Un avión sufre un accidente en un lugar indeterminado de la costa de Indonesia. Los únicos cuatro supervivientes se cobijan en una pequeña isla desierta, hasta que lleguen los equipos de rescate.
Mientras esperan, comienzan a ocurrir unos hechos extraños que hace sospechar a los náufragos que no están solos y que allí hay alguien más, aparte de ellos. Todo se complica cuando deciden refugiarse en un barco averiado que se ha quedado embarrancado en el arrecife y una especie de morsa gigante impide que nadie se pueda acercar.
Un texto intrigante ante una situación a veces inverosímil y otras creíble, en el que unos supervivientes de un accidente de avión intentarán avanzar y salir del momento en el que están viviendo. Aunque no hay grandes pegas, la falta de solidez en la resolución de la trama, montada a modo de thriller psicológico, rayando en la ciencia ficción, y la falta de sentido en los caminos marcados por el narrador para guiar al lector, complicaron el mantenimiento de mi atención, no solo por la desubicación narrativa en la que me encontré en la parte final, que es algo que no me molesta si tiene un fin y si está bien gestionada, sino también porque ese hilo argumental nada tangible es demasiado endeble para acabar la lectura aplaudiendo la audacia del escritor.
Es verdad que hay que reconocerle al autor la audacia para crear la historia y a los personajes pero, quizá, simplemente, es que me ha faltado algo para que la novela llegase a gustarme.
De esas novelas que tienen muy buena pinta en sus inicios pero que se desinflan a medida que pasan sus páginas. Si bien la premisa de accidente aéreo + misterio + isla en mitad del océano resulta atrayente, la idea flaquea y os explico los motivos por los que para mi, ha sido una decepción.
1. La trama comienza fuerte pero se desdibuja desde los primeros capítulos. Toda la acción se sucede a trompicones, excesivamente rápido y en ocasiones sin las explicaciones necesarias para dotar de credibilidad a lo que se nos está contando. En otros casos, da la sensación de que los hechos se unen de forma un poco forzada y los saltos en la narración a veces descolocan y dificultan mantenerse dentro de la historia. Al finalizar la novela se pueden entender los motivos, pero llegar hasta el final teniendo esa falta de alicientes para seguir leyendo es un acto de fe.
2. Los personajes están muy poco elaborados. Entiendo que en una historia de tensión, misterio y esa aura de "aquí pasa algo", lo lógico es que los personajes guarden secretos, haya puntos oscuros y todo se resuelva o aclare al final. Pero una cosa es que haya claroscuros y otra que apenas tengamos datos de los distintos protagonistas qie nos permitan sospechar o hacer nuestras propias cábalas basándonos en algún indicio más allá de la mera intuición. Con ello, avanzamos en la lectura y se nos hace muy difícil empatizar y sumergirnos en la historia.
3. Los últimos capítulos son lo mejor de la novela (probablemente porque se hace la luz y podemos aclarar aspectos difusos que antes no se entendían). Pese a ello y como mencioné antes, con el poco y redundante material que se nos da durante las tres cuartas partes de la novela, llegar hasta allí supone un acto de fe por saber qué pasa más que por querer seguir leyendo.
Lo cierto es que aunque el final es interesante y ha mejorado mi impresión final de la novela, su lectura se me ha hecho cuesta arriba. Quizás tiene que ver el hecho de que esperaba con esa sinopsis algo diferente de lo que finalmente ha sido, pero la lectura de Rock Island no ha cumplido mis expectativas.
Muy entretenida y ágil. Desde la primera palabra te mantiene dentro de la aventura hasta el final. 100% Recomendable para evadirse y meterse en una historia diferente. Esperando la siguiente.
Un avión sufre un accidente y solo quedan 4 supervivientes, que aparecen en una isla desierta. Allí comienzan a ocurrir sucesos extraños, que no sabes si es real. Cada personaje tiene un caracter diferente y cada uno se va encargando de diferentes tareas, pero el principal protagonista es muy oscuro, quiere quedarse a costa de la vida de los demás y no sabes lo que realmente esta pensando. Se lee rapido y te hace ver la vida de los naufragos pero es una novela muy oscura
Me quedo con un regustillo un tanto amargo al finalizar la lectura.
Al empezar el libro y con la premisa de accidente aéreo, isla desierta y misterio este thriller que roza la ciencia ficción había conseguido conquistarme. Pero conforme fui avanzando en la historia tenía cosas que me sacaban de ella, llegando a no entender algunas cosas. Hacía el final, aunque los capítulos son un poco caóticos se puede ver el trasfondo de la historia y la realidad del protagonista.
En cuanto a los personajes, me hubiese gustado que se hubiera profundizado más en ellos. Aunque al final se entiende porque no se hace, si que habría estado bien algo más de información para que me hubiese enganchado un poco más. Estaba claro que pasaba algo extraño y diferente de lo que el autor nos estaba contando, pero tanto lo quería ocultar que roza con una sacada de la manga en la trama.
Es mi primera novela del autor, pero esto no será lo que haga que deje de leerlo. Espero pronto poder darle otra oportunidad, a ver si a la segunda consigo disfrutar más de su historia.
Tiene muy buena pinta pero para mi gusto pega unos saltos de vez en cuando que me dejaba un poco descolocada y tenía que repasar lo leído anterior así que no he conseguido meterme del todo en la historia, para mi se ha quedado solo en la buena pinta aunque no descarto leer más de este autor pues era el primero que me leía de el y no me gusta quedarme con este regustillo de un autor.
Muy entretenida llena de detalles extraños, con los que te entra la curiosidad de saber qué es lo que está pasando en la isla. Y sigues pasando páginas y llegar al final para descubrir el misterio.... ¿Lo conseguirás?
Los finales de las historias de Esteban, siempre me descolocan. Nunca nada es lo que parece y te quedas con la extraña sensación de no ser capaz de ver más allá de lo que estás leyendo y no intuir por donde irá la trama.