No solo Erael y sus amigos han partido del Cielo en busca de nuevas emociones y aventuras. O’l mechaak, otro de sus compañeros “cherub”, ha conseguido hacerse de información privilegiada de forma fortuita y además del abismo por el que han saltado sus camaradas, hay otra entrada hacia Malkuth —la “Tierra” — oculta en Sekher —la última esfera celestial—. Dicho acceso está ubicado en pleno jardín del Edén y nadie —salvo él y el arcángel Gabriel— tienen conocimiento sobre él. ¿Tomará ventaja de tan valiosa información y cederá a la tentación de viajar al mundo humano para convertirse en un “dios”? ¿Será ese el único camino hacia la trascendencia? ¿O solo es otra forma absurda de caer en la pena y la desgracia?