Ópalos de fuego es una novela de aventuras y romance, cuya principal cualidad es lo sorprendentemente aburrida que es.
La autora no escribe mal. Es parca en descripciones y florituras. Aunque su principal problema es la documentación, o mejor dicho la falta de esta. Las descripciones son demasiado genéricas y parecen sacadas de la Wikipedia. Además, no se ha esmerado demasiado a la hora de contar la vida de la Australia de ese tiempo, pudiendo haber conseguido hacer más atractivo el libro.
En cuanto a la historia, solo tengo que decir, que es banal, convencional y muy poco original. Eres capaz de descubrir todos los secretos del libro, mucho antes de que la autora los desvele, lo que hace la lectura pesada y poco sorprendente. Luego está el final, que no puede ser más previsible, por que no cabría en el libro, además de resultarte insufriblemente largo y un tanto estúpido.
En suma, esta novela ofrece muy poco: una historia aburrida y previsible, personajes poco elaborados y descripciones muy superficiales de Australia, sus paisajes, gentes y la vida en la mina. Es simplemente el intento de algo, pero no logra llegar a nada.