AURORA LUQUE (Almería, 1962) entiende “gaviera” como femenino de “gaviero”, marinero que está en la gavia del barco, pero también en sentido más amplio como “la que atiende el horizonte”. Así, la gaviera mira más allá, es una nómada que aspira a cuestionar moldes, esquemas, en particular los impuestos por la monolítica sociedad patriarcal. (...) Luque vincula mito, existencia, viaje y construcción de la identidad y muy particularmente de la del sujeto mujer. Se trata no ya de una identidad vertical, patriarcal, arbórea, sino de esa identidad múltiple, rizomática, que hace de cada uno-una, muchos-muchas. El viaje se erige en metáfora de vida, de una vida impulsada por el deseo y por el afán de libertad, de una, en definitiva, auténtica existencia nómada en el sentido braidottiano del término. JOSEFA ÁLVAREZ VALADÉS
La crítica ha valorado en la poesía de la autora ante todo una presencia del mundo clásico cuya actualización y revisión feminista da lugar a una diversidad de enfoques: el homenaje, la inversión de voces, la ironía sobre el presente cuando no la sátira directa de ciertos comportamientos individuales y colectivos, etc. Sin embargo, el peso de esta valoración de su clasicismo ha llevado a menudo a obviar la contundencia de las creaciones en que lo contemporáneo se amplía en otras direcciones. El viaje en pos de la libertad es motivo central de buen número de sus poemas. FRANCISCO DÍAZ DE CASTRO
“Grandes hits de Belli y García Montero” me parece mejor título que “Gavieras”. A veces creo que soy demasiado crítica con los poetas y poquito con los novelistas, pero siento que acabo de comerme un pan sin sal… Aunque la señora me cae simpática, solo me han gustado tres o cuatro poemas (como “Repubblica partenopea”, “Lenguajes vegetales de mi país vaciado”, “Itinerario de Poimenia” o “Monólogo de Isabel sobre los respaldos de su libertad“). Definitivamente, no es para mí, quizá otra persona sabrá conectar mejor con su escritura… En fin, go girl give us nothing!!!
[De “Repubblica partenopea”:] “Si vas, viajero, a Nápoles, recuérdame ahorcada. / […] Déjame alguna concha, transeúnte, / o un ramo de retama si es verano, / que compense la carga excrementicia / del siglo y de la historia”
¿Cómo puedo hablaros de un poemario que he devorado en cuestión de horas, al que todavía le sigo dando vueltas, volviendo a él y escribiendo sobre sus páginas?
¿Cómo no caer en la trampa de simplemente deciros que leáis a Aurora y la descubráis por vosotros mismos, que mi opinión ya no cuenta?
¿Cómo no hacerlo cuando ya lo estoy haciendo? ¿Cuando su autora ha robado cualquier posibilidad de añadir nada más y sus palabras han acaparado todo protagonismo, con unos versos que se construyen como un navío mecido por la caricia traicionera de las olas?
¿Y si, en cambio, me dejáis que os comparta un poco de su poesía para ver a quien arrastra hasta las aguas de Anfitrite o a la profundidad de la mirada de Medusa (no puedo evitarme acordarme del post de @anablasfuemia de #Flota)?
¿Y si callo para que el sonido de sus palabras os alcance?
¿Hasta dónde llegará entonces el quejido de las gaviotas cuando todavía no han encontrado tierra y la gaviera sigue observando desde lo alto registrando el nuevo mundo que se extiende ante ella?
Algunos poemas tienen pasajes o estrofas muy vivas, de exacta belleza. En otros poemas hace cosas como versionar a Sabina, y/o tiene versos lastrados de obviedades, todo con un runrún rítmico que a menudo me distrae mucho. Así que entre bien y muy bien. Es una gran poeta pero me parece a veces que algo irregular, con algo equivalente a chascarrillos poéticos. Salvo eso, está muy bien.
«la resistencia en sí pero la vida se hace navegable si traduce el deseo si da fe de horizontes que dejaste tensados brilla el horizonte cuando la libertad cuando unos versos la sostienen tirante imparcelable» (9).
«Gavieras» es un poemario que aborda con vehemencia la reescritura de los mitos clásicos, revisa y sacude la tradición para volver a narrar y renombrarlo todo desde una mirada femenina. “Gavieras” son todas las mujeres, porque la poeta almeriense Aurora Luque entiende gaviera como femenino de gaviero, marinero que está en la gavia de un barco, pero también en sentido más amplio como la que mira más allá, atendiendo el horizonte, como alguien que aspira a cuestionar moldes, esquemas, en particular los impuestos por la monolítica sociedad patriarcal.
Dice la misma poeta:
«En este poemario me detengo en mitos distintos estructuralmente que exploran posibilidades de reconstrucción de nuestra identidad, sobre todo la femenina. Busco imaginar otros modelos distintos a los instaurados por el patriarcado y es ahí donde aparece el modelo de la gaviera”.
«Gavieras» homenajea en sus versos a mujeres históricas y mitológicasque han ido interpelando a la autora en momentos de su vida y con las que establece un diálogo acerca de la libertad, la existencia y la construcción de la identidad. Mujeres como Safo, Anfitrite, Poimenia, las Danaides, Santa Teresa de Ávila o Eleonora Fonseca Pimentel, la primera mujer que dirigió un periódico en Europa, son algunas de las «gavieras» que transitan por las páginas del poemario. Todas son mujeres que decidieron «no servir al sistema, no ir por el camino preestablecido», y por ello fueron «castigadas con el olvido, el silencio o con castigos físicos reales”. Aurora Luque dialoga también con poetas de la talla de Claudio Rodríguez, Chantal Maillard o Anne Carson. La poeta vincula pues mito, existencia, viaje y construcción de la identidad y muy especialmente, la identidad de la mujer. El viaje en «Gavieras» es la metáfora de la vida, de una vida impulsada por el deseo y por las ansias de libertad. «Gavieras» publicado en el 2020 es un poemario vitalista, reivindicativo, erudito y de gran calidad literaria.