Demos por sentado que no eres ajena al mundo Tinder. Quien no lo tiene en su teléfono ha usado el de alguna amiga para descubrir lo que espera tras la llamita del amor digital. Y allí están los optimistas edulcorados, los del carpe diem, los pasivo-agresivos, los intensitos de cartón piedra, los que usan a su perro para ligar y los que «se enamoran de una mirada». Estela Ortiz y Núria Gómez llevan años seleccionando las mejores muestras del hombre de Tinder para crear este libro, una ventana al escaparate de las relaciones modernas y sus protagonistas, un catálogo cómico y aterrador sobre quiénes se esconden en nuestro móvil. Los diez capítulos de Love me, tinder proponen diez categorías, como si se tratara de un safari moderno, y vienen acompañados de decenas de perfiles reales de la aplicación. En cada caso, podrás leer ensayos sobre lo que hay detrás de nuestros nuevos hábitos en el sexo y el amor, y hasta consejos de robots femeninos y expertos de marketing para ligar mejor.
La idea es buena y algunos capítulos están bien, pero el conjunto final es un compendio desordenado al que le faltan unas semanas de madurez, reescriptura y reflexión. Lástima, porque con un poco más de tiempo creo que habría sido un libro genial.
Me gustaron los artículos introductorios porque plantean una mirada crítica interesante sobre las dinámicas de las apps de citas: la rapidez, la selección por apariencia, la interacción fragmentada y la forma en que el deseo se vuelve “administrable”. En esa parte, el libro logra instalar preguntas relevantes y un tono que invita a pensar.
Sin embargo, la experiencia de lectura se me dificultó cuando aparecen los perfiles de Tinder. Entiendo que la intención es que funcionen como material “demostrativo” o ejemplos concretos de lo que se explica en la introducción, pero la verdad es que terminaban por marearme, y, en muchos casos, no logré identificar con claridad qué idea específica estaba siendo ilustrada. Esa falta de vínculo explícito hizo que el texto se sintiera menos integrado: como si hubiera dos capas (la reflexión y los perfiles) que no siempre se encontraran.
Creo que el libro tiene mucho potencial como crítica, porque el material y el tema dan para una lectura social y emocional potente. Pero sentí que faltó mayor desarrollo: más señales que orientaran al lector sobre cómo leer cada perfil, qué patrones se repiten y qué conclusión se desprende de esa “muestra” de experiencias. También extrañé un cierre más fuerte, una conclusión que unificara la propuesta y dejara más claro el punto final del libro, más allá de las impresiones dispersas.
Como persona que ha tenido múltiples aplicaciones para ligar este libro es muy divertido de leer y muy interesante.
Los apartados de las descripciones de los perfiles de los hombres de Tinder son muy divertidos.
Cómo los dividen en 10 grupos diferentes también y con los nombres dan en el clavo.
Y había información muy interesante en los capítulos! Sobre tecnología, IA, sexo, relaciones... Datos curiosos que no conocía.
Cosas negativas:
En algunos capítulos, las autoras deciden escribir frases muy cortas y muy seguidas. No sé si lo hacen aposta, pero ese tipo de ritmo de lectura es muy tedioso.
Hay varias faltas de ortografía en el libro... Eso le quita bastantes puntos.
No hay conclusión o un hilo conductor que unifique todo el libro. Me quedé con ganas de un final. Está bien también que quede abierto y que no haya nada más que decir, pero no se... para mí se siente incompleto... que igual también fue una elección premeditada...
Es un borrador, los capítulos son notas dispersas que no están redactadas. Tiene toda la pinta de que las autoras han querido trolear a la editorial porqué no es posible que dos a adémicas no sepan extraer lo que es importante de las notas y redactar un texto coherente.