Martina y Leo están casados hace más de 25 años. Un vuelo accidentado hace que sus vidas corran peligro y que cada uno la repase en un momento vertiginoso y crucial.
Si estuviésemos a punto de morir, ¿cómo veríamos nuestras acciones, qué pensaríamos? ¿Volveríamos a elegir a la persona con quien compartimos la vida, con sus obstáculos, hijos, amantes y desgaste?
Una novela atrapante que invita a reflexionar sobre las luces y las más variadas sombras de las decisiones que formaron quiénes somos hoy.
La inminencia de la muerte lleva a Martina y a Leo a observar su vida en retrospectiva y reflexionar acerca de decisiones tomadas y secretos ocultos.
A los capítulos suyos se suman los de otros personajes cuyas vidas e historias se empiezan a entremezclar cada vez más formando un complejo rompecabezas que no termina de dilucidarse cuando la fatalidad atraviesa la vida de estos protagonistas. Tuve mis problemas con la novela y la manera en que las historias se conectan entre sí. No es un libro difícil de leer, sino todo lo contrario, pero me pareció forzado lo que sucede en sus capítulos y terminé con la sensación de no conocer a los personajes y de no entender el porqué de lo que hicieron, callaron u ocultaron.
Esperaba más y me quedé con un sabor algo amargo llegado el final. Me hubiese gustado que el libro fuera más largo para encontrar un espacio donde darle más profundidad, desarrollo y tiempo a las conexiones, relaciones y giros que plantea porque son interesantes y tienen factor sorpresa.
La mujer poco probable empieza narrando la historia de Martina y Leo, un matrimonio que viaja en un avión con pocas probabilidades de aterrizar. Cada protagonista hace un pequeño replanteo de sus vidas, introduciendo nuevos personajes que se van entremezclando con la trama, contando sus historias y sus conexiones con Martina y Leo.
En menos de 190 páginas, la vida de seis personas se conectan a niveles inimaginables, la narración es fluida y la historia te atrapa desde el principio con ese trágico vuelo. Me encantó el final, aunque detesté a Shmuly y me hubiese gustado que se enterara de lo que Martina le ocultó. Quisiera contarles más de este libro, pero cualquier otra cosa que pueda decir les arruinaría la lectura.
Me ha dado lástima que al final no me gustase. Me parece interesante el formato y el planteamiento de los personajes, pero al final me quedo con la sensación de que atar todos los cabos de manera que la vida de todos los personajes quede entrelazada es enrevesado sin sentido. Cada capítulo intenta darnos a conocer al personaje, pero al final siento que la supuesta introspección de Martina y Leo reviviendo sus vidas en el avión se queda en lo superficial. Un detalle que me resulta poco creíble es que pudieran transplantarle el riñón de Leo a Dana aún después de fallecer en un accidente de avión, sobretodo cuando mencionan que los cuerpos tardaron tres días en recuperarse. Sé que no está ahí el punto de la historia, pero igual me chirrió. En fin, el esqueleto de la historia es bueno, pero para mi gusto le falta vida.
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Al principio va entretenido y se lee súper rápido, con la voz de cada personaje poniéndole su condimento a la historia, pero hacia el final se convierte en una telenovela donde no se porque razón todos los personajes tenían que estar entrelazados haciéndolo súper inverosímil e innecesario.
Martina y Leo se encuentran de vuelta tras un viaje que necesitaban, persiguiendo sus orígenes en común por la patria rusa de sus ancestros desde la Argentina, hogar perenne. Acumulando recuerdos, memorias, anhelos, de necesidad en esta pareja que lleva demasiado tiempo junta para quererse, enamorarse, desenamorarse, desquererse y vuelta a empezar en otro orden, pero sin coincidencia. Entonces, el avión falla, amenaza desastre ya cerca de casa, y en sus cabezas se acumula todo esto y mucho más: el pasado, las decisiones incorrectas, los sentimientos, aquellos momentos clave… Su propia historia, como dúo y por separado, que tiene mucho que ver con sus progenitores, de diversa índole o talante, y con los padres de sus progenitores (y vaya familias…). Todo suma. Todo les sobrevuela mientras ellos descienden en picado haciendo valoración de esa vida de a uno y de a dos. Pensando, también, en sus hijos: Emma y Pedro. Y en Dana, aquella que los presentó, que los unió sin propósito extraviando el suyo propio.
