Un anciano con alzhéimer, una adolescente que se ha escapado de casa, una mujer enamorada, un joven asustado en su primer día de trabajo y una madre angustiada, son algunos de los protagonistas de esta historia, que mezcla presente y pasado, de la mano de Manuel y Lorenzo, dos jóvenes lanzaroteños que se enamoraron en una época en la que su amor estaba prohibido.
Miedo, tensión, injusticia.
Dos inocentes separados por el franquismo y unidos en la desgracia.
Una novela inspirada en uno de los episodios más vergonzosos y olvidados de la reciente historia de España, en la colonia agrícola penitenciaria de Tefía, un campo de concentración fundado en Fuerteventura, en 1954 para proteger a la sociedad de los actos de los homosexuales, bajo el amparo de la Ley de Vagos y Maleantes.
Atrévete a leer esta historia sobre la diversidad y porque debemos sentirnos Orgullosos. Atrévete a aprender de los errores del pasado para que no vuelvan a ocurrir.
Una historia bella dentro de una España cruel de los años 50 donde existían campos de concentración para gays. Lee este libro para que no se repita la historia. No más vagos ni maleantes, gente libre! .
La historia es conmovedora y aunque no sé si está basado en hechos reales seguramente se acerque a cualquier experiencia que vivieran alli los reclusos homosexuales de la época. Por esta parte bien. Es un libro que se lee rápido, es sencillo y atrapa, pero al menos en la edición de kindle que es donde yo lo he leído hay múltiples fallos (trozos de lectura que apenas se ven). Y también fallos gramaticales con palabras que faltan o que sobran sin venir a cuento. Y luego también contradicciones. Por ejemplo, con la madre de Antía en una parte se dice que es jueza del tribunal supremo y poco más adelante se dice que es jueza del tribunal superior de justicia. ¿En qué quedamos? Pero bueno, salvando que la revisión no la han hecho muy concienzudamente es un libro entretenido, erótico en algunos capítulos y en otros desgarrador.
"Cuando te han dicho tantas veces que eres un monstruo, llegas a creértelo y es difícil lograr que alguien se enamore de ti cuando ni siquiera tú te quieres a ti mismo."
Relato desgarrador de un hecho histórico de la historia más reciente de España.
Muy recomendable para entender un poco más cómo vivieron los homosexuales la dictadura y la importancia de que esta historia se cuente.
Brutal y Desgarradora. Es una novela indispensable, increíblemente valiente, que cuenta una parte de nuestra historia que parece ha sido olvidada. Un grito de esperanza en medio de la desesperación. Una historia de amor y unos personajes que no te abandonan una vez cierras el libro.
A través de los recuerdos del viejo Manuel podemos conocer lo que suponía ser homosexual o transexual hace 60 años. Encerrados en centros penitenciaros e insultados, maltratados, vejados y violados, bajo el amparo de las autoridades y del Estado. Denunciados por familiares, amigos y conocidos sin necesidad de pruebas ni juicio alguno. Este libro supone un gran homenaje a esas víctimas y una forma de que permanezca viva su lucha para siempre .
Me ha parecido espectacular. Hace 6 años pasé por Tefía y no conocía el dolor y las injusticias que se cometían allí. Unos recuerdos de nuestra historia más reciente que debemos conocer y no olvidar para que no vuelvan a robarnos la libertad.
“Cuando la herida es muy profunda no cura del todo. Puede cicatrizar, pero no sana… El veneno se queda dentro de la piel para siempre” . . En esta historia contada con varias voces y en dos líneas temporales, nos encontramos con un hombre con alzhéimer, con una joven que se ha escapado de casa, con una mujer que lo deja todo por amor, y con un joven que inicia su carrera profesional.
Todas ellas tienen como eje central la Ley de vagos y maleantes, aprobada en el año 1933, durante la II República, para rehabilitar a determinados colectivos con inclinaciones delictivas (vagabundos, proxenetas). Pero por lo que pasaría a la historia esta Ley es por su ulterior modificación durante el régimen franquista, en 1954, para pasar a incluir a los homosexuales como un colectivo antisocial y peligroso, cuya conducta era necesario reprimir.
