Dos personas coinciden en la sala de espera de un aeropuerto. Ella va a visitar a su pareja mientras espera la respuesta de un amante a una proposición; él hace el que probablemente será su último viaje. Ante el aburrimiento y la angustia que cada uno de ellos sufre, entablan una conversación sobre el amor, la culpa, la muerte, la maternidad y la dificultad de ser un adulto y llevar una vida auténtica. Mientras tanto, a sus espaldas, un niño que vuelve a su país después de una estancia financiada por una ONG, se debate sobre si cometer o no un pequeño crimen.
«Sentía... sentía que si tenía un hijo se acabaría la vida tal y como la había conocido hasta el momento. Que sería irreversible, que no habría vuelta atrás. Irse a vivir con alguien es una cosa, o tener un trabajo, o... No sé. Sentía que si lo hacía perdería una parte muy importante de mí misma, y ni siquiera sabía si me gustaba esa parte, pero no me sentía preparada para dar ese paso. Como romper amarras con todo lo que había soñado de niña, que no se había cumplido, pero que podía cumplirse todavía».
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«El tiempo se estira de forma increíble. Es casi como estar siempre en una sala de espera, solo que no van a llamarte de ningún lado».
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«Usualmente no sé querer a nadie. Solo amontonar grandes dosis de expectativas y dolor».
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«Es verdad. Soy como una adolescente. No sé ver más allá de mis emociones inmediatas. Es como si siempre me doliera algo».
Maravilloso. Novela corta y sencilla, con personajes normales y situaciones cotidianas. Una lectura ágil, llena de emociones, que mantiene el ritmo y la intriga mientras cuestiona principios y valores, con mucha ternura. Una forma de narrar que parece poesía (sin serlo), llega muy adentro. Lo primero que leo de esta autora, y me ha enamorado ✈️
"La mirada de él parece la de una persona a punto de romperse: ella tiembla".
Una maravillosa reflexión sobre el amor, la vida y la dificultad de ser adulto para nuestra generación, con una prosa ágil y un guiño particular a los clásicos. Muy recomendable.
Las primeras páginas te atrapan enseguida, sin embargo, los últimos capítulos se sienten muy forzados. Por momentos, los diálogos adquieren una seriedad y una profundidad bastante interesante pero son brevísimos.