A collection of short stories that jolted Chilean literature from a long siesta and gave literary critics a headache. Too many bad words and too much marihuana for the youth of brand new, neo-liberal Chile. The appearance of this book was like the arrival of after its release, literature in this country was never the same. Perhaps for that reason, after surpassing its twentieth edition, it is still captivating new readers. But looking beyond this dazzling style and controversial opinions, these stories are plain good literature.
Cuentos cortos, harta verborrea coloquial sin mucho contenido a mi parecer. Es más una demostración de un sentir de la época de fines de los 80 que cuentos medianamente elaborados. No aburren, pero, al menos a mí, no me entregaron nada.
Me gustó este libro de Fuguet, había tenido la oportunidad de leer mala onda, pero me aburrió a la mitas y nunca lo terminé. Sobredosis nos cuenta 5 cuentos centrados principalmente en la época de la dictadura en Chile. Empieza del cuento más corto hasta el más largo. Son unos relatos bastante livianos y entretenidos para leer, que te muestran como era Chile en esa época. Me gustó también, por que se usan muchos modismos chilenos y eso entretenía bastante. 3/5 estrellas a este libro y completamente recomendado por si quieren leer algo livianito en este invierno tan frió.
Está escrito en un estilo que puede impresionar a cualquier adolescente. Escribe como creyéndose choro, pero no dice nada. En fin, es entretenido pero siento que perdí mi tiempo leyendo esto en lugar de Lemebel o Genet, callejeros, homosexuales, delincuentes y drogos verdaderos y con una prosa mucho más valiente y profunda que la de este cuico fome e impostor.
Estos cuentos son muy malos la verdad, pero el Pelando a Rocío es el único que vale la pena leer, me parece que es el gran cuento que este autor tiene.
Sobredosis definitivamente es un icono de la literatura chilena por su forma de retratar la cultura juvenil en el período de dictadura militar en nuestro país. La principal crítica "escolar" a Alberto Fuguet es para mí (y muchos) su más grande atractivo: lo explícito de la vida sexo-afectiva y lo soez del lenguaje utilizado, esto porque, no son otra cosa que un fiel retrato de cómo somos efectivamente en nuestra cotidianidad, de cómo es la vida viva de la cultura chilena. Este libro, entonces, nos permite adentrarnos a la cultura juvenil ochentera a través de cinco relatos en que, cada uno a su manera, muestra lo que es una sobredosis en la juventud: el tomar riesgos, el ser aventureros, el llevar la vida al extremo. Bueno, y el por qué pongo dos estrellas es que cada libro y persona tiene diversos momentos y lugares en los que podemos congeniar, y en este momento de mi vida no ha pasado. Me imagino a la Camila de hace unos años disfrutando este libro, sus palabras "vulgares" y su irreverencia hacia lo que se considera apropiado para personas de su edad. Sin embargo, la Camila de hoy detecta contextos, historias, frases, discursos ulteriores misóginos y machistas que le hacen daño leer. Comprendo que guarda relación con la época descrita y el contexto de producción, mas no tengo la fuerza para hacer ese trabajo empático con la obra que tengo en mis manos, no en este contexto nacional y mundial de lucha feminista. ¿Quiere decir esto que no leo libros en donde el machismo se manifieste de manera patente?, no, quiere decir que en este momento y lugar, Sobredosis y yo no hemos conjugado nuestros ánimos.
Difícil ponerle una nota. No les encontré mayor gracia a los tres primeros cuentos, pero valió la pena aguantar hasta "Pelando a Rocío" y "No hay nadie allá afuera". Le doy 3/5.
Sobredosis es un libro de cuentos tempranos publicados en 1990 por el escritor chileno Alberto Fuguet. Los relatos son atravesados por la intención de Fuguet de retratar las vicisitudes de la juventud chilena de a finales de los años 80 y principios de los 90 del siglo pasado. Una fotografía de sus problemas, vicios y sueños, en entornos aparentemente lóbregos y peligrosos. Una suerte de apuesta por el contraste entre las motivaciones y potencialidades de toda una generación en medio de una atmósfera con matices cambiantes en un país en proceso de transición.
Lo anterior queda simplemente en intenciones. Los relatos, menos el último (No hay nadie allá afuera), no alcanzan a traspasar el umbral de constituirse como historias de nichos extremadamente personales. Historias con una evidente voz que dialoga solo con una pequeña fracción del conjunto al que quiere interpelar o retratar. Los cuentos de Fuguet se leen demasiado artificiales, con personajes estereotipados que casi no se diferencian entre si, que abundan en historias que no dejan más que entretenimiento. Quizás sea su estilo minimalista, o la posición desde donde Fuguet escribe, o simplemente mi irremediable ingenuidad lo que no me ha permitido encontrar tantas claves para profundizar en los temas que visita. Pero...
