¿Cuál es la distancia de esta Larga distancia? Es una que interfiere en el núcleo mismo de los afectos y de los vínculos: una pareja, una familia, una colectividad. En aquello que los separa a la vez que los mantiene unidos. En aquello que los aleja, precisamente porque se sienten cerca. Pero en la escritura de Tali Goldman, en su tono y en su destreza, hay algo más: es ese aire de humor que se percibe incluso, o sobre todo, cuando hay desdicha, cuando hay dolor. Cierta forma del humor: ¿y qué otra cosa, sino eso, suscita una colectividad? ¿Qué otra cosa, mejor que eso, define a "la" colectividad?
A veces se escribe Dios, a veces se escribe dios, a veces se escribe Di*s. En estos cuentos aparecen las tres variantes: la de la mayúscula, la de la minúscula, la de lo inescribible. Porque a veces hay una ley que se impone, reglas atávicas que hay que cumplir. Pero también, y al mismo tiempo, la evidencia de que las vidas transcurren a partir de las desobediencias, de salirse o transgredir. Y a todo eso subyace, con una sutileza admirable, lo que no se dice o no puede decirse, un sustrato de silencio, de secretos o de olvidos. La mejor literatura sabe siempre situarse ahí.
Lindos cuentos. Muy divertidos y cercanos. Tienen algo de Hebe Uhart, Aurora Venturini y Manuel Puig. Es el primer libro de cuentos de la autora, aunque no lo parece.
Cuentos cortos llenos de bobes, canciones en idish, templos, geriátricos de la comunidad y bat mitzvot. Todos tienen esa vuelta de tuerca de la dulce nostalgia judía que te saca una sonrisa cómplice aunque no seas de la cole.
Cada uno de estos cuentos es una joya para atesorar. Dan ganas de seguir conociendo más de sus personajes y las historias que cuentan. Mis preferidos fueron: La doctora Venturini, Torta de naranjas y Walking distance
Le daría media estrella, pero goodreads todavía no se actualizó🤡
Pensé que iba a gustarme pero fue una total decepción. No les encontré sentido a los cuentos ni tampoco se generó el impacto que prometían las reseñas.
Me gusta como escribe la autora y no voy a juzgar su talento por una mala experiencia como la que tuve con este libro, pero me decepciona que no me haya movido ni un pelo. Aburrido, vacío.
Rate por cuento:
Larga distancia 1/10 La doctora Venturini 8/10 🌟 Las cuatro Amapolas 4/10 Torta de naranja 4/10 Ayuda a ella 0/10 La tía Aida 5/10 Walking Distance 3/10
Quizás en un futuro intente con otro de sus libros, pero éste no quiero ni verlo.
Sentí una opresión en el pecho durante toda la lectura, en algunos cuentos más pronunciada que en otros, y al mismo tiempo me reí en voz alta. El rango que maneja Tali es espectacular, en tan solo unas páginas (son cuentos cortos) te encariñás tanto con los personajes que hasta dan ganas de seguir leyendo sobre cada unx de ellxs.
Larga distancia, de Tali Goldman, está dedicado a la babe Rosita, el personaje favorito de Tali. La babe es todo lo que es judaísmo; es aventura de aprendizaje, ingreso a la ficción, y amor por la ficción. Es posible que sea la babe la que haya dado los instrumentos para encontrar estos personajes y relatos, si no es que no fueron contados alguna vez por ella misma. No lo sé. Pero intuyo que la babe es quien es, pero también es Hebe Uhart, Silvina Ovampo, y alguna de las mujeres que Tali suele entrevistar, o sus vecinas. Está en la mirada que la narradora captura y renueva desde la diversión. Desestabilizando las voces de los personajes, los intentos por conectar. La larga distancia aparece en los lugares menos pensados dentro de las historias de Tali, y revela cuanto necesitamos intervenir para crear conexiones libres de miedos, de prejuicios
Ha sido una maravilla poder sumergirme en los relatos de Tali, cada uno mejor que el anterior. Todos ellos son un claro retrato de cómo son las diferentes relaciones familiares en distintos momentos de nuestras vidas. El costumbrismo, el cariño, el miedo a la pérdida de un ser querido... "Torta de naranja" ha sido, sin duda, mi favorito. Quizás alguien me puede explicar un poco el último relato, "Walking Distance", porque ahí me quedé un poco colgado y no sé cómo interpretar el final.
Relats curts sobre distàncies físiques llargues, que, tanmateix, revelen relacions properes. I també relats sobre distàncies físiques curtes que, tot i això, mantenen separades a les persones.
La larga distancia pot ser de l’exterior o de l’interior, però el que fa Goldman és mostrar-les totes d’una forma terriblement humana. Estimeu-vos molt, malgrat tot.
Leer los 7 relatos que forman "Larga distancia" me llevo a reflexionar (como seguramente le esté pasando a muchos) sobre la distancia social que estamos atravesando. Escuché a muchas personas decir "por suerte tenemos la tecnología para comunicarnos". Si, es verdad. Absolutamente. Si dependiera del tradicional correo, que además puede no funcionar con la regularidad esperada, me habría sentido mucho más sola, "desconectada", de lo que quizás me siento. Sí, considero que la tecnología nos ofrece variadas formas de comunicación, sin embargo, más que nunca anhelo el contacto real. Mucho se pierde por escrito. Mucho se pierde en una llamada telefónica. Mucho se pierde también en una videollamada. Y un poco me asusta la naturalidad con que mi sobrino de 1 año y medio me llama por video, y le da besos a la pantalla, los besos que me daría a mi, con un hermoso abrazo. Los personajes de estos cuentos intentan reducir una distancia generada por la distancia física misma o por la imposibilidad de comprender las necesidades del otro o de expresar los propios deseos, a veces por imposiciones sociales, a veces por imposibilidades personales diferentes. Una mujer vive hace 15 años en Israel y se comunica con su madre por teléfono, intenta convencerla de que lo mejor para ella es que se traslade hacia allá, ¿pero es eso lo que la madre realmente necesita? Una joven judía ortodoxa se casa con un desconocido y le aterra tener relaciones sexuales. La distancia emocional con su marido la lleva a pedir ayuda externa y secreta. Una mujer trabaja y vive hace años en una residencia y sabe mucho sobre los que viven allí, pero nunca parece involucrarse del todo en nada. Familiares que se comunican por mail, porque parece ser la mejor manera para poder saber del otro, pero siempre algo se esconde, siempre falta algo, el vacío se instala. Que el aislamiento no nos distancie. Que la distancia no se refuerce.