Al amparo de esta ley se cometían auténticas aberraciones humanas, entre ellas, la que nos da a conocer esta historia en la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía (Fuerteventura). En ella se recluía a las personas condenadas por los delitos tipificados en la Ley de vagos y maleantes para, supuestamente, su rehabilitación. Pero la realidad deparaba algo bien distinto: malos tratos, vejaciones, trabajos forzados, hambre, enfermedad e incluso la muerte. Esta colonia estuvo en activo entre 1953 y 1966, nada más y nada menos que 13 años, en los que se estima que pasaron entre 300 y 350 reclusos, de todas las categorías.
Todo esto nos trae Ismael Lozano en esta novela que trata de dar a conocer un hecho de nuestro pasado que, al menos para mí, era del todo desconocido, con la historia de varios personajes:
Manuel, un hombre con alzhéimer en los últimos años de su vida; una vida marcada por su homosexualidad en el Lanzarote de los años 50. Remedios, una mujer que abandona a su familia y su trabajo para irse a Tenerife siguiendo al amor de su vida, pero su destino no era estar con él. Acoydan, un joven canario que empieza su carrera profesional haciendo prácticas en una residencia para mayores. Y Antía, una joven que necesita espacio y tiempo para decidir quién quiere ser, y dónde.
La historia de Manuel se me ha quedado dentro, como uno de esos episodios que en estas páginas es ficción, pero no del todo.
Y como último dato: La Ley de Vagos y maleantes fue derogada en el año 1970 por la Ley de peligrosidad y rehabilitación social, mismo perro con distinto collar, vigente hasta su derogación en el año 1995 por nuestro código penal actual.
Sorprendente, auténtica, tensa y muy cruda. Con esta obra conozco a Ismael Lozano y me quedo con ganas de seguir leyendo. Vagos y maleantes entrelaza dos líneas temporales para conocer la represión de la homosexualidad durante el franquismo y su impacto en la actualidad. Los protagonistas (Manuel, Acoydan y Antía) desarrollan sus historias entre Madrid y el archipiélago canario dejando reflejo de la represión, la memoria histórica durante el franquismo, el amor y sus adversidades, así como la comprensión de la identidad y la diversidad, dignificando derechos y libertades promoviendo una sociedad más inclusiva y respetuosa. Una obra profundamente educativa y comprometida, que rescata una parte silenciada de nuestra historia. Sin embargo, es una lectura que propongo para adultos o jóvenes con acompañamiento, puesto que interpela, remueve y exige una mirada consciente. Ideal para quienes buscan algo más que entretenimiento.
Es una maravilla de libro con el que he sufrido mucho, pero muy necesaria de leer porque forma parte de nuestra historia.
En este libro nos encontramos a 5 personajes, donde pasado y presente estarán muy conectados.
El libro está dividido en 4 partes, la primera te saturas un poco, ya que es introductorio para ir conociendo a los personajes, hasta que llegas al momento en el que ya todo encaja y es imposible parar de leer.
Como digo al principio he sufrido mucho, he sentido el dolor, la frustración y la ansiedad de cómo trataban a los homosexuales en la época franquista. Porque sí, este libro trata del colectivo LGTBI y todo lo que tuvieron que pasar.
Don Manuel es sin duda mi personaje favorito, el principal protagonista de esta historia. Con el que he reído y llorado a la vez. Porque con este libro vas a llorar.
En definitiva es una obra maestra y me alegro que esté incluida en los centros educativos, porque es historia de uno de los actos más vergonzosos de España y no debemos olvidar para que esto no vuelva a suceder.
En la España de los años 50, en plena represión franquista, hubo varios campos de concentración para la comunidad #lgtb en nuestro país. Es un hecho tan desconocido que yo mismo me sorprendí al leer esta novela y me horroricé al comprender la magnitud de lo que ocurría en esa época y de la suerte que tenemos de haber nacido en este siglo.
Bajo el amparo de la ley de vagos y maleantes, los homosexuales eran detenidos e internados en estos campos donde la mayoría salían con los pies por delante.
Esta es la historia de Manuel, un anciano solitario que vive en una residencia en Madrid, que solo quiere hacer una cosa antes de morir: contar su historia.
Con una crudeza que me resultó desagradable en bastantes ocasiones, se relata el horror que el protagonista y otros personajes, absolutamente incomprendidos por la sociedad del momento, vivieron en el campo de concentración de Tefía, en Fuerteventura.
Además del contexto histórico, bastante interesante, es una historia de lucha, de orgullo y de superación. Una historia pasada que se mezcla con el presente de dos enamorados que deben enfrentarse a la adversidad en la vida real y que contrasta con los amores imposibles de un pasado que ocurrió hace solo unas décadas.
