"La Luna se encuentra en el origen de todos los mitos, de todas las religiones, porque siempre ha estado ahí. Siempre a la vista. No ha cambiado desde que existe la humanidad. Cambia de forma, de colores, hace que el océano crezca, ..."
"Incluso su género es distinto, primero dios, luego diosa, ha tenido todos los nombres: Nannar en Sumeria, Sîn para los asirios. En Ur se le construyó un templo único, y cientos de ellos en la India, donde los himnos védicos bautizan con el mismo término al dios Soma y a la planta sagrada que permite entrar en contacto con el más allá. En China, la Luna es una diosa. En Camboya, depende, a veces Señor Mes, a veces Mujer Serpiente, cuando las noches son frías y húmedas y la Luna esparce las lluvias que fecundarán los arrozales. En Grecia siempre será Atenea, más tarde Selene, su hija. Los romanos la llamaban Luna."
Fatoumata Kébé, astrónoma y astrofísica francesa, ha dedicado su vida a estudiar la Luna. Y este ensayo es su homenaje a nuestro satélite. Espero que muy pronto pueda hacer realidad lo que siempre ha soñado: pisar la Luna.
El libro no sólo me ha gustado... me ha fascinado!!