Mientras una generación de dictadores se mantiene en el poder y los conflictos armados son el distintivo nacional, una de las artistas plásticas más importantes de Nicaragua acrecienta su presencia dentro y fuera de las fronteras.
Hija mayor de una familia danesa acogida en el país en los años veinte, Edith Gron labró una maravillosa existencia a golpe de cincel; tomó cualquier material que tuviera enfrente y le dio forma hasta obtener algo parecido a una verdadera vida, firme y con cimientos. Supo asimilar toda la identidad centroamericana y verter su pasión en una serie de bustos y esculturas que cruzaron fronteras que alguna vez se creyeron infranqueables.
Conmovedor y rico en imágenes, Aunque nada perdure es el relato de un éxodo que parecía casi desde el mar helado del norte de Europa hasta el trópico americano, toda la existencia de Edith será una lucha por sobrevivir. Como una metáfora de los terremotos, ella y su familia hallarán los medios para reconstruirse después de derrumbes, accidentes y enfermedades, en un país en plena efervescencia y en busca de su identidad.
José Adiak Montoya hila los sueños de una nación con los de una artista de trascendencia universal, que en la piedra encontró el soporte para hacer que la vida perdure aunque fuera un poco más.
Interesante recreación de la vida de una escultora nicaraguense, poco conocida en su país, a pesar de la multiplicidad de grandes obras repartidas en la ciudad y el país, de carácter heroico.
Esperaba un estilo de escritura más moderno, más experimental, por parte de un joven escritor, aún cuando tiene pasajes de gran belleza:
"Luego de semanas de océano, el agua y su inmensidad pierden su encanto."
Con pinceladas de la historia reciente de Nicaragua.
Y una sensación final imposible de sacudir:
"La verdad, no importa si nada perdura, la vida ha sido hermosa."
Amé aprender sobre la historia de esta escultora danesa/nica, increíblemente siendo nica nunca había escuchado de ella. He visto algunas de sus obras desperdigadas por mi ciudad desde que soy una niña pero nunca me pregunté quién las había elaborada. Su historia es fascinante, me encanta como su odisea que empezó en Dinamarca se entrelaza con la historia turbulenta de mi amado país. Muchísimas gracias al autor por rescatar la memoria de esta artista tan grande.
Esta es la historia de Edith Gron una escultora de familia danesa que creció en Nicaragua donde descubrió su verdadero hogar, una historia a tres tiempos que nos muestra la niñez, la adultez y la vejez de esta mujer, una gran artista que ha sido poco conocida en latinoamerica y el mundo.
El autor nos transporta a este precioso país donde con su narración nos muestra estos paisajes donde la historia de la protagonista se va desarrollando, ademas de mezclar la narrativa familiar con los conflictos políticos que se han desarrollado a lo largo de la historia del país, su narrativa es fluida y muy ligera de leer.
Los personajes están basados en personas reales y el autor plasma su esencia en las paginas del libro de una gran manera y bastante realista sin duda es una forma interesante de conocer el crecimiento de la protagonista desde el momento que salen de Dinamarca hasta su crecimiento en Nicaragua y su visita a otros países, el autor nos da un vistazo de las distintas culturas y como plasma la escultura esto en sus creaciones.
En general el libro tiene una narrativa única, a pesar de estar narrado en tres épocas diferentes puedes entender la historia sin problema y es muy interesante conocer la historia de este país a través de la protagonista, nunca había leído a un autor de este país y me encanta el poder conocer nuevos autores de diferentes lugares del mundo.
This is the book I have most enjoyed reading in the past couple of months. Nice use of language and, though it was told in three separate time frames, a straightforward narrative telling the story of a Danish family as immigrants to Nicaragua and particularly the career of the daughter who becomes a famous sculptor. All in all very worthwhile - and nice and short too. I would have sworn this book was written by a woman, for the style, but for the name of the author.
Muy semejante a las obras de Elena P, Montoya retrata la vida de Edith Gron, escultora Nicaraguense que vivio varias tragedias a lo largo de su vida.
El libro se divide en cuatro etapas intercaladas: la llegada de los Gron a Nicaragua partiendo de Dinamarca pre-guerra, el accidente de carro y su recuperacion como chavala, su creacion de la obra de Juan Castro, y su regreso a Managua justo antes de 1990 y la eleccion de Violeta Chamorro.
Una excelente muestra de casi 70 años de historia de mi pais y a la vez una oda a la nostalgia de una nicaragüense nacida en Dinamarca. 5 estrellas son más que justas, tiene una excelente estructura, una muy buena ambientación y un discurso conmovedor.
En “Aunque nada perdure” encontramos la vida de la artista Edith, quien tuvo que atravesar por una diversidad de acontecimientos para sobrevivir. Como lectora tuve la oportunidad de “crecer” con destreza a su lado. De cierta manera Adiak nos muestra el pasado, el presente y posible futuro de nuestra escultura danesa que un día llegó a Nicaragua sin saber con certeza lo que el destino le tenía preparado en la tierra de lagos y volcanes.
Lo que más me ha gustado del libro ha sido la capacidad del autor para lograr que la ambientación y los personajes basados en personajes históricos reales acaben siendo los causantes de que te adentres en la historia y seas capaz de contemplar todos los momentos que pueden llegar a perdurar un poco más.
Un libro que recomiendo si te gustaría leer algo ambientado en los acontecimientos históricos de Nicaragua en el siglo XX.