¡Terminé! Este libro está al nivel de su primera parte e incluso la supera, ya que una escalera real vale más que un poker de ases…
En primer lugar, David, Israel, el comisario Medrano, la mujer del presidente del tribunal, Latorre, ENRIQUE… Grandes pesonajes, gran historia que contar y enorme poder del autor para mostrarte diferentes puntos de vista sin que te pierdas en la lectura y consiguiendo que siempre pase algo en cada capítulo y quieras seguir leyendo. Qué don tienes para el cliffhanger, Ager Aguirre , qué manera de impedirme cerrar el Kindle cuando he dicho hace nada "un capítulo más y a dormir" 😅.
Ahora, vamos al meollo:
Enrique tiene un plan trazado y lleva yendo a comisaría cada mañana desde hace semanas con la pretensión de hablar con el comisario Medrano. Cada día, el agente Expósito, relegado a atención ciudadana por dos errores de novato, le dice que no puede hablar con el comisario y que va a acabar deteniéndole. Finalmente, un día se presenta diciendo que ha asesinado al presidente del tribunal Supremo y, esta vez sí, le arrestan por obstrucción a la justicia. Enrique, que parece un pobre hombre, tiene una historia detrás contada en primera persona que os hará empatizar con él y desear que lleguen sus capítulos, ya que él tiene la clave de todo.
Por otro lado tenemos a Israel, el inspector jefe de homicidios desde que la antigua inspectora muriera en un ¿accidente?, presionado por el comisario, pues no quiere que el caso killer cards vuelva a reabrirse y deje a toda la policía en evidencia llenando las portadas de los periódicos digitales y las tertulias de la televisión. Sin embargo, los asesinatos tienen una clave que los une, las cartas de la baraja de poker, y más de un hilo que lo relaciona con el misterioso killer cards que ¿está en prisión? Ay… la de sorpresas que os vais a llevar con esta novela, una segunda parte salida de un libro autoconclusivo y que es una delicia. Yo no me la esperaba, pero no he parado de sorprenderme una y otra vez por el manejo que tiene el autor a la hora de contar un thriller, ir dejando pistas, permitirte elucubrar… un viaje divertido y lleno de giros, en el que no quieres esperar para saber qué está pasando, como le pasó a Víctor Acosta, qué pasó de dormir en la calle a ser una estrella de la televisión gracias a ese caso que ahora vuelve a salir a la luz. Lo que une las tramas de cada personaje no lo puedo contar y casi es mejor que no lo sepáis, porque debéis descubrirlo por vosotros mismos.
Aparte, la relación personal entre los policías, David e Israel, le da el toque romántico a una novela que está llena de suspense e intriga. Como uno de ellos intenta tirar del carro y el otro vive en una burbuja fuera de la realidad que lo rodea, es un viaje a lo largo del libro, que es una oda a los cambios de perspectiva para que sepamos todo sobre todos y no perdamos detalle y creo que no es la primera vez que digo que, personalmente, me encanta leer una novela contada desde diferentes puntos de vista.
Ager, eres un maestro. Gracias por esta bilogía 👏🏼.