Sábato: en busca del original perdido, aborda la trilogía novelística sabatiana en su múltiple espesor simbólico, desde el núcleo vista/ceguera, luz/oscuridad, que la traspasa. La ambivalencia permanece en el funcionamiento de esta posición donde ninguno de los términos es simple o puro. La contaminación interna, el trastocamiento de valores y sentidos, determina que la vista sea también ciega (incapaz de iluminar el otro lado de la luna, la realidad que ama ocultarse) y que la ceguera constituya otra forma, transgresora y clandestina, subversiva y anómala, de la visión.
La indagación de lo otro, de o diferente, lo siempre oscuro a los ojos de la razón que discrimina, se confunde en la narrativa sabatiana con la imposible empresa de retorno a una totalidad primaria, a una matriz o texto original perdido, sepultado y borrado, indescifrable e ilegible, ajeno a la comprensión, que la escritura intenta reconstruir. Más allá de todas las máscaras visuales perduran las huellas ciegas de un conocimiento por el tacto, conocimiento erótico que reclama la entrega absoluta del cuerpo deseante –el cuerpo que busca lo uno en lo otro- el devoramiento y la fusión.
El retorno al cuerpo parece operar como el hilo de sentido, la sutura que une diversos niveles isotópicos, distintos registros de lectura: sicoanalítico, mítico, poético, sociohistórico, metafísico, gneosológico, en el re-curso a la memoria de la Unidad invisible e inaccesible para las estrategias que autorizan las normatividades (la de la moral y la del conocimiento). Recurso que subvierte y pervierte la tradición logocéntrica de Occidente en una experiencia que sólo el oxímoron podría articular: la experiencia agónica de la corporalidad llevada a su máxima tensión erótico – tanática.
Las teorías contemporáneas sobre el símbolo, la frecuentación de las poéticas romántica, simbolista y surrealista, y de otros intertextos culturales (no sólo literarios sino antropológicos), así como un complejo corpus teórico interdisciplinario que toma en consideración diversas líneas de análisis, sustentan el itinerario intelectual de estas páginas.
María Rosa Lojo es una escritora e investigadora argentina, hija de españoles. Su padre era un gallego republicano que decidió exiliarse en la Argentina tras la Guerra Civil.
Publicó cuatro libros de microficciones y poema en prosa (Visiones, Forma oculta del mundo, Esperan la mañana verde y Bosque de Ojos, que recoge los tres anteriores más Historias del Cielo, inédito), cuatro de cuento (Marginales, Historias ocultas en la Recoleta, Amores insólitos, Cuerpos resplandecientes) y siete novelas (Canción perdida en Buenos Aires al Oeste, La pasión de los nómades, La princesa federal, Una mujer de fin de siglo, Las libres del Sur, Finisterre, Árbol de familia).
Recibió varios premios a la trayectoria: Premio del Instituto Literario y Cultural Hispánico de California (1999), Premio Kónex (década 1994-2003), Premio Nacional “Esteban Echeverría” 2004, por toda su obra narrativa, la Medalla de la Hispanidad (2009) y la Medalla del Bicentenario otorgada por la Ciudad de Buenos Aires (2010). Obtuvo, entre otros, el Primer Premio de Poesía de la Feria del Libro de Buenos Aires (1984), Premio del Fondo Nacional de las Artes en cuento (1985), y en novela (1986), Segundo Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires, Primer Premio Municipal de Buenos Aires “Eduardo Mallea”, en narrativa (1996), por la novela La pasión de los nómades. Ganó la Beca de Creación Artística de la Fundación Antorchas para “artistas sobresalientes que se hallan en los comienzos de su plenitud creativa” (año 1991), y la Beca de Creación Artística del Fondo Nacional de las Artes en 1992. Se han escrito sobre su obra literaria tres libros monográficos de crítica, dos de ellos tesis (publicados en España, Estados Unidos y la Argentina), y más de un centenar de trabajos (artículos, ponencias, capítulos de libro, aparecidos en Argentina, España, Alemania, Francia, Italia y Estados Unidos) además de algunas otras tesis aún inéditas. Varios de sus libros de ficción han sido traducidos al inglés, italiano, francés, gallego y tailandés.
Doctora en Letras por la Universidad de Buenos Aires, es Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) con sede en la Universidad de Buenos Aires. Se ha consagrado al estudio de la literatura argentina, con orientación en temas de género, construcción de imaginarios nacionales, vínculos entre Historia y Ficción, teorías del símbolo y estereotipos etnoculturales. Como investigadora y crítica literaria publicó cinco obras de ensayo (La ‘barbarie’ en la narrativa argentina (siglo XIX), Sabato: en busca del original perdido, El símbolo: poéticas, teorías, metatextos, Cuentistas argentinos de fin de siglo, Los ‘gallegos’ en el imaginario argentino. Literatura, sainete, prensa; como coautora, editora y directora de investigación Identidad y narración en carne viva (2010) y dos ediciones críticas: Lucía Miranda (1860) de Eduarda Mansilla y Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato (Colección Archivos). Acredita también más de ciento cincuenta publicaciones de investigación, entre artículos en revistas especializadas, capítulos de libros y actas de congresos. Dicta en la Universidad del Salvador un Seminario-Taller permanente en la Carrera de Doctorado. Dirige actualmente un Proyecto de Investigación Plurianual del CONICET (PIP) también radicado en la Universidad del Salvador. Es directora de varias tesis de doctorado. Ha sido conferencista y profesora visitante en universidades argentinas y extranjeras (Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Salamanca, Universidad de Valladolid, Universidad de Santiago de Compostela, Universidad de Murcia, Universidad de Toulouse Le Mirail, Universidad Stendhal de Grenoble, Universidad de Roma III, Universidad de Siena (Arezzo), Universidad de Milán, entre otras). Colabora en los suplementos literarios y revistas de cultura de varios diarios argentinos: revista ADN Cultura, del diario La Nación, revista