Algunas veces apetece dejar aparte tu género habitual y leer algo totalmente diferente. En este caso, ciencia ficción, en el sub-género de "space opera" y encima con ambientación "grim dark".
Soy fan del universo Warhammer que apareció a principios de los 90 y siempre me ha gustado seguirle la pista a una saga que va evolucionando con el tiempo, como si una novela río se tratara. No son unas novelas fáciles de leer, pues beben de un juego de mesa (wargame) en el que también hago mis pinitos.
Si aceptamos que es un subgénero muy sectorizado, entonces acotamos su número de lectores, con lo cuál, el libro tendría que ser bueno, para que alguien neófito al tema lo adquiriera. Pero, hay escritores que destrozan el género. En los corrillos frikies, a Gav Thorpe se la apoda "El Torpe" por su manera de escribir. Yo no lo sabía, hasta ahora.
Por qué si relatas una historia de ciencia ficción en un universo tan cerrado, lo que menos puedes hacer es perderte en absurdas y parabólicas descripciones técnicas del funcionamiento de un motor interestelar, o de como piensa una raza robótica alienígena sentiente exterminadora de toda vida.
Páginas y páginas de vocablos técnicos de juego y pseudo ciencia, de referencias a hechos descritos en manuales de juego o en otras novelas que ni siquiera se han publicado en castellano, que empantanan una narración de una batalla épica contra fuerzas arrolladoras, donde la victoria es enfrentarse a un mal a pesar de los peores pronósticos. Donde vencer las dificultades ya es algo por lo que sentirse orgulloso, a pesar de que no se obtenga el éxito.
En fin, ya se que hay pocos lectores del Universo Warhammer 40000, y con este tipo de obras, entiendo que pueda haber menos. Si no habéis leído nada de este mundo, esta NO es una buena novela para iniciarse en él. Y si conocéis este mundo, espero que os guste la facción Necron, pues la Ultramarine es denostada implacablemente.