Creo que puedo decir, sin lugar a dudas, que Yanira se ha convertido en una de mis escritoras favoritas, además con cada libro que leo de ella me reitero más en mi convicción de que es así.
A Greta la echan del trabajo, y aunque no deja de ser un faenon su fuerza y sus ganas la llevan a empezar su propio negocio. Si se celebran bodas, porque no celebrar un divorcio? A veces, divorciarse no es tan malo cómo la sociedad nos hace pensar.
Sebas, el alcalde del pueblo. Ese chico honorable, que tiene un sentido del deber y la responsabilidad muy adentro.
Un suceso del pasado, malentendidos, equivocaciones, palabras no dichas, explicaciones que no llegan, miedo, mentiras, engaños... pero también mucha fuerza, segundas oportunidades, palabras que por fin salen, aceptar esos errores, amistad y amor, de ese que por mucho que pasan los años sigue ahí, porque es inevitable.
Si conocéis la pluma de la autora ya sabéis que es un libro para disfrutar, con sus risas y sus lagrimitas. Porque Yanira tiene esa capacidad de hacernos reír a carcajadas y de hacernos pensar también, de reflexionar.
Me quedo con Greta y su fuerza para salir adelante, con Sebas y su sentido del deber, con la locuela Elsa concejala de las p0llas 🤣🤣🤣 con Noa y su reencuentro con su verdad, con Soledad y sus guisos, con Lola por ser capaz de abandonar lo que no la hace feliz, Javier por ese amor-odio entre hermanos. También ha conseguido que odie mucho a alguien, ya os dejo descubrir a quién.
Nos demuestra que si dejamos vencer el miedo a amar, las palabras se quedan atascadas dentro, y eso da pie a creer cosas que no son. Pero que si somos capaces de sentarnos y hablar nos damos cuenta de que no todo es blanco o negro, sino que hay muchos colores en medio. Y que por mucho miedo y huidas, siempre se tiene que luchar.
Os lo recomiendo!!