Noah tiene once años y acaba de abandonar el pueblo donde su madre y ella vivían con sus abuelos para mudarse a la ciudad. Se enfrenta a una nueva rutina en un colegio donde no conoce a nadie y a un profesor que no tarda en ridiculizar su particular identidad. Y es que Noah es especial y se siente orgulloso de ello; por eso, el choque con la incomprensión en su nuevo entorno, hará que tenga que luchar como nunca por ser ella misma. A la vez, cuando Beatrissa, su madre, le regala su primer teléfono móvil, Noah empieza a tener sueños cada vez más extraños. No tardará en iniciar una investigación para descubrir quién está amenazando el descanso de la humanidad, dándose cuenta de los peligros de la exposición a la que nos sometemos por el simple hecho de llevar encima nuestro teléfono móvil.¿Conseguirá Noah desvelar el misterio que se esconde en sus sueños?¿Será capaz de derrocar a los responsables?
Mireia de No Honrubia ha publicado siete novelas hasta la fecha; la primera, Frío y Bruma, en 2011. Tras un periodo alejada del panorama literario, en 2017 sacó la distopía Oasis 3 y en 2018 la comedia paranormal Como alma que lleva el Diablo. En abril del 2019, la editorial Grupo Amanecer lanzó la que fue su cuarta novela: Un rincón oscuro. En 2020 publicó una novela juvenil de cifi urbana, Glitch y en 2021 Frío y Bruma volvió a ver la luz de la mano de Selecta, sello de romántica de Penguin Random House. Además, en 2022 autopublicó Luxury Express y en 2023 la novelette Los fantasmas del Tibidabo. También escribe relato y gracias a ello obtuvo una mención de honor en el certamen II premio Ripley, publicó la antología Grietas en mis sueños y en 2020 coorganizó y publicó un relato en la antología benéfica Relatos de diez autoras para pasar la cuarentena. Debido a su trayectoria, ha participado como autora invitada en las antologías Sueños de hadas y Diferetelling. Tras el lienzo, recoge los conocimientos de la autora como historiadora del arte y se adentra en la sociedad victoriana con una mirada femenina diferente.
Esta historia tiene una parte muy tierna, como Noah, que me ha hecho conocer más a un colectivo del cuál desconocía bastantes cosas y que nunca he visto representado en la literatura. Creo que es importante que existan historias como esta para que cualquier persona pueda sentirse identificada con los protagonistas. Noah es un personaje entrañable que, a pesar de que a veces se empeña en ser diferente, lo que más me ha llamado la atención de él es que se muestra muy maduro (a veces en exceso). Creo que su cabezonería y su perseverancia han hecho que me entren más ganas de conocerle. Además hay una parte importante acerca del consumismo y de las políticas de privacidad que a mí me ha hecho reflexionar bastante. Y es que a veces no somos conscientes de todo lo que aceptamos.
Una de las cosas que más me han gustado de este libro es la visibilidad que hay. La autora lleva muy bien el hecho de que Noah sea género fluido, son pocas las historias que lo muestran notablemente y esta es una de ellas. La narración está en primera persona, por lo que vemos los cambios en los adjetivos de masculino/femenino. Es una historia corta con la que he disfrutado un montón. Se nos abre una trama muy interesante en torno a los sueños que empieza a tener Noah cuando su madre le da un móvil para que esté en contacto con su amiga Inés. En esos sueños nota como se le intentan vender ciertos productos. A partir de entonces, empezará una investigación en torno a ello.
Glitch es la novela más peculiar e interesante que he leído en mucho tiempo. En esta historia, Mireia nos presenta a Noah, alguien que ni se identifica con un género, sino con ambos, por lo que a la hora de referirse a sí mismo, el género va cambiando según va hablando (a veces en masculino y otras, en femenino). Esto me desconcertó al principio, pero con los primeros capítulos entiendes el pensamiento de este personaje, cuál es su posicionamiento al respecto y, lo cierto es que, cualquier preocupación en cuanto a esto desaparece tan pronto cómo se nos presenta una segunda trama relacionada con Internet, los sueños, el inconsciente y nuestro permiso acerca de las condiciones que muchas veces Internet nos plantea y nosotros ignoramos. Con su temprana edad de 11 años, Noah se suma a ese hilo conductor que es la investigación sobre los sueños, por qué unas personas concretas sueñan y otras los olvidan, junto a estudiantes universitarios muy distintos entre ellos. Mi personaje favorito, sin duda, ha sido Lidia, quien, junto a la madre del protagonista, se habla de la voluntad de ser madre a una edad temprana. No es una novela con una historia romántica claramente protagonista entre parejas, sino que este protagonismo (personalmente) creo que se ha depositado entre Noah y su madre, algo que me ha dejado el corazón muy blandito. Estos dos personajes transmiten unos valores muy importantes, entre los que configura la importancia del respeto y la confianza entre padres e hijos. Además, con el personaje se destaca la visibilidad auditiva de las personas que lo sufren. Es una historia arriesgada y muy valiente en la que se reflexiona sobre el control que ejercen las redes sociales sobre nuestras decisiones y en las consecuencias que acarrea aceptar los términos y condiciones sin leerlos previamente. También, aunque en menor medida, también hay una llamada de atención sobre el acoso escolar, aunque en este caso, quiero poner el foco de atención sobre el realizado desde el equipo docente al alumnado. Noah es el chico nuevo en el instituto y no tiene ningún inconveniente en expresar cuáles son sus gustos: siempre lleva una gorra, le apasiona el maquillaje llamativo, pero todo eso desencadenará una serie de situaciones que le desmoralizarán hasta cierto punto. Aunque el final pueda ser un poco abrupto, es una novela poco convencional que merece leerse en centros educativos. Tiene advertencias sobre la tecnología y las redes sociales que son necesarias ahora que, cada vez más temprano, nos sumergimos en las redes, además de concienciar acerca del respeto y otros ámbitos ya mencionados.
