Una investigación periodística que destapa las irregularidades y abusos sufridos por los niños internados en hogares y centros dependientes de Sename. Durante varios años, Carolina Rojas ha investigado lo que sucede dentro de los hogares y centros de internación de menores dependientes de Sename. En este libro reconstruye la historia personal y judicial de niños cuyas vidas cambiaron radicalmente en el momento en que fueron internados en alguna de estas instituciones. Una de sus investigaciones, sobre las residencias para madres adolescentes, fue censurada antes de publicarse por el Primer Juzgado de Familia. Luego de ser publicado en revista Paula, ha obtenido varios reconocimientos en diversos concursos periodísticos. Su libro incluye este reportaje y la historia de Lissette Villa, muerta en una residencia de Sename en abril de 2016.
Muy buen compilado de investigación acerca de las vulneraciones, negligencias y abusos que sufren niños, niñas y adolescentes en los centros y hogares administrados por el servicio nacional de menores (SENAME) aquí en Chile.
Me gusta esa mirada imparcial que tiene la autora de contar todo, también el uso de diálogos de conversaciones que tuvo con los mismos jóvenes, sus familias/cercanos y profesionales dentro de los centros y fuera de ellos hizo la lectura más cercana, colaborando a que fuese aún más crudo de leer.
Esa estrella que no está es solo porque el ritmo no era constante (hubo abuso de comas, para me imagino, darle ese efecto de reportaje televisivo; a veces funcionaba otras no). Algunas descripciones que estaban a la mano de la reportera pudieron ser más detalladas, siento que se quedaba corta muchas veces. Y por último ese decir lo obvio en ciertas partes (de manera sutil, nunca en gran medida), cuando el lector puede fácilmente darse cuenta de cosas sin necesidad de ayuda.
Una lectura de un tema importante y sin duda necesaria, ojalá existan investigaciones de este tipo en el futuro para así saber qué tanto ha cambiado el panorama, que espero, sea mejor.
Excelente investigación de las violaciones de Derechos Humanos que ejercen los centros del Sename (y derivados) a los niños, niñas y adolescentes más vulnerados de este país. Me gustó la mirada ética y digna de las/os menores, sin caer en la típica romantización de la pobreza.
Es un libro fácil de leer en su estructura, pero muy duro por el fondo. Más que doler la imposibilidad de un resultado feliz, es la inexistencia siquiera de un final: menores consumidos por la pasta base, en la calle, niñas jugando a las muñecas con sus guaguas, jóvenes que tras una denuncia de maltrato son trasladados a otro centro más.
Lissette Villa fue la gota que derramó el vaso, pero aún no sabemos qué gobierno se atreverá a limpiar.
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"Creo que uno termina en la Primera Línea o en las barricadas porque es una forma de desahogarse de todo el odio que tú tienes contra el sistema, en sí uno es resentido por todo lo que has vivido. Al ver la violencia de los carabineros, vai y tirái el camote para desahogarte".
Un muy buen libro. Una investigación tremenda y necesaria que transparenta las irregularidades de los centros de cuidado infantil del Sename. Mediante entrevistas nos enteramos del maltrato que sufren los niños y niñas por parte de quienes deben cuidarlos y velar por sus derechos. Es imposible no sentir el pecho apretado nuestras vamos conociendo estas historias de vida. Totalmente recomendado.
Es una muy buena investigación contada de maneras muy fluidas. El resultado son diez crónicas/reportajes sobre el Sename, sobre crímenes y vulneraciones a los derechos humanos en estos lugares donde se castiga la infancia, que todxs deberíamos conocer.
Lo más interesante de la narrativa es que las historias están vivos, no son reportajes cargados de datos o de entrevista a autoridades; son las historias de las personas marcadas por la marginalidad obligatoria, directamente desde sus voces. Esta manera de abordar el problema es muy valiosa porque pone el énfasis en la vida misma, no números, no archivos judiciales; SON LAS HISTORIAS DE LAS VIDAS RELEGADAS POR CULPA DEL ESTADO DE CHILE.
Me gustó mucho también la responsabilidad para tratar otros temas sensibles que se cruzan con el tema principal, como la violencia hacia las mujeres, la tortura y la violencia policial.
Estremecedor de principio a fin. Mi proceso de lectura consistía en abrir el libro, leer un par de páginas y verme obligado a cerrarlo porque no podía seguir leyendo tanto dolor, tanta vulneración impune y normalizada. Una investigación exhaustiva y necesaria, narrada de forma prolija a través de distintas historias de niñas, niños y adolescentes cuya infancia está marcada por el abandono, el desamparo y la violencia sistemática. Si son personas demasiado sensibles al dolor ajeno (como yo), recomiendo leerlo con precaución, porque a mí me dejo mal tanta brutalidad.
Lamentablemente creo que faltan varios libros como este para que exista una verdadera reforma a la protección de menores vulnerables en nuestro país. Niños y adolescentes que fueron víctimas de abuso en sus familias, no pueden seguir siéndolo por parte del Estado. Un buen reportaje aunque la prosa narrativa no fue 100% atractiva a mi parecer, rescato que no caiga en el morbo.
Un libro de lectura simple y rápida, no obstante devastador que te engancha con historias cortas de distintas personas que han sufrido dentro de los centros del SENAME, me gusto mucho. Lo recomiendo