Günter Rodolfo Kusch fue un antropólogo y filósofo argentino.
Obtuvo el título de Profesor de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires. Realizó profundas investigaciones de campo sobre el pensamiento indígena y popular americano como base de su reflexión filosófica. Además escribió varias obras teatrales y una amplia colección de artículos y conferencias sobre estética americana. El tango fue uno de sus temas predilectos.
Libro IMPRESCINDIBLE con mayúsculas. Tanto para entender latinoamérica (para quienes no son de esas tierras) como para cualquier porteño y cualquier estudiante de comunicación, historia. De esos libros enriquecedores desde cualquier punto de vista.
Hace unos años no era fácil de conseguir, hoy si tienes la oportunidad de comprarlo no lo dudes un instante.
Un libro al que regreso siempre. Puede leerse como un análisis sociocultural o como un poema.
No era lo que esperaba este libro de Rodolfo Kusch. Sin embargo, me gustó y lo recomiendo mucho. “Indios, Porteños y Dioses” incluye crónicas de viaje por el noroeste de Argentina, Bolivia y Perú en las que contrasta la vida, la cosmovisión y la espiritualidad de esas regiones con las de la occidentalizada Buenos Aires. Esas crónicas resuenan menos a registros etnográficos que a las memorias que un abuelo le cuenta a su hijo. Y no es casual. Kusch las leía semanalmente en un programa de radio donde tenía una columna en los años sesenta. Por eso, hay pocas explicaciones de corte teórico. Pero lo que el libro pierde en ese sentido, lo gana en experiencias directas que muestran una forma de estar en el mundo y de ser humano muy diferente a la que reina en las grandes ciudades. Lo bueno es que Kusch no solo mira en qué nos diferenciamos de los pueblos originarios, sino también en qué nos parecemos. Y muestra que a veces los “indios” y los “porteños” buscamos lo mismo por caminos distintos. Hacia el final, con un enfoque más reflexivo, se analiza la forma en que los porteños exhibimos las carencias espirituales que los pueblos originarios resuelven de una manera abierta y concreta. También se cuestiona cómo se traslada mecánicamente el pensamiento europeo para resolver problemas latinoamericanos. “¿No es sospechosa acaso la fe que tenemos en las cosas? Alguien finca el ideal de una vida en un coche, otro en una casa de material, otro en un alto cargo administrativo, otro en la publicación su poemita en alguna revista, otro en la ciencia o en la economía? Estamos en que no debemos ver dioses, pero con el afán de verlos es tan común en el hombre (...) igual vemos dioses, Más aún, se nos chorrean los dioses por todos los lados: dios-automóvil, dios-casa, dios-cargo, dios-poemita, dios-ciencia ¿No es ése un nuevo panteón?”
Rodolfo Kusch describe a la perfección el viaje hacia Perú y Bolivia. Su pluma es magnífica dando al lector o lectora la posibilidad de involucrarse en cada suceso narrado. No esperaba menos de este gran autor. Este libro se posiciona ya entre mis favoritos. Hay que leer a Kusch, siempre.