Ya es oficial: Emilio del Río es, para mí, el mejor divulgador de la cultura clásica que he conocido hasta ahora. ¿Por qué? Pues porque con humor y pasión todo se transmite (y se aprende) mejor y Emilio ofrece a los lectores interesados en este tema las dos cosas: pasión y humor. Y rigor, por supuesto. Además, tiene un podcast genial llamado "Locos por los clásicos", igual que su libro, el cual reseñé hace bien poco. (Sí, yo voy por obsesiones 🤣).
Si en "Locos por los clásicos" nos animaba a acercarnos a los autores grecolatinos en "Calamares a la romana" nos habla de muchos aspectos de la vida cotidiana de los romanos y de lo mucho que nos parecemos a ellos. De cómo sentían, de cómo se reían, de cómo amaban, de cómo vivían, de cómo cuidaban su apariencia física, en especial el pelo (este capítulo es divertidísimo) y la salud bucodental, de cómo tenían una juerga con los amigos, etc. De hecho, el autor nos dice que "somos romanos, aunque no nos demos cuenta", lo cual es completamente cierto. Al igual que en el anterior libro, nos comparte fragmentos muy interesantes de obras romanas donde esto se ve reflejado claramente, parecen escritos por autores actuales de lo tantísimo que nos parecemos, impresionante. Como dice en la contracubierta, <>
Que a nadie le engañen las cubiertas "humorísticas" de los libros de Emilio del Río que, si bien hay grandes dosis de humor como decía más arriba, es una gran manera de aprender curiosidades y datos apasionantes de nuestros antepasados sin aburrirnos ni por un instante. Aquí la palabra denso no tiene cabida, los capítulos vuelan sin darnos cuenta. Si te gusta la cultura clásica (aquí se centra en la romana), lo devorarás. Ya solo me queda un libro del autor por leer "Latín lovers", genial título y genial cubierta (echadle un ojo). No puedo esperar a leerlo.