Debo señalar que en el cuento No hay nadie allá afuera, el último del libro, si es posible encontrar pasajes y momentos donde es posible profundizar y divagar acerca de cuestiones tan relevantes como la muerte, la amistad, la evasión y la vergüenza. Un cuento que sorprende por la revelación de dos mundos a la vez. La ciudad y el individuo. Ambos fusionados, permiten al lector y al protagonista del texto recorrer una suerte de viaje donde lo extraño derrumba las certezas. El presente ahogando a lo preconcebido y a las expectativas que nacen desde el pasado como motor del futuro.
Es un libro que se lee rápido, sin tanto tiempo para reflexionar por cómo está escrito, con un lenguaje simple, de lolo se podría decir. Me gustó, me trajo recuerdos de una época que no viví, con jóvenes que no conocí.
Interesante. La última historia impacta mucho más que las cuatro anteriores. Realmente me gusta cuando un autor puede transmitir la soledad con solo palabras.
5 relatos, historias del Chile en dictadura, entretendidas y diversas. No la califico mejor porque comparativamente, las dos ultimas historias me parecieron muchísimo mejores que las anteriores. Aún así, es un libro recomendable.
Los primeros cuentos son insufribles. Lo siento, es que son más anécdotas, tipo escenas sueltas de recuerdos. No sé. La segunda mitad del cuento de Rocío me gustó. El último sí es bueno.
From the instigator of Chile's "mala onda" literary movement come 4 short stories (almost approaching novella length). As de la Parra wrote, "You have to read it, to see what's going on. Regardless of whether or not you like it, you should read it." Published in 1990, two of the four short stories deal with teens and youth, and what they're up to-third person narration. The last two are narrated in first person, but with a difference. "Pelando a Rocio" is done in the style of Vargas Llosa's "Conversation in the Cathedral"-we're hearing one side of a dialogue, and unlike Vargas Llosa's novel, it's quite apparent that the story takes place in a bar. It's deceivingly gossip-y at first, and you doubt that there's anything substantial--the first two stories were open-ended. But events turn in the last two pages, and you find that it was much more political than it appeared to be, after all. One other thing, lest you think that the first two dealing with youth make this collection suitable for teens: the last one's "rated R", maybe "X", depending on who you are.
Encontré *"Sobredosis"* como se suelen encontrar todas las cosas buenas en la vida: por casualidad. Algo me llamó la atención en ese libro pequeño, delgado y maltrecho, rayado con lápices de cera y con una mancha de café que le cubría el torso como una cicatriz. *"Sobredosis"* es una serie de cuentos cortos, descriptivos, frugales y sensitivos que te arrastran a ese Chile oscuro del siglo pasado, en el limbo entre el ocaso de la dictadura y la democracia, cercano al cambio de siglo, en ese punto de la historia justo antes de la inflexión, la creación de internet, las Kardashians, Yingo y el Ozempic. Me lo leí en una tarde; cuando lo terminé, me quedé mirando a la nada, con un sentimiento de: ¿dafuq? ¿Miguelo what? ¿Rocío qué? ¿BamBam? Sentí un vacío, no recordaba exactamente dónde estuve toda la tarde. Me invadió un sentimiento de nostalgia y, entonces, supe que había perdido algo. No es una joya, no es el *Quijote*, pero es simple, entretenido y juvenil, tan actual hoy como tal vez asumo que lo fue en su momento. Tal vez sea más fácil sentirse identificado si se tiene Isapre (if you know what I mean), pero en mi caso fue así y mi yo de 16 años se sintió relativamente comprendido. Me da unas vibes similares a *"Vendo casa en el barrio alto"* de Elizabeth Subercaseaux. Side Note: "Pelando a Rocío" lo leímos una mañana post carrete con mis amigos mientras estábamos haciendo fotosíntesis en la cama y creo que tal vez esa sea una de las muchas razones por los cuales le tengo un cariño especial a este libro.
Sobredosis es el compilado de cuentos con que el escritor Alberto Fuguet debutó en el panorama literario de los noventas. Como en toda compilación, algunos relatos son un hit y otros son un miss. Mis favoritos fueron "Los muertos vivos" y "Pelando a Rocío"; mientras que "Deambulando por la orilla oscura", por ejemplo, me pareció olvidable. El valor de este libro está en que archivó para la posteridad las experiencias, las palabras y las inquietudes de una juventud enajenada. Pienso que la escena cultural y artística en Chile siempre ha relevado - romantizado, incluso - las narrativas que dialogan con las épicas nacionales: la militancia política, en la época de este libro, o la marginalidad identitaria, en nuestro presente. No me malinterpreten: yo valoro muchísimo que sea así. Pero, a la larga, la literatura - y el arte, en general - que no versa sobre los temas importantes parece no interesarle a dicha escena. Me parece refrescante leer a Fuguet, particularmente en comprensión de su contexto, y empatizo con lo que mencionaba en su prólogo. Por algo su obra ha perdurado como una lectura favorita entre los adolescentes de cada generación desde su lanzamiento.
