Este libro nos propone un profundo y ensordecedor punto de vista entre el emisor y receptor de un poema, producto de la poesía. En base a la hermenéutica de Gadamer, se convoca la importancia que tiene el pensamiento, “lo que nos hace ser”, para darle un vocabulario, un lenguaje, a eso que sentimos y que interpretamos de un modo directo en la poesía.
Se hace necesaria la presencia del otro en el poema, se busca esa transferencia misma del psicoanálisis, de la terapia. Así, cuando dos infinitos (dos seres, que reciben y proyectan) dialogan, se crea un sustancioso elemento vivificador de la poesía misma, aquí vista a través de Paul Celan.
Un libro luminoso y esclarecedor sobre esa transferencia que nos provoca la poesía.