El debate central del anarquismo de finales el XIX sobre el amoralismo y la legitimidad del robo o el uso de la dinamita como prácticas revolucionarias estarán muy presentes cuando Kropotkin publique La moral anarquista. Con esta obra, Kropotkin fija las líneas maestras de un proyecto largamente acariciado: establecer una filosofía moral para el anarquismo.
Kropotkin defiende que la filosofía anarquista se basa en la filosofía de la evolución y que existe una moral pública anterior a la ley basada en “hábitos de moral” surgidos de la cooperación, una cooperación necesaria en la lucha por la existencia y más importante para la evolución que la lucha dentro de cada especie.
Las necesidades de la vida en sociedad requieren de hábitos morales, unos hábitos que permiten fundar una “teoría” moral. Kropotkin define una moral que se aleja radicalmente de los sistemas éticos basados en la recompensa y el cálculo utilitario en la vida presente o futura, y apunta a una moral nueva sin ningún tipo de sanción ni obligación.
Pyotr Alekseyevich Kropotkin, prince, Russian anarchist, and political philosopher, greatly influenced movements throughout the world and maintained that cooperation, not competition, the means, bettered the human condition.
Este señor le dijo a los darwinistas que salieran a tocar pasto.
Fuera de broma, ha sido una lectura interesante sobre los distintos aspectos que podemos diferenciar como componentes de la moralidad, su origen, y cómo un desequilibrio entre dichos elementos puede resultar en figuras que caracterizan su vida por unas acciones u otras. Esta edición contiene dos ensayos: un primero en el que Kropotkin responde al movimiento que niega la moralidad de los actos, queriendo demostrar que quienes levantan la voz con ese mensaje están haciendo un juicio basado en las concepciones religiosas de la moral que pretenden desmantelar; y un segundo en el que habla por primera vez de la justicia, clasificándola como la causa de que exista lo que llamamos moral.
Los argumentos y explicaciones se basan sobre todo en ejemplos de agrupaciones animales en la naturaleza y tribus aisladas del resto de la sociedad, siempre girando en torno a la existencia del sentido de la moral en el ser vivo de manera tan inherente como el sentido del olfato podría serlo. Esperaba encontrar más sobre las implicaciones que las ideas de cooperación e ideal moral de las que habla podrían tener en la sociedad en la que vivió, así que al final se ha sentido más como un ensayo bastante filosófico más que político-social. Igualmente está implicado en esos tópicos, pero esperaba que lo hiciera con mayor profundidad. Quizá se complicaba aún más predecir cómo funcionaría en el presente teniendo en cuenta su posición anarquista y el hecho de que admite que personas que deciden actuar de manera inmoral es algo que se da y puede afectar en gran nivel a la manera de vivir de los demás. Habría sido interesante leer sus hipótesis al respecto.