Hugo tiene diecisiete años y no puede creer su propia suerte. Lucía, la chica de sus sueños, esa que nunca le hace caso, le ha pedido que vaya a una fiesta con ella. Lo que debería ser la oportunidad perfecta para Hugo, una noche en la que poder declarar sus intenciones, no acaba bien. La fiesta no va como Hugo espera y Lucía tiene que irse corriendo. Sin embargo, lo peor está por llegar. A la mañana siguiente, la policía se presenta en su casa: Lucía ha desaparecido y él es el único sospechoso.
Detenido y confuso, Hugo sabe que necesita llegar al fondo de todo este asunto, y para ello contará con ayuda, desde su mejor amigo hasta las alianzas menos probables, en una carrera contrarreloj plagada de trampas. Una historia llena de secretos y mentiras pero, sobre todo, una historia de valor y amistad. Aunque logre probar su inocencia, ¿conseguirá Hugo resolver el misterio de Lucía?
Espectacular. Me enganchó desde primera hora, que es algo que valoro de un libro, además de que hable en primera persona y que esté todo tan bien descrito que te haga ver cada paso de Hugo como si fueras con él.
Reseña completa aquí Hugo lleva enamorado de Lucía desde que puso un pie en su clase, pero ella nunca ha mostrado demasiado interés en él. Hasta que un día le invita a ir con ella a la fiesta que ha organizado su mejor amigo, David, pero Hugo se da cuenta que apenas le presta atención y se interesa más por su amigo. Por si fuera poco, cuando acaba la noche acaba detenido en comisaría porque ha sido la última persona en ver a Lucía con vida. Consigue salir gracias a que el jefe de policía es su tío, pero le advierte que no debe darle muchas vueltas al asunto de la desaparición porque él también podría correr peligro. No es que haga mucho caso a sus palabras, pero decide pasar de ellas completamente cuando unos tipos matan a Ramiro, la persona que ha cuidado de él y se ha comportado como un padre.
Tengo sentimientos encontrados con esta historia. Se sale completamente del género que suele leer normalmente, que es la fantasía, y no soy muy dada a leer thriller/misterio/policíaco porque no suelen gustarme. Lo paso realmente mal con tanta tensión, aunque hay excepciones, como que tengan un deje juvenil en su narración. Es el caso de este libro, narrado desde la perspectiva de Hugo, un adolescente de diecisiete años. La narración al principio no me gustaba nada, ya que empieza desde la comisaría y es el propio Hugo quien nos contará a nosotros y al mismo tiempo al inspector qué es lo que pasó la noche anterior en la fiesta. Aquí me ha fallado una buena maquetación con su buena estructura porque los saltos de la fiesta al interrogatorio, o al revés, eran muy abruptos y te enterabas de ellos cuando ya habían pasado.
Lucía me ha parecido como una buena ensaladilla Olivier (o ensaladilla rusa, como se la conoce más últimamente). Puede que no sea un suculento _cordon bleu_ como una obra de Stephen King, o una contundente tortilla de patatas como la pentalogía de Reina Roja. Pero, como tapa, entra que da gusto, porque es ligera, es fresca, es sencilla y está todo perfectamente cohesionado. Y repetirías. Digo que si repetirías.
Lucía es una historia no demasiado larga (apenas alcanza las doscientas páginas) y mucho menos compleja. La narración tiene, si acaso, un par de tramas secundarias que se mantienen muy de cerca a la principal, a la que sustentan. No tiene muchos personajes tampoco. Pero no necesita más. Lucía es un producto bien construido y perfectamente integrado en sí mismo. Todos los elementos que la componen, trama, personajes y escenario, conviven en armonía para dar lugar a una historia en cierta manera episódica que se sucede con escenas conectadas a través de distintos hallazgos, y en la que todo avanza con una gran incertidumbre, con una información bien dosificada, con un manejo magistral de la tensión narrativa (el clímax del final es de órdago) y con una conclusión en la que todo queda cerrado. Y como introducción, especialmente para el público juvenil, al género de thriller es idónea.
Al más puro estilo cervantino, la ciudad que se puede ver desde la terraza de David, y que luego tenemos la ocasión de ir conociendo a través de los distintos capítulos, es el reflejo de cualquier ciudad que podamos imaginar, pero al mismo tiempo está cargada de personalidad. Otro de los aciertos de este autor primerizo son sus descripciones que, lejos (muy lejos) de resultar excesivas, o recargadas, consiguen pintar el mundo con palabras. Como el barrio de Lucía, o la Colmena o, especialmente, el Venecia, donde pude ver los frescos de las paredes y sentir dentro de mí todos los matices suspendidos en aquella atmósfera tan suya.
Pero, sin duda, el mayor mérito de Óscar no es, aunque por poco, las descripciones. Son sus personajes. No: sus personas. Aunque en los secundarios este efecto es menos evidente, el reparto de Lucía está conformado por personajes muy humanos. Es imposible no acabar encariñándose con Hugo, un narrador tan inocente y noble, tan cualquier persona que lea esta novela, y tan superado por los acontecimientos que le toca vivir. Es imposible no estremecerse con David, igual de noble que Hugo, y con la amistad tan bonita que los une. Y es imposible no sentir nada ante el pasado de ciertos personajes, tan crudos y tristes como las historias que, en realidad, son más reales de lo que nos atrevemos a pensar.
