Alberto Casas Santamaría es sin duda una de las figuras más emblemáticas del país en la política y los medios de comunicación. Su larga carrera profesional lo ha llevado a conocer de cerca y bajo una perspectiva bastante particular la historia de Colombia, pero también a diversos personajes, en especial a aquellos que más han influido en la política del país, en especial, a Álvaro Gómez Hurtado.
Estas memorias responden a una necesidad como periodista, político y abogado de dejar un legado que sirva a las nuevas generaciones para seguir luchando por un mejor país en donde la igualdad y la justicia sean los pilares de su sociedad. Tomado de: tienda eltiempo
Cuando aún vivía fuera del país, escuchaba todas las mañanas la W Radio. Era mi peso a tierra que me mantenía conectado a Colombia todos los días. Me mantenía informado de todo lo que pasaba en mi país, todo desde la distancia.
En el 2020, en media pandemia, Alberto Casas (uno de los integrantes de la mesa de trabajo de Julio Sanchez Cristo) publicó “Memorias de un pesimista” y estaban haciendo un sorteo en Twitter para regalar varios ejemplares firmados a sus oyentes. Esta fue la primera vez, al menos que yo recuerde, en la que me he ganado un premio por una emisora. Estaba muy contento, en especial porque el Doctor Casas, como le llaman en el programa, transmite un aura muy tranquilizadora e intelectual. Al escucharlo uno se puede dar cuenta de todo el conocimiento que guarda en su cabeza, por lo que sabía que iba a disfrutar un libro escrito por él.
Este libro es una travesía por la historia de Colombia, contada desde la perspectiva de Alberto Casas Santamaría, una persona cuya familia ha sido muy cercana al poder ejecutivo del país. Además, es un análisis que explica cómo la polarización ha estado presente en cada una de las etapas de la historia de nuestro país, siendo eje central de los conflictos políticos, bélicos y violentos que han hecho parte de nuestra historia.
Me gustó conocer varios detalles personales y familiares de Alberto, yo de él sólo sabía lo que medio mencionaban en la emisora. También estuvo interesante leer sobre su vida diplomática como embajador en México y su amistad con Gabriel García Márquez.
Esta fue una lectura entretenida. No es de las mejores lecturas del año, pero quedé satisfecho con lo que encontré. La recomiendo a quienes estén en busca de lecturas sobre la historia de Colombia, pues creo que la perspectiva de Alberto Casas les podría parecer interesante.
Llegué a él porque supe que el señor Casas era un gran amigo y gran defensor de Álvaro Gómez Hurtado, y, por tanto, me dio mucha curiosidad leer lo que podía contar acerca de la historia.
El libro -precisamente- puede ser entendido como un documento histórico en el cual se da fe sobre algunos de los principales sucesos acaecidos desde la misma fundación de la república. Muchos de esos hechos son contados desde la experiencia misma del autor o la de algunos de sus familiares. Siempre será enriquecedor poder saber un poco acerca de la historia de nuestra nación. Conocer sobre las razones por las cuales hemos llegado a lo que actualmente somos. Intentar dar una explicación a nuestra esencia, tal folclórica, optimista, pero a su vez egoísta.
El libro tiene unas muy buenas historias sobre la vida del autor. Sobre todo, su experiencia como embajador de Venezuela. Sobre la amistad que tuvo él con Álvaro Gómez y, a su vez, su padre, con Laureano.
Me pareció que el orden en el libro no fue el principal factor, toda vez que los tiempos de los acontecimientos fueron narrados sin tenerse en cuenta el criterio cronológico propio de ese tipo de escritos.
De otra parte, muy chévere el recurso utilizado sobre “el si y el no” derivado del plebiscito sobre los acuerdos de paz. Con ello simplemente demostró que la historia colombiana ha estado llena de polarizaciones y que ha sido muy difícil poner de acuerdo con los mismos nacionales, factor que ciertamente ha influido en la imposibilidad de llegar a un acuerdo sobre lo fundamental y que, con base en este, todos tiremos para un mismo lado. Reitero, el egoísmo de clases, no las sociales sino de todo tipo de clases, es el que nos tiene como nos tiene. El libro se llama memorias de un pesimista y considero que el título no viene por esa característica que se le atribuye al autor, sino porque la misma historia nos ha demostrado y nos sigue demostrando que lo que se vislumbra no es muy bueno. No se puede ser optimista ante tan grandes evidencias.
Alberto Casas Santamaría es sin duda una de las figuras más emblemáticas del país en la política y los medios de comunicación. Su larga carrera profesional lo ha llevado a conocer de cerca y bajo una perspectiva bastante particular la historia de Colombia, pero también a diversos personajes, en especial a aquellos que más han influido en la política del país, en especial, a Álvaro Gómez Hurtado.
Estas memorias responden a una necesidad como periodista, político y abogado de dejar un legado que sirva a las nuevas generaciones para seguir luchando por un mejor país en donde la igualdad y la justicia sean los pilares de su sociedad. Tomado de: tienda eltiempo
Relata la historia de colombia de tal manera que aun ahi muchos elementos que no entiendo, tambien es un libro que no esta visto desde un punto objetivo ya que es una biografía, sin embargo me encantaria seguir indagando sobre el tema y quizás buscar otro tipo de narración que me atrape un poco mas.
Un hueso con todas sus letras. Se detiene en historias delSiglo XIX y en defender a políticos conservadores, pasando su experiencia parlamentaria de forma acelerada y sin hablar profundamente de Alvaro Gómez, lo cual se supone que es la gran idea del libro.