Una historia que te tiene sonriendo desde la primera página, con la que muchas veces te puedes identificar con la protagonista, Nadia, si es que escapas de todo lo relacionado al amor.
Nadia no creo que en la leyenda de que originalmente los humanos poseían cuatro abrazos, cuatro piernas, dos rostros y una sola cabeza, pero su mejor amiga, Julia, totalmente devota a esto cree que tiene el derecho de demostrarle a su mejor amiga que en realidad esto si es posible.
Es una historia con muy poquitas páginas, no hay un pasado "traumante", ni una vida difícil de la protagonista, ni de ninguno de los personajes, es solo el "ahora" y el miedo al amor, el miedo a querer, el miedo a aceptar sentimientos.
Realmente pase gran parte del libro sonriendo, entendiendo a Nadia (que me pude ver reflejada en ella en muchas aspectos) esa manera de escapar a la dirección contraria cuando algo nos desestabiliza, en especial cuando encuentras un hombre como Raúl que de verdad, es como de otro mundo y ahí entiendes un poco sus miedos y adoras su personalidad porque es un personaje tan fresco, tan común y corriente, fuerte e independiente.
Julia, que manera de hacerme recordar a mi mejor amiga. Amigas como ellas no hay, de esas que se preocupan, de esas que solo quieren tu felicidad, que seas feliz, no hay envidia solo ganas de cuidar a la otra.
Hay cierto personaje que me ha encantado y que cuando se nombra supe que quería conocer más, porque había más en su persona de lo que dejaban ver, pero no esperaba para nada ese cambio y me ha gustado y dado pena a su vez, porque de verdad que te hace doler el corazón verle tan tristeeeee !
Son tres citas, y en tres citas puede suceder mucho o poco, pero también las mentiras, y aquí la mentira puede ser cualquier cosa (realmente te imaginas muchas), menos con la que nos encontramos en los últimos capítulos, y los cuales me han dolido mucho, porque nadie se merece ese tipo de mentira, ni ese trato.
Me ha encantado el final, obviamente uno siempre queda deseosa de más, pero me ha parecido de los más bonito. Fue lo que necesitaba y quería desde que lo comencé.
De verdad, que no se dejen engañar por las páginas que tiene porque de verdad que es un libro muy bonito, y que nos enseña que debemos ser feliz siempre por uno mismo, que no necesitamos a nadie, y que siempre estamos completos.
Totalmente enamorada de como escribe Victoria Vilches, seguiré leyendo sus libros.