Emilia tiene diez años y recientemente perdió a su abuelo, su persona favorita en el mundo, quien la comprendía. Emilia vive con su madre, Ana, quien no es la más bondadosa de las madres literarias y cada tanto ve a su papá.
Durante los primeros capítulos, que suceden en Navidad, vamos a acompañar a Emilia durante las primeras fiestas sin su abuelo.
Y la verdad, cuando leí este libro sucedió que se cumplía un año desde que había perdido al mío. Mi abuelo, así como el de Emilia, era mi amigo. Éramos muy compañeros y siempre que lo miraba podía ver que también planeaba algo como yo. Y se reía, muy muy leve, pero lo hacía.
Y lo importante de estos primeros capítulos, es que Emilia tiene tan sólo diez años y afronta su pérdida con mucho dolor. Tengo veinticinco, pero perder a mi abuelo me hizo sentir muy pero muy pequeña y leer a Emilia... simplemente es un dolor muy específico, que esta pequeña niña está afrontando sola.
Al mismo tiempo, Emilia comienza a ver cómo una misma persona significa cosas diferentes para otros. Mientras su abuelo era su amigo, para su mamá, su papá y sus tíos, era otra demasiado diferente.
Entonces, es ese lazo el que nos va a llevar a España, donde Emilia acompaña a su papá a despedir a su abuelo.
Pero en España, bajo un manto nostálgico y de misterio, en donde su papá le cuenta lo poco que conocía a su propio padre, que nos adentramos en Casa de Fieras.
Y en Casa de Fieras están los wardjalis y otra serie de seres relacionados con los animales que nos introducen en una mitología propia, oculta y mágica.
Durante esos días en donde Emilia debe separarse de su padre para residir en Casa de Fieras vemos a un montón de niños abrazando su naturaleza y dándose cuenta de que dentro de ellos vive algo más. Una parte que le corresponde a un animal.
En su estadía Emilia se hace muy amiga de Mora, una niña enérgica que causa mucha simpatía, y David, un solitario que parece solo querer desaparecer.
Algo interesante, realmente, es que mientras Emilia está en España tenemos ligeros pantallazos de cómo su mamá vive esta primera separación con su hija. Y aunque al inicio realmente era la madre menos apegada del mundo, me encantó el rumbo que tomó. Pero sobre todo, que se le haya dado esa suerte de arco de redención. La mamá de Emilia tiene muchas falencias pero su redención viene acompañada de una de las escenas mas sentidas y preciosa del libro, que se convirtió en mi favorita junto a otras que me guardo por los spoilers.
En definitiva, Casa de Fieras es un muy buen inicio de saga. Seguro y tenaz, te cuenta lo necesario para estructurar este mundo oculto de los humanos y, aunque parece mucha información al inicio, todo tinte de ciencia ficción y fantasía conviven perfectamente.