¿Serían jazmines? ¿Amapolas? ¿Magnolias? ¿Peonías? ¿Margaritas? ¿Calas? ¿Cuáles serían las flores más prudentes y atentas para dejar encima de mi significativa lápida? Me entusiasmé seleccionando mis favoritas, algunas por su perfume, otras por su color o textura y otras por su significado. El florilegio de mis silvestres favoritas fue un éxito y, una vez recolectadas, las dejé colgadas con el tallo hacia arriba durante un tiempo. Mi intención era que se secaran, para que quedaran hermosas, como cuando las elegí. Deseaba que un sentido ramo acompañara mi simbólico epitafio, para agradecerle como corresponde a la Helena que había vivido hasta aquí, su camino recorrido, el esfuerzo, la valentía, su perspicacia, su aguante, su sonrisa, todas sus lágrimas, sus abrazos, su aceptación, su tenacidad, su alegria a pesar de todo y su amor como alma letal. Mi antigua Helena, la que me trajo hasta aquí, merecía las flores más bonitas, una leyenda que homenajeara su trayectoria y que dejara un misterio para que resolviera toda una sociedad. Despues de presenciar una persecución policial en una autopista brasileña y ver representada en ella cómo me había sentido toda la vida, perseguida por una sociedad, un sistema automatizado e invertido que queria volver a encerrarme, ponerme detrás de barrotes para morir en silencio, elegi el epitafio.
Peritos de una fuga, II parte de 28 Rulemanes, es una novela autobiográfica escrita por Dolores Campos, alias “Lolità”. @camposlolita
El libro está dividido en 7 capítulos: La verdad;el perdón; la gratitud; la compañía;la compresión; la esperanza, y la libertad. A través de los cuáles, la autora, nos invita a conocer su historia, tocando temas tan cotidianos cómo el amor, la valentía, la angustia, la amistad, la familia, la libertad, entre otros. Y a desentrañar su intenso paso por el mundo.
El otro día leí , y puedo decir que en esas palabras se resume todo lo que esta novela representa. Peritos de una fuga relata la exitosa liberación de su alma, su alegórica muerte y su apuesta a una resurrección.
Cuanto he reído y llorado, debo decir que no tengo dudas que este libro va a acompañarme siempre. Al igual que sus frases y enseñanzas, que quedan grabadas a fuego en mi corazón. Me ha invitado a replantearme una y mil veces mi accionar ante ciertas circunstancias; a pensar 2 veces antes de decir algo que, sin imaginar, puede lastimar al otro. A romper con eso que le hace mal a mi alma y a mi espíritu , porque como Lolita dice, “cada uno sabe lo que hace bien a su alma y también sabe perfectamente qué no. Ser honesto con esa sanidad depende de uno, la medida la pone la conciencia”. Me ha incitado innumerables veces a no dejar de intentarlo; a volver a volar y también a caer. Me ha enseñado a ser más empática y a no desperdiciar mi vida siendo infeliz. Bueno, podría seguir eterna e incansablemente. Es por eso que hoy, soy yo la que los empuja a ustedes a leerla.
Lolita mujer poeta. Inventora de palabras. Gracias por permitirnos conocer tu historia, con sus luces y sus sombras. Gracias por desnudar tu alma y entregárnosla a nosotros. Gracias por regalarnos tanta vida a través de estos capítulos. En fin, gracias por compartir con nosotros el camino recorrido hasta tu tan ansiada libertad.
“El mundo no se escandaliza por el presente de los abusadores, pero sí por el de las víctimas. Y nos señalan y nos juzgan y nos invalidan. Pero va a cambiar, si no tuviera esa esperanza no hubiera escrito este libro. Y detalle no menor —de hecho, creo que es el más importante de todo este libro—: escribí esto, pero desearía no haberlo tenido que escribir jamás. Eso quiere decir que deseo en lo más profundo que existe en mí, no haberlo vivido. Pero lo viví y quiero transformarlo, ¡que lo parió!”
Quisiera no sentir como propio el contenido de este libro, pero nada me puede representar de mejor manera. Directo a lo más profundo de mi alma.
Nosotros los lectores somos peritos de tu fuga Helena. De tu herida y de tu sanación. Duele sentise identificada con este libro, pero es hermoso sentirse acompañado hacía una reconciliación con nuestra niña interior.