Algunas personas tienes lorzas y otras Lorzagirl es de las primeras. No es que le preocupe demasiado porque, ahora mismo, tiene problemas más encontrar trabajo, conseguir un piso decente (en Madrid, nada menos) y evitar que arda el microondas. Otra vez. Mientras tanto, tiene que lidiar con una cobaya con tendencia al escapismo, unos fontaneros que no paran de agujerearle paredes, un portero que la toma por tonta sin motivo aparente, una presidenta de la comunidad que da miedo y unos vecinos que son... bueno, son. Las cosas serían más sencillas si al menos consiguiera sacarse el carnet de conducir, lo que pasa es que los examinadores le tienen manía. Y miedo. Pero sobre todo manía. O al menos eso es lo que cuenta ella en su blog.
Esta valoración va por Niños del desamparo. Otro libro de Angela Porras que no puede aparecer por aquí. Una recopilación excelente con cinco cuentis en los que se ambienta la España profunda y dan muy mal rollo
Los libros de Lorz son siempre un deleite. Este me lo había guardado para cuando tuviera en mis manos la tercera parte y la verdad es que lo he devorado. La protagonista es un rollito de canela al que no quieres que le pase nada malo y cada vez que pasas una página cruzas mentalmente los dedos. Muy bien escrito, definitivamente esta mujer tiene un don.
Tras leer la primera parte, estaba deseando que sacaran la segunda. Creo que los comentarios de contexto hacen que gane mucho frente a la experiencia de ir y leer el blog. También creo que es muy necesario normalizar algunos de los temas que trata el libro. Ahora, ¡a esperar la tercera parte!