En estos cuentos, la distancia no solo está presente entre amistades y vínculos familiares, también se manifiesta en la frontera que divide lo que se piensa de lo que se verbaliza. Sentí al terminar cada historia que la distancia de la que habla Tali Goldman acá, está oculta en el deseo no confesado, el que se dice bajito o el que quedó abollado entre las ramas de un llamado telefónico, un e-mail o un almuerzo familiar. Este es un primer libro de cuentos que no parece serlo, tiene un aura propia de quien escribió toda su vida o nació para hacerlo.
Hermoso e interesante libro. El primer, segundo y último relato me han dejado con la boca abierta. El uso del lenguaje dialogal en el primer cuento es realmente excelente. Todos los cuentos me gustaron en mayor o menor medida. Pero el segundo, el segundo da cuenta de porqué fue el cuento ganador. Una piba que se las trae.
¡Qué voz la de Tali! La suavidad del humor y la pesadez de lo no dicho se funden en estos relatos donde se enfrentan dios, la familia y la distancia. Me encantó. Para leer, releer y regalar.
Recibí este libro como parte del Club de Libros de la librería El Gran Pez (Mar del Plata), y debo admitir que me encantó. Tali Goldman cuenta con cierta dosis de humor historias tan reales que sorprende. Este volumen de cuentos narra historias transgresoras dentro de una comunidad que a muchos nos es desconocida aunque transitemos las calles con elles diariamente. Existe una "larga distancia" entre miembros de la misma comunidad y eso reflejan los cuentos que Tali Goldman comparte con sus lectores aquí. Nuevamente, Concreto Editorial nos presenta un volumen de narrativa muy interesante y que vale la pena leer tranquilamente, aunque a mi en particular me haya durado unas horas en las manos. A quienes les gusten los libros de cuentos con una cierta dosificación de humor y picardía, no pueden dejar de leer "Larga distancia".
Estos cuentos cortos de Tali Goldman, que en muchos casos reflejan como vive la comunidad judía en Argentina me encantaron. Son un reflejo de las reclaciones familiares, desde lo más simple hasta lo más complejo del vínculo. Lo leí de una sentada porque me atrapo la sencillez con la que estaba escrito, que no dejaba a un lado ningun detalle ni ningún cabo suelto en las historias a pesar de tener una corta extensión. Vi los lugares y reconocí a los personajes sin la necesidad de descripciones extensas o profundamente detalladas. ¡Un librazo!
Siete cuentos. Algunos muy buenos, como "La doctora Venturini", y "Las cuatro amapolas". Otros digamos que interesantes por explorar, como anuncia el título, la "distancia larga" en distintas relaciones (familiares y de amistad, por ejemplo). Lo leí de un tirón, de.lectura digamos entretenida. También un "asomarse" a lo judío, aunque en cierto sentido ya algo de esto he leído en Ana María Shua, o en Gorodischer (no recuerdo qué, puntualmente) Entiendo que no es demasiado fácil ser original en ese punto, sino que obsesivamente se revisan cuestiones de la colectividad.
El libro me lo vendieron como una colección de relatos de una cuentista revelación y me llamó mucho la forma en que la de la editorial dijo que tocaba las heridas entre padrxs e hijxs, pero ninguno llega a cicatrizar bien: parecen meros ejercicios de taller literario y ya, sí, bien escritos pero en todos se sienten un pero...
Larga distancia: ⭐️ La doctora Venturini: ⭐️⭐️⭐️ Las cuatro Amapolas: ⭐️⭐️ Tortas de naranja: ⭐️⭐️⭐️ Ayuda a ella: ⭐️ La tía Aida: ⭐️⭐️ Walking distance: ⭐️⭐️
Una lectura que disfrute mucho, por eso la estire porque en un día lo terminas. Mi cuento favorito es la doctora Venturini, pero tranquilamente podria releer todos los cuentos. Me encanto la escritura de la autora, quiero mas libros de ella, con este ya me deja la experiencia de que disfrutaria todos los que escribiera. Es una lectura sencilla y super disfrutable. Tengo mas cosas para alabar este libro pero seria medio reiterativo je. Lo super recomiendo.
Las historias familiares tienen el mismo signo. Sentirse tan ajeno a una comunidad como la judía y a la vez reconocerse en los relatos cotidianos de las relaciones entre generaciones, de personas que no están, que no son lo que cuentan, que guardan secretos por años o que quieren agarrar el tiempo dentro de una torta de naranja.
Me encanto! Siete cuentos hermosos. Historias o relatos que parecen simples pero que todos tienen un mensaje, y me gustó mucho que lo deje para interpretación de cada lector.
Cada uno me saco una sonrisa. La Doctora Venturini me hizo reír mucho.
Me dio pena que sea tan corto, por eso disfrute 1 o 2 cuentos por día, aunque lo podrías leer en una sentada.