"porque hay cosas, palabras, que uno lleva mordidas adentro y que las lleva toda la vida, hasta que una noche siente que debe escribirlas, decírselas a alguien, porque si no las dice van a seguir ahí, doliendo, clavadas para siempre en la vergüenza."
De este libro ya conocía un par de cuentos gracias al taller, así que tenía buenas expectativas. Al abrirlo me encuentro con un libro dividido en cuatro partes, la parte uno ("Los iniciados") con varios cuentos donde el hilo conductor parece ser la confesión, la culpa, el momento donde algo que va a cambiar la vida de los personajes empieza; la parte dos ("Así hablo") tiene un solo cuento, "also sprach el señor Núnez" (a mi opinión de los mejores cuentos del libro, si no es el mejor); la parte tres "("Infernáculo") que es la parte más fuerte y extraña del libro, con cuentos donde lo tenebroso, lo más cruel y lo turbio del ser humano aparece en cada uno de ellos; y la última parte ("Macabeo") que también tiene un solo cuento del mismo nombre, el más largo y que habla sobre los judíos, la discriminación, los nazis y una oscura revelación al final.
El libro tiene algo de simétrico en su forma, con cuatro partes donde se repite el patrón de varios cuentos/un cuento largo/varios cuentos/un cuento largo, además de que cada una de estas partes tiene su propio hilo conductor, dándole sentido al título, ya que elegir la parte para leer del libro es elegir una puerta donde el autor te muestra recursos muy interesantes. Abelardo Castillo es de esos escritores que siempre te va a sorprender con historias sencillas, de escritura muy liviana, pero con una potencia y carga que te deja pensando. Adapta muy bien los diálogos en cada uno de sus cuentos, respetando las zonas donde ocurre cada historia. Tiene un gran manejo del narrador, muchas veces cambiándolo de tercera persona a primera de una forma muy natural. Y maneja una sutileza a la hora de generar imágenes, escenas y finales que uno puede teorizar bastante sobre lo que puede estar pasando. Realmente excelente.
Lo bueno: De la primera parte: "La madre de Ernesto" (gran inicio), "Conejo" (muy buen manejo de la voz infantil), "El marica" (no puedo creer en la época que escribió este cuento, muy actual), "Hernán" (una lección de cómo usar el narrador como recurso para contar y sorprender). "Also sprach el señor Núñez" tiene absolutamente todo para ser el mejor cuento del libro: inicio espectacular, ritmo perfecto, protagonista muy interesante, trama que te vuela la cabeza y final cerrado con mucho mensaje. Una versión en cuento de la película "un día de furia" pero más argentinizado, si se quiere. De la tercera parte (también para mí la mejor y más potente del libro) tenemos "Mis vecinos golpean" que rompe por completo con lo que veníamos leyendo, cruzando incluso el terror paranormal pero sin serlo, en realidad, "Historia para un tal Gaido" (otra lección sobre uso del narrador como herramienta principal), "El candelabro de plata" (la historia más hdp del libro, pero jamás te das cuenta). Y "Macabeo" me parece un muy buen cierre aunque no es el mejor cuento.
Lo malo: Teniendo en cuenta que considero a los cuentos de arriba con un puntaje 9/10 o 10/10, dejo estos cuentos con un 7/10 u 8/10. "Fermín" de los iniciados no lo terminé de entender. No es que el cuento sea malo, creo que es más una cuestión de ignorancia mía, debido al lenguaje que usa. "Erika de los pájaros" (tercera parte) es un cuento que me dejó con la sensación de "qué es lo que acabo de leer". "Volvedor" está bien pero no me voló la cabeza.
Fenomenal libro. Aguante Abelardo Castillo. Vengo de racha este año.