En Mil de fiebre hay personas que necesitan desesperadamente creerse las historias que se cuentan a sí mismas.
Como Werner Gómez, un blogger de Salto, ermitaño, grafómano paranoico e incendiario, quien se dispone a trabajar en el proyecto más ambicioso y arriesgado de su vida: la Gran Novela Salteña. Pero los reclamos de su madre y un descubrimiento fascinante y perturbador se interponen en el camino.
O como Luis Bruno, periodista deportivo con trastornos de conducta, que tal vez esté atravesando su peor momento: su esposa lo abandonó y lo acaban de echar del trabajo. La oportunidad de cambiar la pisada asoma con un viaje a Salto, ciudad donde nació, para trabajar en un periódico local.
Hay un enigmático escritor de culto, tan prolífico y evasivo que incluso se duda de su existencia, a pesar de que toda una comunidad estudia su obra al detalle y le expresa públicamente una veneración infinita. Hay música, poesía y locura, una enfermiza obsesión por la salud y los alicamentos, una cadena de clínicas psiquiátricas muy popular entre la clase media, y un club secreto que organiza orgías escatológicas.
Y existe un impulso sublime y sutil, misterioso y trascendental, que cuando se presenta es capaz de alterar la sangre y magnificar los sentidos; Werner lo llama «el vapor».
Una novela urgente, introspectiva y catártica que interpela al lector mientras navega en vértigo de literatura irreverente.
Pah... No estoy del todo seguro por donde arrancar. Hay mucha narrativa nacional que te explota la cabeza, leí algunas cosas que me sorprendieron últimamente, y se que me falta muchísimo por conocer. Pero a su vez, creo que el que este libro exista es un milagro. As far as I know, es la opera prima del autor, su primer novela publicada. Y no sólo eso, sino que es una novela... Rara, que rompe las normas, rompe las expectativas. Es una novela Super realista, sin nada paranormal ni un misterio enorme que descubrir, pero a su vez toca temas inesperados para una obra de este estilo. Es una obra larguísima, pero que se lee como si fuese la mitad de corta de lo increíble que es. Dos personajes totalmente reales, pero a la vez llevados al extremo de sus peculiaridades. Diferentes, pero que tiene un lazo común, en esa incapacidad de apegarse al mundo real, que viven sus propias mentiras. Personajes que son la exageración total de nuestros secretos más ocultos. Y que, al leer sus procesos mentales y verlos actuar, podemos cuestionarnos a nosotros mismos. Es cruda, jodida, hasta desagradable de leer de a momentos, más cuándo Werner, uno de los personajes, se deja llevar por sus más retorcidos deseos. Es una obra que se siente Uruguaya, no sólo porque se desarrolla en Salto, sino porque está plagada de nuestras ideosincrasias, y las cuestiona. Hay muchos de momentos que chocan, la novela es un Trigger warning enorme, imposible leerla sin que algo te incomode, y sin embargo es un placer seguir, hoja por hoja.
Werner, es un tipo repugnante, creído, sin empatia, sucio, paranoico, sumamente auto referencial, que no para de escribir, que tiene que escribir para poder vivir, porque es lo único que lo motiva día a día, su propósito es darle rienda suelta a sus impulsos. Un tipo cerrado en sí mismo, sin contacto con la realidad, que aleja a todos de él, queriendo o sin querer. Luis es un tipo depresivo, sin un propósito de vida, que nada lo motiva, que sucumbe a arranques de ira que no puede contener. Periodista deportivo venido a menos, la vida se le da vuelta por las malas decisiones que toma, le cuesta sentirse cómodo y feliz. La novela sigue a cada personaje, intercalados un capítulo cada uno, siguiendo sus vidas, para que los conozcamos y veamos como de a poco sus vidas se van tornando más complicadas, decayendo en espiral por malas decisiones, la locura de los personajes y esa necesidad del autor de siempre llevarnos un poco más, dentro de un mundo super realista y totalmente compenetrado con la salud física y mental.
Es un delirio. Es arriesgado. Es incómodo. Y francamente, debo decir que es hermoso.
Se trata de esas novelas que se vuelven imposibles de olvidar y después uno se entera que consumieron literalmente diez o más años de la vida de un escribidor. Hay mucha vida, lo que implica mucho sufrimiento y dolor, en estas más de 600 páginas que van tragando al lector, que no puede escaparse de lo que le pasa a los dos personajes, más o menos disociados pero en similar espiral enfermiza. Técnicamente brillante: sólida construcción de personajes, excelente manejo del ritmo y sobre todo el hecho de que las historias van mostrando un presente distorsionado más o menos como el que vivimos en las últimas dos décadas en ciudades como Montevideo o la mítica Salto que construye Juan Andrés Ferreira.
