“Yo estaré siempre donde tu estés. Porque así lo quiero y lo he decidido. Porque te quiero. Porque tú eres mi hogar”.
En esta parte ya vemos una pareja consolidada, a una familia, y se encuentran en una etapa muy linda de su vida. Pasan gran parte del libro en Noruega, junto a la familia de Erik. Pero Inés tiene el corazón divido. Extraña a sus padres, a su hermana, su trabajo, sus amigos, su entorno. Ella ha entregado mucho por la relación y al parecer Erik no lo ha notado.
La estancia en Noruega tiene sus “aventuras”, el pasado de Erik arremete con fuerza y será la gran prueba de fuego para seguir muy unidos o, por el contrario romper los lazos de confianza que han creado. Inés tiene que aprender un idioma nuevo, conocer la ciudad, y convivir con una abuela bastante especial, en resumen adaptarse a un país totalmente desconocido y a gente muy seria y fría. Ella esta dispuesta a dejar todo atrás por amor, pero tampoco quiere renunciar a su carrera que tanto le costó conseguir.
También hay cambios para Erik, cambios bastante significativos y llenos de responsabilidad, estos cambios obviamente repercuten en la vida de ambos y llega el momento de tomar decisiones, y la principal ¿dónde van a vivir?
Por supuesto que dentro de todos los conflictos y dificultades vivimos junto q ellos mucho momentos felices, llenos de amor, cariño, familia y sorpresas. Al fin y al cabo de eso trata la vida, de una mezcla de momentos que nos dejan muchos recuerdos que atesorar.