Patricio Fernández registra distintas escenas sobre lo acontecido en Chile luego del 18-O
«A lo largo de estos cuatro meses el estallido ha sido fiesta, comunión, reflexión, barbarie, delincuencia y guerra», afirma Patricio Fernández al comienzo de Sobre la marcha, crónica en la que analiza con sagacidad el malestar social que se ha desatado en Chile y en varias partes del mundo en el último tiempo. Su registro, similar al de su libro La calle me distrajo, da cuenta de una nueva relación entre las élites y la ciudadanía, pero, sobre todo, de una nueva normalidad.
Un ejercicio literario «escrito en medio de los acontecimientos que relata» y que, en base a lo que el autor observó y escuchó directamente en las calles, reflexiona sobre las consignas, la Primera Línea, la represión, las funas, los amarillos, los grafitis, entre otras escenas, voces y lugares, ofreciendo variadas posibilidades de comprensión sobre lo que ha ocurrido. ¿Su propósito? Para sentarse a conversar, asegura Fernández, «hay un mundo nuevo que requiere ser entendido antes que juzgado».
Una visión crítica y realista del estallido social, desprovista de esos sentimentalismos baratos que tanto aburren y que lamentablemente abundan. Recomendado.
Yo lo catalogaría como un libro bien liviano, incluso marillo rayando en lo buenista.
Si bien está lejos de ser un “must” respecto a literatura sobre el estallido social en Chile, su narrativa ágil y dinámica lo hacen un libro bastante entretenido de leer.
Mezclando acontecimientos públicos y observaciones directas de los hechos, además de reflexiones personales sobre la idiosincracia chilena, el autor arma un panorama general de los tres primeros meses del Estallido social. Manteniendo distancia y planteando más preguntas que respuestas, a cinco años del suceso este libro representa una buena forma de acercarse a él.