What a wild ride! I never expected to read something like this from Uruguay, but here we are! The novel feels incredibly alive, not only due to the expert worldbuilding on display -which has enough Uruguayan idiosyncrasies for us natives to recognize and enjoy, but also a few original touches by the author- but also thanks to the incredible passion that is clearly felt while reading these pages. The book is often bizarre, absurd, hilarious, revolting and affecting but through it all, it feels urgent and vital, like the writer "left his soul in the field". Both of the main characters are very well drawn and I was quite engrossed by both stories, though I did find the climax and the relation between them to be somewhat disappointing. It's an incredibly entertaining and unique read and I hope it gets translated into other languages so more people can enjoy it too.
Una obra vibrante, con un par de personajes principales que adquieren vida propia a lo largo de las páginas y que de ningún modo pasarán desapercibidos, de ahí en más, para los lectores de la novela. Muy bien escrita y muy dura de leer, no por la dificultad que implica, sino por la crudeza y el realismo con que son descritas las diferentes situaciones que presenta la obra. "Mil de fiebre" es un libro que probablemente no te abandonará jamás, estoy convencido que el paso del tiempo irá aportando luz sobre muchos aspectos que tanto Werner Gomez como Luis Bruno, sus protagonistas, fueron compartiendo con nosotros a lo largo de esta larga novela, que Ferreira nos regaló. Brillante debut para este joven escritor uruguayo. Absolutamente recomendable, vale la pena el esfuerzo.
Me gustó. La construcción de los dos personajes principales es muy profunda y verosímil. Sus historias son independientes, intercalando un capítulo sobre cada uno, eso la hace dinámica aunque sea muy larga, además al narrar todo en presente (hay apenas algunas anécdotas del pasado) el ritmo se hace vertiginoso. Me hizo pensar que las historias en algún momento iban a converger y como eso nunca pasa (estrictamente hablando sí pero nunca hay un encuentro entre ellos, un diálogo, nada) me decepcionó un poco. Otra cosa que me hacía ilusión era la página negra, pero tampoco me pareció tan bueno una vez que llegué. Es impresionantemente ingeniosa en su forma, usa una cantidad de recursos que nunca había visto. El contenido también es muy creativo y por momentos dramático aunque todo lo que sucede es muy realista, de todos modos creo que el adjetivo que más cuadra es impactante, suceden cosas perturbadoras e inolvidables. El único tinte fantástico y hasta futurista está en las abundantes descripciones de comidas inventadas, bastante tiernas. Algo que me gustó particularmente es cómo de algún modo u otro muestra vulnerables, y hasta patéticos, a cada uno los personajes, a los dos principales constantemente, pero al resto también aunque sean bastante secundarios, trasluce una concepción del humano que me interpela xd [sic].
Resumen: Werner, escritor aficionado, pueril, egocéntrico, antisocial y con delirios de grandeza encuentra la felicidad al descubrir su gusto por el bdsm más escatológico que podría haber imaginado jamás. Poco a poco se va sintiendo abandonado por todas las personas que lo rodean, el grupo orgiástico al contraer una enfermedad contagiosa, su mejor amiga al irse de viaje, su madre al exigirle que consiga trabajo. Además es rechazado sistemáticamente por toda revista, editorial, diario, concurso al que envía sus relatos. Finalmente muere en un episodio confuso, interpretado como un suicidio pero que no lo fue. Luis Bruno empieza siendo un estudiante joven y deprimido, se convierte en un adulto toxicómano y violento. Es internado en un psiquiátrico, se recupera, se casa, se convierte en une exitoso periodista deportivo hasta que tiene una recaída. Vuelve al hospital y al salir ya nada vuelve a ser como antes, pierde su trabajo y su esposa lo abandona. Lentamente rearma su vida, se muda a Salto (donde nació, y donde vive Werner) y trabajo como periodista. Luego del "suicidio" de Werner y por medio de su psicóloga accede al vastísimo archivo de novelas, poesía, cuentos y diarios del muerto con la idea de escribir una nota al respecto. Y fin.
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Una magnifica novela que evoca autores como DFW,Bolaño,Pynchon Perec... entre otros. Mil de fiebre me atrapo y sentí un gran abanico de emociones con ella: desde la risa, la emoción, el miedo, el asco (y ni en esos lugares lo puedes soltar, porque Ferreira es un increíble y talentoso narrador) y me hizo cuestionar cosas en mi vida. Impresiona lo bien que está construido este universo (Desearía poder probar la salsa campeón) y conoces y entiendes a TODOS los personajes, los secundarios y terciarios también nos tienen algo que decir y sientes que son personas. Espero no sea la última novela de Ferreria, está es una muy buena primer novela.