Pues estas son algunas de las premisas del puzle que, una vez más, nos prepara Tatiana Goransky, con una prosa elaborada, escogida, tan dulce como cruda para que duela y a la vez se añore al poco de terminar una frase, una escena, una emoción. Un juego que muestra paralelismos con sus obras anteriores más recientes, pero que aquí te lleva un poco más lejos. Porque la narradora lo sabe todo, sobre padres e hijos y nietos o abuelos. Sabe que se heredan ciertas costumbres, las buenas en ocasiones, las malas casi siempre. Y todo eso nos convierte en las personas que somos, descastadas por el uso y abuso emocional que hacen y hacemos de nosotros mismos. Pero también maravillosos. Cansados de querer y de no querer, o de no saber querer o ser queridos.
Así, nos imbuimos en las mentes de Marina y Leo, enigmas en sí mismos, centros de esta tragedia laberíntica, pero no los únicos personajes. Quienes, en este regreso a Rusia, planeaban descifrarse, conocerse y reconocerse, escoger entre violencia y amor, cuando muchas veces van de la mano, cuando todo se convierte en una obsesión con el paso del tiempo y la pérdida de la inocencia primeriza. Descubrimos, en cada capítulo que se les dedica, su perspectiva única, su versión, por qué hicieron lo que hicieron y lo que no hicieron. Desnudos y revelados. En trío. Hasta que nos simbiotizamos con ellos para poder entender el total de la historia. Vínculos bidireccionales que se salen de las páginas, pues en cada salto de personaje modificas, con esa perspectiva mutante, tu propia afinidad y concepción de cada uno de los protagonistas. Es la virtud de esta narrativa, sin buenas ni malos, pues se desvelan todos los ángulos y vórtices. El lector, la lectora, decide.
Y hablamos de trío, pues la tercera en discordia, Dana, es el nexo, mártir, heroína del drama. Sufriendo como espectadora televisiva la inminente hecatombe del avión. Perdiendo el núcleo de su vida, su mejor amiga, su pasión oculta. Penando acerca de a lo que renunció tiempo atrás; palabras y decisiones que cambian vidas, universos, dimensiones. Y ella, con su enfermedad, piensa: que tanto más importa morir si no consigues que te ame la persona a la que tú quieres. Un personaje para admirar, para adorar, con sus defectos y sus muchas virtudes.
En el epílogo que prologa la tragedia, otra regla de tres, sublime y deliciosa, con los hijos, con Shmuly, el amante, que reciben las consecuencias lesivas:
Pedro: el hijo pequeño, muchacho que florece en su primer amor. Que ha compartido tanto con su madre que la tiene interiorizada, con memoria de antes que sea posible, porque ella, Martina, se lo ha inculcado. Los hijos de familias disfuncionales son así, diques a punto de reventar. Y ha encontrado escape en otra Martina, Tina, su compañera de colegio. A la cual anhela. Porque la vida son círculos, círculos concéntricos. Un crio hipersensible y que se comunica mejor con su guitarra que de verbo.
Emma: la hija mayor, que gusta de experimentar y sentir, y que a la vez quiere que todas las familias estén unidas, en una terrible contradicción para consigo misma. Es esa edad, su edad, la edad que todos tuvimos y se atesora en el recuerdo. La madre sin ser madre de sus propios padres, siempre preocupada por todo, protectora, un rasgo muy común en los primogénitos.
Shmuly: el amante, el engatusador engatusado, el zalamero, el impulsivo, el caprichoso, el que vive deprisa. Quien necesita una mujer que sea pura música, la cual sincronice con la suya. El padre. Aquel que deposita igual palabras que besos, los cuales llenan oídos anegando pensamientos y deseos.
Resumiendo; argumento intenso, tanto en lo romántico como en lo dramático, doloroso por ratos, emotivo casi siempre. Esta es una novela de personajes, ellos son la trama y la atmósfera; lo suponen todo. La autora traza fronteras tan difusas como realistas entre el amor y el desamor, con sus tiempos, que conllevan soledad, obsesión, violencia, desespero, felicidad fugaz o absoluta, y fantasía perpetua. Que son propias, individuales en cada cual, incomprensibles por el individuo. Pero que deben ser compartidas para intentar su entendimiento. Se ama de tantas formas como personas hayan existido y existirán, y se desama de la misma manera. Esta obra episódica de triángulos resulta en una vorágine de emociones (sí, la palabra clave, una de ellas al menos) que merece la pena ser saboreada, conociendo las características y peculiaridades tanto de la novela como de Tatiana Goransky, dueña de su propio estilo que deriva en tsunami, rematado por un epílogo el cual hace mayor a la novela, la redondea en su valor tremendo, y te deja el corazón tuerto. Al ritmo de una música triste.
