“…Lo que no me deja de asombrar, es el poder de la recuperación afectiva. El corazón herido siempre se cura, y su medicina, curiosamente, es el mismo amor que llega arropado en otra forma humana. El amor nunca nos deja, las personas, sí.”
Contra todo pronóstico, me gustó el libro, tiene frases muy bonitas y capítulos con fuertes puntos de reflexión (o al menos a mi así me lo pareció) no soy fan de este género de libros, pero disfrute la lectura, muy probablemente, seguiré leyendo a este autor.