Cuestionar, en definitiva, lo que parecía fuera de toda duda: que vivimos bajo un sistema de sexo/género que nos oprime y condiciona toda interacción posible entre los sexos. Premisa desde la que la aún necesaria lucha feminista corre el riesgo de ser absorbida por una sola de sus ramas, probablemente la menos liberadora de todas ellas.
No suelo leer este tipo de libros. Me ha parecido interesante en algunos momentos. Alguno de sus argumentos me han hecho reflexionar, aunque creo que no estoy del todo de acuerdo con parte de su discurso.