A través de la estética del steampunk y de una trama llena de acción, este relato ofrece una crítica contra la esclavitud y una defensa de la libertad.
En este trepidante relato, una misteriosa mujer haitiana viaja hasta una Nueva Orleans alternativa en la que aún hay esclavos. Su intención es encontrar a un científico dispuesto a diseñar los planos del motor de efluencia y poder garantizar que la población de Haití siga siendo libre. Con este objetivo, conocerá a Eugiene, quien, contra todo pronóstico, estará dispuesta a ayudarla. La protagonista, que tendrá que esconderse de una organización secreta y racista, no dudará en aceptar su ayuda. Y, de paso, intentará seducirla, ya que ¿quién puede resistirse a unos bonitos ojos y a unas gafas torcidas?
El motor de efluencia es un relato sencillo de aventuras pura y dura. Un entretenimiento ligero con ése sello personal de la autora que no pretende reinventar nada sino ser inclusivo. No es ni de lejos lo mejor de Jemisin pero es un divertimento potable.
Como que, sin recordarlo, ya lo leí en ‘La Ciudad que Nació Grandiosa’; como historia aislada ahora y en comparación con el resto de obra que he leído de N.K.Jemisin; es un relato que podría ser mejor.