Lo que más me ha sorprendido de todo es la ignorancia, tanto mía como de todo aquel con el que he comentado el argumento, que teníamos de la existencia de estos lugares de crueldad y represión.
A veces resulta demasiado duro, y otras emocionante. Se lee rápido y es entretenido. Además, es un buen y necesario ejercicio de memoria histórica. Recomendable.
El que no conoce su historia está condenado a repetirla. Esta novela, bien escrita, detallada y preparada con esmero ha conseguido acercarme a una parte del franquismo en Canarias que no conoc��a. Eso, y la brutalidad de personas que odian al diferente, me ha hecho ver que los derechos hay que cuidarlos, porque sino acabamos en el mismo punto.
Muy recomendable, por el punto histórico y por la novela en sí.
4.5/5: Tenía muchas ganas de leerlo porque había visto opiniones muy buenas y todas son totalmente merecidas ¡Qué maravilla! Es un libro que te hará trizas por dentro pero es muy necesario ¡ESTO ES LA AUTÉNTICA LUCHA LGBTIQ+! Nos encontramos con un señor mayor, Don Manuel, que está interno en la residencia Cumbres Doradas. Él tiene principios de Alzheimer y una vida que ha de contar antes de que se le pierda el recuerdo. Entrará en escena Acoydan, un joven canario, como él, que será el gerocultor en prácticas de la residencia. Al principio la relación será tensa pero Manuel verá un gran aliado allí y además, Antía, la pareja de Acoydan, como periodista en ciernes, será la pluma que relatará la dura historia de Manuel en el campo de concentración para "vagos y maleantes" de Tefia. Nos hallamos ante un relato durísimo dividido en cuatro partes. La primera peca de ser un tanto líosa porque nos quiere presentar a todos los personajes de pronto. Luego todo se va encauzando y te enamoras de la historia, te hace reflexionar y te pica el gusanillo. Se lee en un ratito porque los capítulos son cortos y muy bien escritos. Me ha emocionado en muchos momentos y Manuel es un grande. Me ha dejado sin palabras y lo recomiendo una barbaridad
“Vagos y maleantes”, de Ismael Lozano Latorre –Editorial Siete Islas–, nos cuenta las condiciones en las que vivieron los homosexuales condenados a un campo de concentración en Fuerteventura en los años 50, y mucho más. El autor decide introducirnos en la narración a través de uno de sus supervivientes actualmente enclaustrado en una residencia de ancianos, su gerocultor, la novia de este y un ecosistema de personajes del presente que interaccionan con el protagonista, con su memoria y con el calvario que relatan sus memorias. En el fondo, es una novela que nos habla sobre una injusticia, pero también sobre la valentía, la relatividad de los problemas propios y, por supuesto, sobre el amor. Esta novela, quizá excesivamente cruda en algún momento, no dejará indiferente al lector o la lectora que quiera aprender sobre las injusticias del pasado y, además, disfrutar de una buena historia.
El tema es muy interesante, pero la redacción desmerece mucho la historia. Hay muchas erratas, faltas de ortografía y gramaticales, además de que los personajes canarios hablan de "vosotros" en lugar de "ustedes"; un despropósito que te saca de la lectura todo el rato. Los pasajes que se situaban en la actualidad eran poco interesantes y redundantes. Dicho esto, en general disfruté de la lectura, pero me queda el sabor agridulce de que una buena historia quede empañada por una falta de corrección profesional.
¿Pueden los pájaros dejar de volar o los peces de nadar? No tendría sentido. Ismael Lozano Latorre despunta con esta fascinante historia donde convergen amor, ignorancia y crueldad, y que por desgracia forma parte de nuestra historia. A ratos ha conseguido crisparme e incluso hacerme llorar. Una obra de arte a la que me faltan palabras para calificarla.
Novela imprescindible que cuenta las aberraciones cometidas en una parte reciente de nuestra historia que no debe caer en el olvido. Desgarradora y brutal que refleja la infinita crueldad del ser humano.
Esta novela refleja muy crudamente el sufrimiento de los homosexuales durante el franquismo, cuando ni siquiera se les consideraba con derecho a la vida. Una homenaje indispensable para recordar a todos aquellos que sufrieron y dieron sus vidas por amar libremente. ¡Ojalá no los olvidemos nunca!
