intelectual.