Antes de leer este libro no sabía el significado de asertividad ni era consciente de mi falta de ella.
Me gustó que la autora se refiriera a nuestra realidad nacional y destacara lo poco asertivos que somos los chilenos y chilenas, no con un afán de criticar sino de conocernos, entendernos y mejorar. Empezando por nuestro lenguaje vago, impreciso, lleno de eufemismos, garabatos y diminutivos; pasando por el "pelambre", el temor a decir lo que realmente pensamos o a contestar con un "no". Retrata situaciones cotidianas carentes de comunicación asertiva, ya sea dentro de la familia, en el trabajo, en las relaciones de pareja y nos va mostrando nuevas formas de comunicar, sin ir a los extremos de ser sumisos ni agresivos. Probablemente hay otros libros que traten el mismo tema, pero, si vives en Chile, este será de mucha utilidad y te encontrarás, quizás, reflejado(a) en algunas situaciones que describe el libro.