Cada vez que leo una novela de Yolanda Revuelta termino enamorada de sus personajes y de su ambientación. Siempre caigo rendida ante su estilo narrativo y su capacidad de mantenerme pegada a sus páginas. Con El espíritu del alce lo ha vuelto a hacer. Soy adicta a las novelas de Yolanda y no sé cómo tenía pendiente en mi ebook la saga Lake House, así que poco a poco os iré subiendo las reseñas de las demás entregas.
Así que os invito a poneros cómodos, que vamos a disfrutar de una gran historia que os dejará huella y con ganas de devorar la segunda parte. Confirmo que es autoconclusiva.
La novela está estructurada en 27 capítulos de extensión media y al final la autora nos pone la miel en los labios regalándonos el primer capítulo de la segunda parte. Utiliza un narrador omnisciente que con todo detalle nos va transmitiendo la historia, con una prosa sencilla, fluida y excelente.
Así pues, la historia está desarrollada en un pueblo pequeñito llamado Wolcott, en Vermont.
Una carta es el inicio de todo.
La vida de Oliver, un sargento americano de misión en Afganistán, cambia drásticamente al ser herido. Minutos antes, su compañero Will le había enseñado una misiva muy personal, dirigida a Laurel. Al fallecer Will en esa misión, Oliver tiene dudas sobre si hacer llegar o no la carta a la destinataria.
Laurel vive con sus hijos, Kendra y Caleb, en una casita al lado del lago en Wolcott. Es viuda y no está pasando por un buen momento, económicamente hablando.
La llegada de Oliver al pueblo despierta un gran interés, sobre todo para Laurel. Ella desconfía de él porque desconoce el motivo de su visita, pero termina acogiéndolo en su casa porque ha sido compañero de Will.
“Algo dentro de ella se terminó de romper, porque era él, el hombre al que había estado esperando para enamorarse”.
Cuando aparece un cadáver en el bosque, muy cerca de la casa de Laurel, y la policía de Vermont empieza sus pesquisas, aconsejan a Oliver que se quede cerca de la familia unos días más hasta que se esclarezcan los hechos.
A raíz de este asesinato, seremos testigos de la tensión y daños colaterales que irán sacudiendo a nuestros protagonistas, un verdadero reto para ambos. Además de lidiar con la atracción innegable que ha surgido entre ellos, difícil de ignorar. Él siente que está fallando a su amigo y ella quiere proteger a toda costa su corazón herido.
“Ahí estaba el verdadero dilema, en conjugar el verbo suponer y no salir herida”.
Yolanda Revuelta ha narrado una novela maravillosa y adictiva que te enamorará sin esfuerzo alguno, pues la carga sentimental que contiene te arrastrará en toda la lectura. Oliver y Lauren son totalmente opuestos, cada uno arrastra fantasmas y cicatrices del pasado, pero lucharán por lo que sienten. En el camino los acompañarán unos personajes secundarios que también se han ganado mi corazón y son clave para el desenlace. Todos ellos muy bien caracterizados, con problemas reales que hacen que sientas empatía hacia ellos. Por ejemplo, Jesse y Micaela me han traspasado el corazón, son esos amigos que son familia. Por otro lado, tenemos a Kane, amigo de Kendra, que no tiene una vida fácil y con ella siente la paz que no tiene en su casa. Ella es su refugio. Es el primer amor. Asimismo, el velo oscuro que envuelve la novela de misterio hace que despierte el interés y la ansiedad por conocer qué se esconde entre el bosque y los alces.
Como podéis comprobar, os la recomiendo encarecidamente: es una obra que contiene todos los ingredientes para disfrutarla y que invita a la reflexión, pues la autora toca varios temas que te dejan el corazón blandito.
Enhorabuena, Yolanda. Continuaré leyendo esta saga que ya me ha hechizado.