Lo repetiremos una vez más cual mantra, da igual el contenido, la forma o el fondo (no da igual, pero ya sabes lo que quiero decir); la literatura trasciende a los géneros. Y la buena literatura lo es contando cualquier tipo de historia, por la manera en que lo hace, y por cómo te alcanza, te llega y te llena. Si quieres literatura íntima, diferente, implicada, bienvenido.
Pd: recordad el género, no engañamos a nadie. Tragedia, amor, desamor y todo lo que eso conlleva. La clave de la misma existencia. Porque no hay peor ángel o monstruo de infinitas cabezas…
Cómo recordamos lo vivido, eso que sentimos? ¿Cómo nos narramos y reorganizamos esos recuerdos? Desde el punto de vista de Leonardo, esposo de Martina: "Empezar a dudar de los recuerdos es lo primero que pasa cuando queremos revivir las escenas importantes de nuestro pasado(…)" La obra al igual que un cuadro cubista, presenta una yuxtaposición de planos que materializa las voces, los recuerdos y las acciones de los actores implicados en la historia. En cuanto al cubismo, podemos ejemplificar esto con la contraportada del libro, la cual expone un caligrama como sinopsis. Este caligrama, que representa una mamushka, se puede entender como estructura o si se quiere, arquitectura del escenario físico y personal de los personajes que habitan y resuenan en la obra. Estos personajes se agrupan en pares, en grupos o dentro de un linaje. La mujer poco probable presenta en primer lugar, un matrimonio de más de 25 años, que se encuentran al comienzo de la historia, volviendo de un viaje internacional, surgido de la necesidad de búsqueda de los orígenes o raíces, particularmente de uno de los protagonistas. Esta pareja, por un IMPERFECTO en el avión, a nada del aterrizaje, se encuentran respondiendo los interrogantes antes mencionados, relacionados con las decisiones que involucraron sus vidas. Martina y Leonardo, tendrán un papel central a lo largo de la historia, sin embargo, sin la presencia de los familiares de origen, de sus descendientes, de sus amistades y amoríos, entre otros, nada tendría sentido. De igual manera, a partir de esta pareja, van a salir a luz, aunque no en su totalidad, algunos secretos, sentimientos, y acciones que tendrán que ver o tuvieron que ver con los demás sujetos involucrados. No obstante, no todo es eclipsado por ellos, ya que además de padres, hijos, abuelos, hay un personaje llamado Dana que de forma transversal a la historia, también tendrá un principio, un desarrollo y un final que dependerá de la trama o urdiembre de terceros. En este aspecto, el amor, la no aceptación o aceptación de las emociones; al igual que, las decisiones y el destino que se traban entre distintos personajes tendrán una gran relación con su cuerpo y su corazón.
¿Qué vamos a encontrar en La mujer poco probable? Distintos planos que se yuxtaponen, tales como el placer, el amor, el dolor, la felicidad, la familia, la orfandad, lo efímero, lo pesado o terrenal, y sobre todo, las decisiones o acciones en contraposición a lo que trasciende cualquier voluntad.
VALORACIÓN: 4/5⭐⭐⭐⭐
La novela es de lectura rápida y enigmática. Hay un juego con los tiempos en la narración, y esto es algo que según mi parecer surge en consonancia con la estructura de la obra, por ejemplo, al comenzar el relato hay un tiempo de presente que es distinto al del final. Así también, se puede decir que el recurso de analepsis se va hilvanando con el presente, para permitirnos conocer a los personajes y la historia en general. En cuanto a los espacios, hay una descripción fiel de lugares de Buenos Aires. Por último, las cinco parte están ilustradas de forma simbólica, lo cual veo como un guiño para encontrarle sentido a la obra, ya que el orden de cada parte presenta una serie de jerarquía que une principio y final.
Múltiples personajes, prosa sencilla, directa pero no menos exquisita y lectura dinámica. Pocas páginas, historia intensa, el combo perfecto !!! - Emociones, miedos, dudas, planteos y replanteos, repaso de vida a través de una situación particular que les toca vivir a los personajes en un momento determinado, qué pasa cuando estamos al “filo de la muerte”?.
