Edición y prólogo de Ana Abello Verano y Raquel de la Varga Llamazares
Inserta en las estéticas del realismo y del naturalismo, Emilia Pardo Bazán no desestimó en ningún momento todas las posibilidades artísticas que le brindaba el género fantástico.
Cuentos fantásticos surge con la pretensión de remarcar el protagonismo que en su narrativa breve adquirió lo inquietante, además de visibilizar la figura de la mujer escritora en el contexto decimonónico. El volumen reúne veinte piezas significativas del variado tratamiento formal y temático que la autora gallega concedió a lo insólito. El lector encontrará en estas historias pesadillas que se vuelven realidad, animación de efigies, testimonios de personajes trastocados por la locura, espectros que regresan del más allá, señales de ultratumba, monstruos, el tiempo o la muerte personificados y objetos dotados de cualidades sobrenaturales.
Emilia Pardo Bazán heredó el influjo del género fantástico cultivado en Europa y lo supo nutrir sin complejos del sustrato folclórico y de las supersticiones arraigadas en Galicia, así como del componente religioso y cultural que la rodeaba. Adecuando y amalgamando imaginarios diferentes en sus relatos, su obra, imprescindible en la consolidación de la narrativa española finisecular, alcanzó las más altas cotas de calidad literaria.
Emilia Pardo Bazán was a Galician author and scholar from Galicia. She is known for bringing naturalism to Spanish literature, for her detailed descriptions of reality, and for her role in feminist literature of her era. Her first novel, Pascual López (1879), is a simple exercise in fantasy of no remarkable promise, though it contains good descriptive passages of romance. It was followed by a more striking story, Un viaje de novios (1881), in which a discreet attempt was made to introduce into Spain the methods of French realism. The book caused a sensation among the literary cliques, and this sensation was increased by the appearance of another naturalistic tale, La tribuna (1885), wherein the influence of Émile Zola is unmistakable. Meanwhile, the writer's reply to her critics was issued under the title of La cuestion palpitante (1883), a clever piece of rhetoric, but of no special value as regards criticism or dialectics. The best of Emilia Pardo Bazán's work is embodied in Los pazos de Ulloa (1886), the painfully exact history of a decadent aristocratic family. A sequel, with the significant title of La madre naturaleza (1887), marks a further advance in the path of naturalism. She was also a journalist, essayist and critic. She died in Madrid.
Ya "disfruté" de esta autora con "Los pazos de Ulloa" y, en esta ocasión, lo he hecho con esta recopilación de cuentos que me han encantado. Las historias son cortas, pero, no por ellos, dejan de ser geniales. Hay de todo, historias inquietantes, otras escabrosas, fantásticas y algunas con humor. El libro lo leí para una lectura conjunta y me alegro de haberme animado, tenemos joyas literarias que, a veces, nos perdemos, por leer solo historias actuales. Lo recomiendo.
Me han encantado prácticamente todos los cuentos. Las leyendas que aparecen y la ambientación de los cuentos ha hecho que lo disfrute mucho. Era justo lo que necesitaba para el periodo de exámenes, un libro de cuentos así☺️🫶🏻
Cuentos fantásticos es una recopilación de una veintena de relatos publicada por Eolas Ediciones bajo la selección de Ana Abello y Raquel de la Varga. Ambas explican con detalle el por qué de esta colección y lo que podemos encontrar dentro. Sin duda, una excelente introducción al mundo pardobazaniano de lo fantástico, donde lo hagiográfico se combina con la ambigüedad, la superstición, la locura, la leyenda.
Aunque debo decir que mis historias favoritas han sido las que más contenido fantástico albergaban, no por ello el resto dejan de tener interés. Pardo Bazán escogía con acierto los narradores y la parte de la historia que presentaba. De hecho, la mayor parte de los relatos tienen una estructura similar. Una introducción algo extensa para los estándares actuales, con descripciones preciosistas y líricas en cierto modo, una narración del hecho fantástico con aire de leyenda y un final suspendido, casi abrupto, que en muchas ocasiones deja a elección del lector la resolución del mismo.
¿Es verdad o no lo que se cuenta? ¿Es magia o ciencia? En muchas ocasiones plantea la autora esta dualidad como en los relatos «Un destripador de antaño» o «La santa de Karnar». En relación con este último, es habitual encontrar historias vinculadas con los santos o festividades eclesiásticas. Nada más empezar nos encontramos con los caso de «El rizo del Nazareno» o «La Borgoñona». Estos primeros relatos son más extensos y, aunque la ambigüedad está presente en gran parte de los cuentos, conforme avanzamos va cambiando el modo que tiene Bazán de acercarse a lo fantástico. De esta manera, los relatos no están ordenados solo por orden cronológico, sino que también siguen cierto orden temático.
Me gustaría destacar cómo doña Emilia consigue ese aire de leyenda que envuelve los cuentos. No solamente es que muchas veces se desarrollen en pequeños pueblos de Galicia, sino cómo se desenvuelve el narrador. En gran parte de los relatos, todo empieza con un «me han contado», como herederos de la corriente oral que transmite mitos de épocas antiguas. De hecho, «La Borgoñona» transcurre en el siglo XII-XIII aproximadamente. Pero la autora no necesita irse mucho más atrás. Este aura mística potencia aún más la sensación de irrealidad, de magia imposible, de apariciones, de locura. Desde la realidad y lo ambiguo, Pardo Bazán crea un mundo donde todo es posible. Y yo solo puedo animaros a descubrirlo.
Recopilación de cuentos de Emilia Pardo Bazán. Al principio me dio un poco de vértigo el libro por la manera de escribir de la autora, pero en cuanto te acostumbras los cuentos se disfrutan mucho y a pesar de no dar miedo, por como están escritos, alguno te deja así una sensacion de curiosidad muy interesante.
Una colección de curiosos relatos claramente influidos por Poe, y por lo tanto no demasiado sorprendentes en cuanto a su estructure y resolución pero en los que Pardo Bazan sabe jugar muy bien a la ambigüedad.