Naturalmente, Lucía no es una novela perfecta. Tiene sus ligeros detalles en los que no ahonda tanto como podría, o se sirve de ciertos clichés para solucionar ciertos conflictos, aunque nada de esto es en detrimento del disfrute de su lectura y, justo al contrario, quizá no haber hecho ciertas concesiones podrían haber comprometido el buen ritmo narrativo que tiene el libro a través de toda su historia. En todo caso, Lucía me ha parecido una lectura redonda, donde todos los elementos involucrados están perfectamente conectados y coordinados, con unos personajes memorables y con una trama muy bien llevada.
Nos encontramos con un thriller frenético en el que el lector se implica por completo. La desaparición de una chica va a desencadenar una persecución en la que el ritmo jamás decae. El hecho de que los personajes principales sean adolescentes aumenta el dramatismo, las emociones están mucho más a flor de piel y la sensación de urgencia nos devora a todos.
Para mí, lo mejor han sido los personajes y el ritmo. No es sencillo conseguir un ritmo tan frenético de la trama y, al mismo tiempo, mostrar una evolución emocional y un desarrollo en profundidad de los protagonistas. Este libro lo hace. Además, a medida que nos vamos introduciendo en sus pasados y sus miedos, es inevitable cogerles cariño.
La representación LGBT+ también es algo a destacar y, para mí, engloba una de las relaciones más bonitas de la novela.
En resumen, la recomiendo mucho para quien esté buscando un thriller juvenil de lectura ágil, porque, en su interior, va a encontrar eso y algo más.
Me ha gustado muchísimo. Es una novela muy ágil y muy entretenida, y donde a pesar de su rapidez, hay tiempo para los diálogos importantes y para conocer a unos personajes muy bien construidos. Hay momentos en los que parece que pasa todo de golpe, pero la verdad es que engancha tanto y genera tan bien la tensión que quieres que todo pase ya para descubrir el misterio de Lucía. Os la recomiendo un montón porque es una lectura que tiene de todo y que se disfruta mucho.
Superinteresante, no cabe otro adjetivo. La trama es absorbente y los personajes están tan bien perfilados (especialmente, Hugo, Lucía y David) que despiertan la empatía y el cariño del/la lector/a, que los acompaña hasta el final, irremediablemente implicado/a en su destino. La redacción es cuidada y dinámica, por lo que la lectura es ágil y amena, perfecta tanto para jóvenes como para adultos. Es una maravilla. Estoy deseando leer lo próximo.
Ópera prima del autor tejida con gran ritmo. Atrapa desde el principio por el equilibrio bien resuelto entre descripción y acción. Personajes con entidad que se mueven desde la inocencia adolescente hacia la dura realidad adulta. Recomendado.
Libros como el de “Lucía” nunca han sido del todo mi gusto, siempre me he decantado más por una literatura fantástica. Sin embargo, he de decir que “Lucía” me ha gustado bastante. Es un libro que da lo que promete. Es ameno, con personajes y personalidades claras y que va al grano, en una historia cerrada y que, a pesar de que no es muy largo, encadena bien los sucesos pues siempre está pasando algo. Además, con él ha ocurrido algo inesperado, y es que se lo ha leído (o mejor dicho, bebido) hasta mi padre, que nunca ha sido mucho de leer y se suele cansar bastante rápido. En “Lucía” encontré una historia de misterio, secuestro y sangre que me ayudo a desconectar y a disfrutar del tiempo que le eché.
Una historia que atrae la atención del lector desde el primer momento, lo que consigue un ritmo de lectura ágil. La historia se desarrolla sobre un clima misterioso que mantiene la intriga durante la lectura. Muy recomendable
Una buena historia, aunque llena de coincidencias y más que un par de clichés. Una buena lectura para pasar el rato, con una trama y una velocidad que casarían mucho mejor en una serie de televisión o en una película.
Un libro repleto de acción que te atrapa hasta la última página. Me ha sido imposible parar de leer un solo segundo. Personajes muy bien construidos, tanto los protagonistas como los secundarios. Una lectura muy ágil perfecta para lograr salir de un bloqueo lector. ¡Muy, muy recomendable!
Es una novela que he disfrutado mucho desde su inicio hasta el final. Sin duda, destaco la importancia de sus personajes, todos tienen su papel, pese a haber protagonistas y secundarios, al final todos cumplen con un rol en el libro que hace que cualquiera pueda ser determinante para la historia. También quiero destacar que Óscar escribe muy bien. Sus descripciones, sin necesidad de ser extensas ni aburridas, son muy evocadoras en ocasiones, y es capaz de trasladarte al lugar de los hechos con un par de palabras. Es imposible no sentirse identificado con algún personaje. Cada uno tiene sus cualidades, sus rasgos, su pasado, sus problemas... al final todos son muy humanos, y eso lo considero muy importante en una novela. La historia de "Lucía" es un pequeño puzle del que vamos conociendo poco a poco las piezas que lo conforman hasta dar con la verdad del caso 😱❤ todo ello acompañado de grandes reflexiones y valores que considero importantes. Yo creo que no dejará indiferente a nadie ❤
Una novela con gran poder de enganche desde el principio. Tiene un ritmo alto que mantiene todo el rato, aunque tiene sus momentos de respiro, muy bien escogidos. Los personajes también están muy bien construidos, todos tienen algo que contar y su papel en la trama. En especial destaca Hugo en cuya piel te metes desde el primer momento. Por último me ha gustado el estilo directo y a la vez cuidado. ¡Muy recomendable!