Un narrador omnisciente que través de cada personaje nos dará la perspectiva de cada uno, y ahí es donde está lo genial de este libro, de la manera que, en esta novela coral, la autora va hilando, entrelazando sus vidas, va contando las historias, sus miedos, sus dudas, sus planteos, sus anhelos. Así veremos cómo las decisiones que tomamos en un momento de nuestras vida, nos marcarán para siempre y que a veces el pasado vuelve, o mejor dicho lo tuvimos siempre al lado y no lo vimos. Y la disyuntiva de que hacemos con ese peso, con ese pasado. Lo develamos, lo ignoramos o lo dejamos así ahí sin más… a veces las consecuencias de saber pueden ser peor que las de NO saber, cada personaje lo sabrá y decidirá.
Una historia de “vida” que a cualquiera le podría pasar, una historia de decisiones, un libro que nos conmoverá, nos interpelará y nos hará replantearnos acerca de eso, de lo que es la vida.
Pocas páginas para contar mucho, aplaudo esto ! Un libro que vas a leer en unas horas pero que te quedara dando vueltas en la cabeza por mucho tiempo.
El final… bueno se podría debatir, finales abiertos o cerrados?
Es una novela sobre una pareja que reflexiona sobre su vida antes de morir en un accidente aéreo. Podría ser curioso y entretenido, pero la historia y los personajes hacen que sea bastante pesado de leer (y eso que es corto). Hay dos personajes que son psicólogos y que creen que la psicología (como práctica y profesión) es una cosa que se lleva dentro, dando a entender que va en la sangre (o incluso en el alma. Evidentemente, son psicoanalistas y todo lo que ocurre está relacionado con el deseo y con acostarte sólo con personas que se parecen a tu madre/padre. Por si fuera poco, los personajes parecen personajes de libros de autoayuda. Si te pasa algo, no tienes por qué estar mal (lo que se traduce en: es tu culpa estar mal). No voy ni a hablar de cómo tratan el tema de los episodios maníacos porque... tremendo. Más de lo mismo, sólo que sumando que el amor todo lo puede y que, si encuentras un buen maridito que te quiera aunque no lo soportes, vas a dejar de sufrir manía y depresión. Por favor es el siglo XXI me parece lo mínimo que deje se ya de escribir sobre el dualismo alma/cuerpo o mente/cuerpo
📚 Una historia signada por una situación límite que permitirá recorrer pasado y presente de sus protagonistas.
📖 Tal como se menciona en la novela, los personajes son como lados de un cubo Rubik que, parte a parte, capítulo a capítulo, revelan su complejidad y vínculos. Decisiones, amores, deseos, acciones y pérdidas que afectan la vida de los demás más de lo que se puede anticipar. Y, en el devenir de la trama, el cubo se arma, revela los lazos que los unen y los sentimientos que los atraviesan.
📖 Corta, ágil y entretenida. Me atrapó, motivó mis especulaciones y me resultó muy interesante pensar en ese momento en el que la vida se repasa en segundos ante la proximidad de la muerte. ¡Una buena opción de lectura!
3.5 ⭐ La mujer poco probable, es un libro lleno de los sentimientos encontrados de los dos personajes principales, Leo y Martina. Una pareja que a pesar de las diversidades que han vivido durante los años de matrimonio, ahí siguen remándola.
La escritora va desmenuzando en pequeños bocados lo que va sucediendo en ese avión; ese podría ser el último día de sus vidas y aunque están físicamente juntos, emocionalmente están lejos uno del otro.
En todo el libro vas conociendo a cada personaje de una manera íntima y cercana, y puedes imaginar muy bien como va sucediendo todo.
Es corto y ligero, en dos días lo devoré y me pareció que no le faltaron, ni sobraron palabras.
Pues el libro esta muy mal. En vez de hablar del matriomonio de esta pareja hace un recorrido por los abuelos de la parejas, que si vinieron de rusia, luego por los padres de la pareja, luego los hijos, es decir, se habla de todo menos de la pareja y que los une o separa. aburridísimo, por suerte muy corto
La autora lo escribe de tal manera que no podes parar de leerlo. La historia es buena aunque para mi le faltó desarrollo llegando al final. Me hubiese gustado que sea un poco más largo y desarrollen más la historia de Pedro, Tina, Emma y Shmuly. ¡Muy recomendable!