Primera novela que leo de esta autora. La verdad, tenía algo de «miedo» de sumergirme en este libro porque me lo han recomendado tantas veces (y gente tan distinta) que pensaba: no será para tanto. Pues bien, terminé el libro hace un par de días, porque necesitaba oxigenarme un poco para escribir esta reseña... Puedo afirmar, que el libro ha cumplido todas mis expectativas, y, además, me ha hecho reflexionar mucho sobre la vida.
Empezaré con los puntos que menos me gustaron. Lo primero que me gustaría mencionar es que tanto la portada como el título me indujeron a pensar en una historia terrorífica, y aunque tiene momentos de puro terror psicológico, no es lo que me esperaba. El segundo punto que menos me gustó, es que una vez conocemos «el juego» sobre las dos versiones de los hechos que se menciona en la sinopsis, se acabó el maravilloso misterio que encontramos en la atmósfera de la primera mitad del libro, y, en este punto, la recta final es un poco plana, en el sentido de que los lectores más ávidos podemos adelantarnos a los acontecimientos finales.
Puntos positivos. Me ha encantado el estilo de la autora. Tiene una prosa fresca, ágil, divertida, genuina… Sin olvidar que el libro está muy bien escrito y tiene frases exquisitas. Así da gusto leer.
Los dos personajes protagonistas son la caña, con sus matices, complejidades…, pero me gustaría destacar a un secundario (Fisher), me ha parecido excelente este personaje. Su presencia en el libro es digna de elogio, para mí, se robaba todo el protagonismo cada vez que aparecía, y la última escena en la que sale, magistral.
El ritmo de la novela es otro punto que destacar. La primera mitad del libro es una pasada, es imposible dejar de leer porque queremos saber qué está pasando. Los primeros capítulos nos crean confusión y misterio de una forma muy original. Es en la segunda mitad donde poco a poco se va esclareciendo la trama y todas las piezas desdibujadas que se nos han presentado a lo largo de todo el libro empiezan a encajar.
En resumen, «Los muertos sí hablan» es un libro trepidante, con una historia muy elaborada y emotiva, y, con escenas macabras llenas de salseo. Sin lugar a duda, seguiré leyendo a Eba, porque me lo he pasado en grande con este libro.