La religión cristiana no es la religión del no. (No hagas, no tomes, no fumes, no mates, no abortes). Esta es la religión del sí (ama, entrégate, dona, colabora, ayuda, sacrifícate por los demás, ora, busca La Paz, busca la justicia, responsabilízate.) Parece que vivimos empecinados en buscar las ataduras de nuestra fé, como si la fé nos quitara oportunidades, como si nos impidiera hacer cosas o disfrutar de la vida, cuando lo que deberíamos de hacer es darnos cuenta de las riquezas que tenemos.