En el año 2.014, John Wolf se infiltró en clanes vudú de República Dominicana y Haití, consiguiendo uno de los mejores reportajes sobre ésta creencia.
Armado con cámara oculta y micrófonos, John se hizo pasar por un simple turista de estos países y solicitó los servicis de diversos bokores (brujos vudú) más temidos y respetados de la isla.
Se adentró en el Batey 33 de La Romana, Puerto Príncipe, etc... Llegando incluso hasta la nieta de Clairvus Narcisse, el único "zombie" reconocido por la medicina.
¿Que puedo decir del libro? Que en poco más de 100 páginas, que me lei del tirón, queda claro que el Vudú se nutre del analfabetismo y la ignorancia en todos los aspectos. Pero ¿que es en realidad? ¿Brujería o práctica religiosa?. Las personas creen con una fé ciega en los brujos o sacerdotes vudú y en su poder, aunque a veces haya una explicación médica o científica.
Como su autor dice, aunque sus raíces vienen del continente africano, el Vudú, muy extendido en República Dominica y Haití, tal y como hoy lo conocemos, es una mezcla de tres religiones principalmente: el cristianismo, llevado por los conquistadores europeos; las creencias africanas, debido al comercio de esclavos; y las creencias de los tainos o pueblos nativos.
En éste libro, el autor deja claro el inmenso poder que tienen los Bokor (brujos) y el respeto o más bien miedo que les rodea. También queda claro que es una religión en la que nada está prohibido. Si sirve para conseguir el propósito final, todo está permitido: uso de drogas alucinógenas, profanación de tumbas, sacrificios animales y humanos, incluso asesinatos. Y, cualquier objeto sirve para éste fin: cráneos y huesos humanos, velas, imagenes o dibujos, muñecos de trapo...
Tengo que decir que me ha encantado adentrarme en éste mundo y me parece una locura lo que el autor, John Wolf, hizo. Hay que tener sangre fria y valor para meterse de cabeza en "la boca del lobo " desoyendo las recomendaciones, y ademas, pese al peligro, armado con microfono y cámara oculta.
Este trabajo de John me ha estremecido hasta decir basta. La crudeza de esa realidad contada tal cual. Al estar relacionada con Cuba durante casi 10 años, encuentro muchas similitudes con el Vudu dominicano pero no sabía hasta qué punto el haitiano me iba a impactar. Increíble como John ha podido tener las agallas y adentrarse en ese mundo tan oscuro y peligroso. Deseando ver ese programa que están preparando.