Al margen de torneos y competencias ocurre un campeonato invisible donde, entre amig@s, arman paredes. O, si se quiere, cruzan expresiones. Espontáneamente, ya que no hubo pautas previas, ni lecturas simultáneas. Los muchachos repiten, como en cada barrio, la tarea de adornar los jardines más calientes del planeta. El empeño de esbozar, como jugadores de la vida, el trance de lo tucumano. Al día de hoy, con once puentes caídos. Los cuentos de 5 x 5 son pedazos de vida excéntricos, testimonio de soledades. O quizás emerjan como labores de cronistas, búsquedas de pintores sobre la prosa. Aquí, por momentos, ella retratada por él. Aquí, la primera persona por singular, por cinco.