«Aventurarse en la poesía de Stella Calloni implica correr riesgos, emerger quemados por todos los fuegos, despellejados, y también bañados por todas las aguas, empezando por las de la ternura y el amor, que se desbordan pródigas, apasionadas, también amargas, a contrapelo de tiempo y espacio. Esta periodista argentina, que ejerce su oficio en los medios con irrebatible honestidad y valentía es, ante todo, según su propia definición, poeta. “Llegué al periodismo por los caminos de la poesía”. “Fui poeta antes que ninguna otra cosa”, y se ilumina. ¿De dónde saca tantas fuerzas esta mujer tironeada entre la congoja y la esperanza, el desamparo y la quimera, la memoria y el olvido? “De la poesía. En mi vida todo ha sido poesía. Hasta lo más oscuro, yo lo viví con poesía”. Stella Calloni nos recuerda que en medio del horror y la pesadilla, el ser humano es capaz de erguirse contra todos sus dolores para renacer una y otra vez.»
"aquí sólo sirve el poema vivo, el que descarna, el que tiene dientes, el que abomina las banderas el que pierde el pelo, pero se amaña con ternuras ciertas"
3,5/5. Un libro que deja entrever la luz y la bondad que habitan la sociedad, y sobre todo, el alma de aquellos que conservan su inocencia. Este poemario es también una oda a la naturaleza y a la vida pausada que esta nos otorga. Sin embargo, hay poemas con los que no he conectado, y por eso le doy esta puntuación.