Debido al Covid-22 el detective Montero fallece, luego de 10 años su “conciencia” es devuelta a la vida para que ayude con el caso de “suicidio” del joven Lastarria; en paralelo tenemos al Flaco, un joven que se vera involucrado en una persecución, ya que sin saberlo posee algo muy valioso, y con la ayuda de una jovencita tendrán que escapar de Sato, alguien muy peligroso. Desde la mirada de 4 personajes se nos contara todo conociendo varios ángulos de esta historia.
Un libro corto pero que sin dudas vale la pena conocer.
La historia es de aquellas que te atrapa y quieres saber todo lo que sucede con los personajes, ya que no te deja respirar en ningún momento, pasando una cosa tras otra. Tenemos el plus de que al ver lo que esta sucediendo desde 4 miradas (Flaco, Sato, Edmundo y Florencia), el autor nos un panorama más completo de los sucesos y su entorno, conectándose todo al final.
Encontré increíble que la historia se desarrollara en un Chile futurista (Santiago principalmente), lo cual hace que todo sea más cercano y posible, además de tener el tema del virus, que me dejo pensando “¿cualquier parecido a la realidad es pura coincidencia o no?”.
Los personajes los encontré geniales, cada uno con un objetivo y personalidad que hacen de la narración algo muy agradable.
Mi favorito es sin dudas el Flaco, es que su ingenio y forma de ser no deja indiferente a nadie, y ese epílogo wow!! ¡cuidado con este chico!
Aunque es un libro autoconclusivo y esta perfecto así, el epilogo puede darnos un pie para una continuación, y sin dudas me gustaría conocer más del mundo donde se desarrolla esta historia.
En esta historia encontraremos apuestas clandestinas, alta tecnología de regeneración de órganos y cuerpos, inteligencia artificial, persecuciones, investigaciones policiales, tráfico de órganos, misterio y amor.