Si no hubiera sido porque la he leído en una LC, estoy segura de que habría tardado menos de una semana en leer esta novela. Glitch contiene una historia desde la que se nos abren multitud de temas y cuestiones mientras disfrutamos de la acción y la parte de ciencia ficción. Desde la perspectiva de una persona de 11 años vamos descubriendo, junto con Noah, cuestiones como la identidad de género, la publicidad, el marketing, algo de machismo ligado a la rigidez de esas expectativas en cuanto al género… y vivir todo esto con Noah es duro pero, a la vez, esperanzador. Una de las cuestiones que más me gusta de las obras de Mireia de No Honrubia es su forma de plasmar las relaciones humanas, pues son tratadas desde el realismo, lo que no las hace menos especiales: relaciones madre-hija, profesores que no son tan buenos profesores (pero sí, por desgracia, realistas), personas que no nos caen bien pero resultan ser aliados, amistades de varias clases… Pero la principal naturaleza de esta historia es llamar a la reflexión. Es indudable la gran labor de documentación que ha realizado la autora y toda ella, si bien en algunas ocasiones presentada de forma muy evidente, es importante y muy necesaria para lo que en esta novela se quería contar. Una historia bonita sobre nuevos comienzos, sobre la familia, la identidad, la privacidad y el consumo, con muchos detalles interesantes y personajes cautivadores. Muy recomendada.
3'25/5: Si llevo bien la cuenta es la tercera vez que leo a Mireia y es una autora que tiene una imaginación desbordante. Este libro me ha ido de más a menos, me empezó gustando y se me desinfló un pelín. Tenemos a Noah, una personita de 11 años que vivía en un pueblo y se muda a la ciudad, lejos de su amiga Inés. Para ello, Beatrisse, le compra un teléfono inteligente donde para hablar con Inés debe descargarse Swirp, app que le robará los sueños convirtiéndose en un escaparate publicitario. Me ha parecido muy acertado mostrar el mundo de Internet, ese que parece que te roba tus pensamientos para mostrártelo en el móvil. Si es verdad que la novela es como muy de aventuras y me hubiese gustado conocer más sobre Noah, una persona sin género y la autora lo ha hecho sublime mezclando el lenguaje. También potencia la discapacidad auditiva con Beatrisse y Chapó, porque se necesita más visibilidad. Me lo he pasado bien, se me ha quedado un pelín con un final apresuradillo, pero Mireia me gusta mucho como escribe.
Es una historia muy tierna y sencilla, que trata temas tan importantes como la privacidad, la identidad , o la amistad. Creo que el personaje de Noah es ideal para acercar estos temas a los más jóvenes. Es un personaje muy bien construido hasta el punto de que a veces deja claro que hay temas que ni el mismo entiende o no tiene miedo de pedir que le expliquen las cosas varias veces o las adapten a su edad. Me parece un detalle interesante, pero en ocasiones realentiza un poco la historia. Quizás por eso, me da la sensación de que el final es apresurado. Quisiera destacar otro detalle que me gusta especialmente es la visibilidad que se da a una diversidad no muy habitual en la literatura (identidad no binaria y discapacidad auditiva). Es un paso muy importante en visibilidad que tengo que agradecer a la autora.
La trama es fantástica, sin lugar a dudas. Es el primero libro que tiene un prota muy peculiar y que nos permite conocer nuevas realidades y nuevos referentes. De hecho la trama es buena y la idea me genero muchísima curiosidad, pero a mi gusto se queda muy en la superficie y resuelve muy deprisa todo el conflicto. También me habría gustado ver una evolución en los personajes más profunda, lo que ha hecho que me haya relemtizado la lectura y haya tardado más de la cuenta en acabarmelo. Pero aún así me parece curiosa la idea que desarrolla la trama principal y su prota, aún que le habría dado mayor profundidad al texto en general.
Os seré sincera cuando digo que nunca en mi vida había leído una novela de estas características, principalmente porque no suele ser mi tipo de género. Sin embargo, la sorpresa que me llevé al leerlo fue muy positiva, dado que Noah es un personaje con una particularidad que, de un principio, chocará a los lectores; sin embargo, la autora, Mireia de No Honrubia mantiene una atmósfera casi de realismo mágico con Noah que logra que el lector lo asimile prácticamente sin resistencia; quiero decir que no queda para nada forzado, ni metido con calzador. Noah es así, como que nosotros respiramos el aire, y es algo que, en nuestros días, es de agradecer.
Pasado ese pequeño bache, la trama es, al menos para mí, bastante nueva, con un tema de privacidad digital de la que todos deberíamos enterarnos. Bien informándonos, bien leyendo este libro, que lanza, hacia el final, una profunda e interesante reflexión.