Monumental obra sobre dos personajes cuyas vidas son un desastre de manera muy particular. Tanto Luis como Werner están solos, pero de maneras distintas. Siempre hay psiquiatras patologizando todo, y seguro Werner encontrará algún diagnóstico, pero en la novela solo Luis tiene problemas psiquiátricos medicados. Estos le implican una soledad absoluta en su cabeza, aunque nunca está realmente solo. Desde el inicio de la novela, Luis se presenta como un aislado, aparentemente, por elección, aunque su familia, amigos de trabajo y parejas, siempre aparecen, de alguna u otra manera, en su vida. Por supuesto, la soledad de una persona que puede (y es) ser peligrosa para quienes le rodean se hace más tangible cuando, efecto, los lastima. Ahora bien, con medicamentos o sin ellos con electrochoques o sin ellos, Luis se mantiene más o menos igual, luchando por sobreponerse a su soledad. Werner es un caso bien distinto, un paría con un complejo gigantesco de superioridad, el cual llega a compensar sus problemas (cada vez más y cada vez más evidentes con el transcurrir de las páginas). El cierre del personaje no deja de ser sorprendente, y más lo es el cruce de caminos de los dos personajes, pues toda vida no es sino un relato, y el relato de Werner termina estando mal contado.
Primera novela del autor. Novela gigante. Novela total. Desmesurada. Caótica. Escatológica. Cruel. Atrapante.
Trato de resumirla y me cuesta horrores. Es difícil, más que nada, porque lo que sobrevive a la novela no es su trama o personajes (aunque algunos sean memorables). Lo que va a perdurar en mi es su capacidad para inducir fuertes sentimientos y sensaciones. Hace rato que no sentía real asco al leer; hace rato que no sentia fuerte desprecio por un personaje para que luego se convierta en pura lástima.
Puedo decir que no es una novela disfrutable, mas si movilizante. Por momentos desordenada, entiendo que es uno de los costos de lograr un retrato tan vívido de la locura.
Los protagonistas son dos: Werner, un escritor egolatra con dificultad de aceptar su patetica realidad, y Luis, un periodista con una personalidad border que vive constantemente al límite de erupciones violentas. Ambas historias paralelas transcurren entre Salto y Montevideo.
Recomiendo el libro a los fuertes de estómago que tengan ganas de ser atrapados (no en un sentido superficial) por un libro lleno de locura y violencia. No rechazo la comparación que se le hace al autor con David Foster Wallace, pero quedo a la espera de una demostración que tiene más dentro de su universo que esta novela.
me enfermó a me entretuvo como pocos libros me han enfermado y entretenido . es, literalmente, un sueño febril . creo que he disfrutado más del recorrido que del resultado una vez acabado, pero menudo recorrido ! juan andrés ferreira tiene una imaginación tremenda, cuántos elementos y qué facilidad para crear historias, sentía un poco de envidia mientras lo leía 🙏🏼
La voracidad del escritor uruguayo Juan Andrés Ferreira es ama y señora de su escritura, tanto que lo llevó a crear una novela de casi mil páginas, porque no podía parar de hacerlo. Como “poseído por un espíritu noble y poderoso” que lo hizo teclear sin pausa, casi en delirio, y es responsable de un libro que logró reducir a setecientas páginas, que está causando revuelo en el sur del continente y llega a las librerías del país.
Esa manifestación por las letras a la que “hay que saber escuchar, respetar y rendirle pleitesía” es la que se apropia de Werner Gómez, uno de los protagonistas, escritor venido a menos que se vende a sí mismo como un revolucionario de la literatura de cinco centavos.
No conocia al autor , uruguayo, de la nueva generacion. Los personajes, Luis y Werner son dos hombres jovenes con problematicas definidas y pinta la dura lucha que afrontan cuando deciden salir de esa realidad, cambiar.
Lo dicho, es una copia de la obra de David Foster Wallace: La broma infinita, La escoba del sistema, Entrevistas breves..., etc., con cosas de Palahniuk y que una palabrita contenida en el diccionario de la RAE define perfectamente: pastiche. Aburrida por muchos ratos, e interesante en pocos ratos. 3/5
Entra en el concepto de novela total. Con personajes altamente delirantes y penosos, con tantos matices como estupideces. Te hace tenerle pena a un narcisista comedor de mierda. Creo que tiene un buen registro del Internet de la época y los foros y la vida online. "Todo esto es demasiado. Nada de la vida real me preparó para esto"
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