Trabajar con flores es mágico, tiene un efecto terapéutico sobre nosotros, nos reconecta con nuestro «yo» más profundo y nos hace ver que todo puede ser mucho más sencillo de lo que parece.
A través de las páginas de este libro aprenderemos qué plantas son mejores para cada sitio, cuáles florecen mejor, cuándo plantarlas, dónde y cómo es la clave... y dejaremos de ser unos «mataplantas».
Porque pese al estrés y las prisas siempre hay rayos de sol suficientes para hacer crecer tus flores y ser un poco más felices.
Es un libro muy bonito, fácil y agradable de leer para personas ajenas al mundo de la jardinería, que habla de flores pero también de la vida. En el libro Anna y Rubén nos cuentan como se enamoraron de las flores y todo lo que hay que tener en cuenta para empezar a cultivar tus propias flores, de una forma amena y desenfadada. Las fotos son preciosas y los textos sencillos y directos. Ya tengo ganas de comprarme una libreta bonita para hacer una segunda lectura tomando apuntes y aplicar lo aprendido a mi granja de flores.
Un libro sencillo, fácil para cualquier persona, aunque no conozca mucho las flores. La fotografía es súper cuidada y te habla de la vida, te hace pensar al contarte ellos como comenzaron. Lo leí en menos de una semana, para mí un récord.