Sobredosis, aunque lo leí para el colegio y sin el incentivo de tener una buena nota no lo hubiera hecho, supera cualquier otro material que haya tenido que leer. Aunque no viví en la época en la que está ambientado, es fácil entender y relacionarse con los personajes de cada uno de los 5 cuentos, a un nivel de comprender por qué hacen las cosas que hacen y qué los llevó a ese punto, incluso en las pocas páginas que uno los conoce e incluso viviendo una realidad distinta. Obviando que finalmente encuentro un libro que usa la forma en la que hablan los chilenos no como una cualidad loca, un "character quirk", pero como una arista de cómo nos comunicamos, tanto lingüísticamente como la forma en la que evitamos los temas más serios, (ejemplificado en Pelando a Rocío), este libro, es más, cada cuento, te sorprende y manipula una y otra vez con las situaciones en las que están los personajes; cada vez que leo el último de los cuentos, vuelve a devastarme.
Tengo bastante claro que la principal característica de Fuguet es su supuesta crítica-sátira a la burguesía chilena de la época. Sin embargo, no es una crítica aguda ni mucho menos profunda. Esto genera que no se perciba como un proyecto completo. Aburrido. A exepción de dos cuentos (Amor sobre ruedas y No hay nadie allá afuera) es una obra que no te deja absolutamente nada. Cero aporte y mala onda. Aveces las referencias a la cultura pop americana salvan, pero la narración poco empática, te hace incluso generar un odio por los personajes. Arrogantes, zorrones, plata y papas ausentes. Cuicos Culiaos. Me resulta incluso satisfactorio la decadencia constante de sus vidas nacionalmente significantes. Lo intenté. Sentí una atracción a Fuguet y a lo que tenía que decir. Pero solo son palabras vacías con buenos titulos de música.
Mi 2do libro leído de Fuguet, un conjunto de cuentos cortos y rápidos, personalmente tenía la versión de la editorial MaxiTusquets del año 2023, donde siento que es un gran plus el que incluyó un prologo de Alberto hablando de tu a tu sobre cómo y de donde nació la inspiración para escribir cada cuento, para mi fue un agrado leerla antes y después de los cuentos, hace comprender aún mejor el contexto de cada relato. Para mi el mejor cuento si o si el último y mas largo “No hay nadie allá afuera”.
En resumen un libro entretenido y rápido de no más de 130 páginas, lectura liviana y entretenida sobre experiencias en el Chile de la dictadura, pero sin adentrarse tediosamente en discursos políticos.
Creo que es un poco raro, porque amo como escribe el autor, siento que es como un Lemebel moderno (mi criterio obviamente) pero no me gusta de lo que escribe. Había leído No ficción y me gustó muchísimo y creo que lloré y todo con la historia de desamor de los protas, el problema era el entorno cuico con el que no me identificaba y además sentía muy no se, muy idiota. En este libro, fue parecido pero como eran cuentos cortos y no había mucho desarrollo para sentir algo por los personajes más que desagrado por su "cuiquicidad" , me desagradó aún más el ambiente y de los temas que se escribían, pero en general su prosa me engancha y lo que escribe siempre me transmite algo.
Me agrada que sea en el formato de mini-historias porque hace más fácil la lectura. De las historias me quedo definitivamente con las dos últimas, sin ser fan de Fuguet creo que juega bien con los plot twist y por sobretodo -algo muy personal- el sentido de pertenencia y la capacidad de poder identificarse con la forma del relato (sin haber vivido en la época) es algo que me gusta muchito. Sin embargo, algunas las encontré lateras y hubo una que literalmente sentí que me la estaba relatando Matías Vicuña.
Las primeras historias fueron entretenidas, pero la última fue la que más me gustó. Buen debut de Fuguet, aunque entiendo por qué fue criticado. Vi en una de sus entrevistas que la repercusión que tuvo este libro le dolió, yo creo que debería hacerlo sentir orgulloso. Ahora que leí lo primero de él y lo último-Ciertos Chicos- solo queda disfrutar todo lo que sacó en medio. Super recomiendo a este autor.
PD: This is random pero necesito confirmar de alguna forma que el anuncio en el NYT de la última historia donde un tal Clay busca a una tal Blair es una refe a Less Than Zero???
Aspiro a alguna vez escribir un cuento como "Pelando a Rocío", me dio pena que ya estuviera escrito. Leí morbo los relatos de los cuicos con sus palabras de la época y todo un contexto de dictadura que les "resbala" a sus vidas cotidianas, sin rabia, sin pena. No sé si fue intencional o por maldad, Fuguet tortura a estos personajes superficiales con sucesos inoportunos. Quedé acongojada con Miguelo y su incapacidad de reconocer la miseria.