«Es preferible vivir con miedo que no atreverse a vivir». Esta novela resulta cruel, injusta, desagradable, lo cual evidencia lo buena novela que es pues narra las calamidades vividas por don Manuel (un anciano que padece alzhéimer) en su juventud en la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, durante el franquismo, encarcelado por la ley de Vagos y Maleantes que perseguía, entre muchos otros, a los homosexuales. Las palabras invertido, sarasa, violeta o maricón -que hoy en día, sobre todo la última, se emplean incluso entre amigos a modo de broma - siempre han producido en mí un gran sentimiento de culpabilidad e incluso vergüenza, pero ahora esa culpabilidad se ha tornado rabia, ya que sé el significado implícito con el que se empleaba en aquel entonces esa palabra. Una novela que narra al mismo tiempo la historia recogida por Antía, una joven escritora novia de Acoydan, gerocultor a cargo de don Manuel, que le acompañará hasta el final de sus días. Una obra reivindicativa y de lucha a la vez que tierna y nostálgica. Arrepentimientos, desengaños, traumas, recuerdos... Es imposible no sentir nada al leer "Vagos y Maleantes" pues te absorbe de tal manera que es una ardua tarea despegarse del libro.
Si bien la forma de narrar no me ha entusiasmado mucho, sentía que le faltaba algo, los capítulos tan cortos hacen que la lectura sea cómoda. Además dejando a un lado la calidad narrativa, este libro me ha puesto los pelos de punta. En la escena de los perros y los tobillos me empezó a entrar ansiedad porque soy muy sensible con el tema de los huesos...
Como parte de la comunidad LGBTQ+ que soy, oír esas historias me hace darme cuenta cómo soy privilegiada (dentro de lo que cabe) por haber nacido en la época en la que nací (y en la zona, que también influye), pero que aún queda mucho por hacer para que no quede en el olvido lo que ellos hicieron por nosotros. Me apena mucho ver cómo en muchos países se está volviendo atrás con muchas ideologías y creencias, me hace pensar en la época descrita en el libro.
En resumen, un libro interesante, crudo y realista. Lo recomiendo mucho para no olvidar parte de nuestra historia.
Para ser una lectura obligatorio del instituto no estuvo mal, me lo leí en 4 días, y pues a lo primero no entendía mucho el rumbo de la historia pero ya llegando al final logró conmoverne y llegar a impactar de alguna manera en mi vida, es muy triste pensar que la historia de Don. Manuel la pasaron muchísimos reclusos en la vida real, simplemente es inhumano todo lo que vieron y vivieron estando allí, es fundamental conocer la historia para que no se repita, por eso sólo espero que avancemos como sociedad y no se repita nunca una historia como esta. Aunque no es el tipo de libros que suelo leer, y hubo unas partes en las que se mezclaban conceptos o cosas, también me quedé con la intriga de que pasa con Antía y Acoydan, necesito saber la continuación de su historia, por todo esto le doy 2 estrellas al libro. ⭐️: 2.
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Vagos y maleantes de Ismael Lozano Latorre me encantó. Basada en hechos reales, la novela describe con gran sensibilidad la dureza de la represión franquista hacia las personas homosexuales, centrada en la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía.
A través de la historia de Manuel y Lorenzo, el autor logra transmitir el miedo, la injusticia y la valentía de aquellos que vivieron en esa época. Es una lectura que no solo informa, sino que también conmueve y hace reflexionar. Creo que es una obra imprescindible en centros educativos para conocer y recordar una parte oscura de nuestra historia.
Es una excelente narrativa que nos acerca al "campo de concentración" de Tefía, en Fuerteventura, por medio de un relato triste y duro, pero a la vez necesario por la memoria de todas las víctimas del colectivo LGTBIQ que sufrieron los estragos, la represión y las injusticias del franquismo. Resulta muy destacable el ritmo trepidante de la historia, gracias a la buena pluma del autor que consigue que te enganche desde la primera hasta la última página.
La idea es estupenda y las diferentes historias que plantea son interesantes, pero parece que está escrito para jóvenes de instituto. Siendo una temática tan dura, esperaba encontrar algo más adulto. La edición que he leído tiene erratas, faltan o sobran palabras, así como errores gramaticales, lo que hace que salgas a trompicones de la historia. Está bien, muy bonito en general, pero me dejó con ganas de algo más.